conflicto entre bandas

Asesinan a cuatro presos tras una guerra por el control de drogas en una cárcel de Brasil

Una de las bandas criminales que participó en el sangriento altercado al norte del país ha asfixiado a algunos de los reclusos que eran transferidos de Altamira a la prisión de Marabá

Foto: Enfrentamiento entre facciones deja casi 60 muertos una en cárcel del norte de Brasil. (Efe)
Enfrentamiento entre facciones deja casi 60 muertos una en cárcel del norte de Brasil. (Efe)

Cuatro presos que participaron en la masacre que dejó al menos 58 muertos en una cárcel de Altamira, en el norte de Brasil, fueron asesinados en el interior de un autobús mientras eran transferidos a otro centro penitenciario de la región, informaron este miércoles fuentes oficiales. De los 30 reclusos que partían hacia el penal de Marabá, cuatro fueron asfixiados al parecer por una facción criminal que orquestó el ataque en Altamira, según un comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública y Defensa Social (Segup) del amazónico estado de Pará. Las autoridades solo se dieron cuenta de los crímenes al llegar a Marabá. La guerra abierta entre bandas criminales —el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV)— se ha desatado por el control del tráfico de drogas.

El 'camión' en el que fueron trasladados tenía capacidad para 40 personas pero no estaba equipado con celdas individuales para cada uno de los internos, ya que la Gobernación no dispone de este tipo de vehículos, de acuerdo con la nota.

Los otros 26 presos que se encontraban en el vehículo fueron distribuidos en celdas de aislamiento del centro penitenciario de Marabá. "Las razones de este hecho lamentable están siendo investigadas", añadió la Secretaría de Seguridad de Pará.

El presidente brasileño, el ultraderechista Jair Bolsonaro, quitó hierro a este último suceso ("son problemas que pasan") y escribió en un tuit que, a pesar de que las escenas de la tragedia de Altamira son "horrorosas", también lo son los crímenes que cometieron los reclusos fallecidos "contra personas humildes e indefensas".

Una cruenta batalla desatada el lunes en el interior del Centro de Recuperación Regional de Altamira, perpetuada por miembros del Comando Clase A contra integrantes de Comando Vermelho, dejó un total de 58 presos muertos. Dieciséis de ellos fueron decapitados y el resto murió debido al humo que se propagó por el complejo después de que los atacantes prendieran fuego a un pabellón.

El profesor del área de Seguridad Pública del centro de estudios Fundación Getulio Vargas, Rafael Alcadipani, exolica a Efe que se trata de "una disputa de la ruta del tráfico en el norte de Brasil". El ataque de CCA se produjo con el objetivo de frenar el dominio del narcotráfico por parte de CV. Los allegados a las víctimas están indignados y denuncian la falta de organización a la hora de identificar los cuerpos.

Tras la tragedia, la Gobernación de Pará puso en marcha la transferencia de 46 presos por su implicación en el suceso hacia otras penitenciarias de la región.

El ministro de Justicia de Brasil, Sergio Moro, autorizó el envío de agentes federales para que intervengan y actúen en las cárceles de Pará durante 30 días. Esta fue la segunda gran matanza en el interior de una cárcel brasileña en apenas dos meses, después de la otra registrada a finales de mayo en el vecino estado de Amazonas, en otro enfrentamiento entre integrantes de un mismo grupo delictivo que dejó 55 muertos en 48 horas.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios