OPERACIÓN LIBERTAD

Maduro trata de recuperar el control: "Ha llegado la hora de combatir a los traidores"

El presidente de Venezuela ha encabezado una marcha por Caracas rodeado de cientos de soldados, mientras la represión chavista ya se ha cobrado dos víctimas y 130 heridos en las calles

Foto: Nicolás Maduro, en la marcha junto a cientos de militares. (Reuters)
Nicolás Maduro, en la marcha junto a cientos de militares. (Reuters)

El martes, Nicolás Maduro tardó más de 15 horas en comparecer desde que Juan Guaidó proclamara el inicio de la operación Libertad, un alzamiento militar que traía la sorpresa adicional de la liberación del icono antichavista Leopoldo López, en arresto domiciliario. La pregunta que todos se hacían era la misma: ¿dónde estaba el presidente de Venezuela?

Maduro trata de recuperar el control: "Ha llegado la hora de combatir a los traidores"

Más allá de un tuit, Maduro permaneció en silencio a la espera de cómo se desarrollaban los acontecimientos hasta la noche del mismo martes. Durante esas horas, la Administración Trump le acusó de tener un avión preparado para volar a Cuba por si las cosas se acababan torciendo. Acabó reapareciendo en la televisión pública condenando "el golpe de la ultraderecha venezolana", y el miércoles, en el Día del Trabajador, se dio un baño de masas. Hoy, desde primera hora, Maduro ha dejado claro su objetivo: quiere recuperar la iniciativa.

El líder oficialista ha encabezado este jueves una marcha, junto a miles de miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), con la que ha querido poner de manifiesto el respaldo del ejército tras el alzamiento militar.

Para Maduro, era importante realizar una demostración de fuerza, porque el éxito o el fracaso de la operación Libertad recae, en buena medida, en el estamento militar. Y depende de lo que hagan sus líderes.

Por ahora, tan solo Manuel Cristopher Figuera, jefe del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) hasta hace dos días, ha secundado el inicio del levantamiento militar, según medios venezolanos. Se ha hablado de la posible participación de otros generales, pero ningún otro alto cargo de la cúpula chavista ha apoyado a Guaidó.

Cuatro muertos y 130 heridos

Mientras tanto, la represión chavista continúa en las calles. Al menos, cuatro personas han muerto, 130 han resultado heridas y 205 han sido detenidas por los disturbios registrados en Venezuela desde el pasado martes, según el balance de víctimas proporcionado este jueves por varias ONG.

En estas últimas 48 horas, la policía chavista se ha concentrado en los puntos neurálgicos de Caracas para tratar de dispersar las concentraciones opositoras con gases lacrimógenos: "Ante el mundo, esta FANB tiene que dar una lección histórica en este momento de que en Venezuela hay una fuerza armada consecuente, legal, cohesionada, unida como nunca, antes derrotando intentonas golpistas de traidores que se venden a los dólares de Washington", ha dicho.

La marcha de Maduro con los militares es una demostración de fuerza y, al mismo tiempo, una prueba de su temor a una fragmentación del ejército: "La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) debe mostrarse cada vez más subordinada al mando, cada vez más obediente, cohesionada, disciplinada (...), cada vez más socialista, antiimperialista, cada vez más chavista", declaró el mandatario frente a cientos de oficiales en la capital del país.

Guaidó admitió ante sus seguidores que el apoyo de los militares no había sido suficiente y pidió al pueblo que los "hablara" para convencerlos

Estas declaraciones contrastan con la insistencia de Juan Guaidó este miércoles de pedir a sus seguidores que participen en la operación Libertad y convenzan a los militares: "Le pido hoy a toda Venezuela, y sé que hemos dado mucho, hasta la vida. Pedir más a veces es injusto. Pero se lo pido porque siempre he dado la cara. Mientras mantengamos la presión en las calles, estaremos más cerca".

Guaidó admitió ante sus seguidores que el apoyo de los militares no había sido suficiente y dijo al pueblo que debía "hablarles" para que terminaran pasándose a sus filas.

"Ha llegado la hora de combatir"

Durante el discurso de Nicolás Maduro, que fue transmitido de manera obligatoria por todas las estaciones de radio y televisión, este dijo a los uniformados que "ha llegado la hora de combatir, derrotando intentonas golpistas de traidores que se venden a los dólares de Washington".

El líder chavista volvió así a acusar al Gobierno de Estados Unidos de la sublevación del martes, que ha desencadenado dos días de protestas antigubernamentales, algunas de las cuales se tornaron violentas y han dejado dos fallecidos y cerca de 200 heridos, según datos no oficiales.

"Máxima moral para desarmar a cualquier traidor, a cualquier golpista", dijo Maduro a los militares, y les pidió nuevamente apegarse a la consigna 'Leales siempre, traidores nunca'.

Por ahora, el futuro de Venezuela a corto plazo sigue siendo una incógnita. Guaidó exige mantener la presión en la calle y espera un error de cálculo de Maduro, mientras sigue reivindicando un Gobierno de transición y elecciones libres. Por su parte, Maduro aumenta el tono día tras día y amenaza con acciones judiciales contra "una escaramuza golpista".

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