"Señor, perdónales, no saben lo que hacen"

Ejecutado por un crimen y violación en 1998 tras 20 años manteniendo su inocencia

Le condenaron a la pena capital y aplazaron hasta cinco veces su ejecución por falta de evidencia en pruebas y errores administrativos, finalmente ha sido ejecutado en Texas

Foto: Larry Swearingen, ejecutado en Texas por un delito de secuestro, violación y asesinato a una estudiante universitaria en el condado en 1998. (Efe)
Larry Swearingen, ejecutado en Texas por un delito de secuestro, violación y asesinato a una estudiante universitaria en el condado en 1998. (Efe)

Larry Ray Swearingen, de 48 años, ha sido ejecutado este miércoles por el Estado de Texas (Estados Unidos) tras pasar casi veinte años en prisión por el secuestro, asesinato y violación de una estudiante universitaria en 1998, en el condado de Houston. El exrecluso siempre mantuvo su inocencia hasta el final y dedicó sus últimas palabras a aquellos que nunca le creyeron: "Señor, perdónales, no saben lo que hacen".

El acusado murió a las 18:47 hora local (23:47 GMT) con una inyección letal, convirtiéndose en el undécimo reo en ser ejecutado en el estado.

Centro penitenciario de Huntsville, en Texas, última estancia de los reos condenados a muerte. (Google Maps)
Centro penitenciario de Huntsville, en Texas, última estancia de los reos condenados a muerte. (Google Maps)

Los hechos por los que Swearingen fue acusado y condenado a muerte se remontan al 8 de diciembre de 1998. En dicha fecha, Melissa Trotter, universitaria de 19 años, desapareció sin aparentes pistas sobre su paradero.

Unas medias y tabaco

Sin embargo, una de las profesoras aseguró a las autoridades que vio a la joven salir de la biblioteca del Montgomery College por última vez acompañada de un hombre. Esta primera pista permitió a las autoridades recabar más detalles sobre el sospechoso, hasta dar con Swearingen, quien fue detenido solo unos días después de la desaparición.

Aunque no fue hasta el 2 de enero de 1999 cuando encontraron el cuerpo de Trotter en el bosque nacional Sam Houston, a unos 100 kilómetros al norte de Houston. Los resultados de la autopsia revelaron que la estudiante había sufrido una violación y, posteriormente podría haber sido estrangulada con una media tipo 'panti'.

Una prenda que fue encontrada más tarde en el domicilio del sospechoso cuando los agentes procedieron a su detención. También hallaron un paquete de tabaco y un mechero que eran propiedad de la víctima.

El fiscal encargado del caso, Kelly Blackburn, argumentó que el detenido había tratado de mantener relaciones sexuales con la joven y, tras la negativa de esta, la asesinó.

En el juicio, celebrado en 2000, Swearingen fue declarado culpable del secuestro, violación y asesinato de Melissa Trotter, según informa Houston Chronicle.

Cinco retrasos y unas pruebas inconclusas

Pese a esta sentencia judicial, la defensa y el propio acusado mantuvieron desde el principio su inocencia, alegando que el ADN encontrado entre las uñas de la víctima no pertenecía al condenado. Lo cierto es que esta teoría quedó demostrada en el juicio, pero las acusaciones sostuvieron que podría haber la contaminación y el paso del tiempo podrían haber dañado las pruebas. Pese a los esfuerzos — hubo cinco aplazamientos en su ejecución—, el fiscal lo tuvo muy claro. "Nunca he estado tan seguro de la culpabilidad de Larry Swearingen como hoy", declaró a The Washington Post.

En 2009, el Tribunal de Apelaciones de Texas suspendió su ejecución al descubrir ciertas lagunas en las pruebas que lo incriminaban en el asesinato de la joven¨la directora forense del condado de Harris que examinó el cuerpo, Joye Carter, admitió fallos en su análisis.

'Colectivo contra la Pena de Muerte' sostiene una pancarta en la que se lee 'La pena de muerte mata gente, no el crimen' durante una protesta. (Efe)
'Colectivo contra la Pena de Muerte' sostiene una pancarta en la que se lee 'La pena de muerte mata gente, no el crimen' durante una protesta. (Efe)

Otro de los motivos por los que Swearingen se libró entonces del corredor de la muerte fue debido a un error administrativo, después de que la Oficina del Secretario del Distrito del Condado de Montgomery envió la orden de ejecución al lugar equivocado.

Recientemente, en el pasado ao 2017, la sautoridades descubrieron que el condenado había pactado una falsa acusación con un compañero de celda, Anthony Shore — encarcelado por crímenes contra las mujeres—, al que le quedaban solo unas semanas para cumplir la pena capital, para que se atribuyera el asesinato de Trotter.

Este miércoles, tras ejecutar finalmente al exrecluso, su abogado, James Rytting, se lamentó del 'error' de la decisión y declaró que, pese a su muerte, "su caso no va a morir".

Tras años de luchar por su absolución, la fe de la defensa en la inocencia de Swearingen motivaron que Amnistía Internacional emitiera una petición de clemencia. Según la organización, 166 presos se han librado del corredor de la muerte.

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