hay problemas de transporte y abastecimiento

El gran apagón de Venezuela: ya es más de un día sin electricidad y casi incomunicados

La planta hidroeléctrica del Guri en el estado suroriental de Bolívar, que suministra energía a gran parte del país, ha fallado. El Gobierno asegura que se trata de un sabotaje intencionado

Foto: Las luces de emergencia de algunos edificios, lo único encendido en Caracas durante la noche de este jueves. (EFE)
Las luces de emergencia de algunos edificios, lo único encendido en Caracas durante la noche de este jueves. (EFE)

Todo un país sin electricidad. Incomunicado. A oscuras. Por más de 20 horas a la hora de escribir estas líneas. Desde el Gobierno de Nicolás Maduro acusan a Estados Unidos de sabotaje. Pero éste es sólo uno más de los múltiples apagones que sufre el país desde hace años, sólo que esta vez es el apagón de mayor duración, extensión geográfica y gravedad que ha sufrido Venezuela en su historia reciente. Y aunque la luz ha empezado a volver a algunas zonas de Caracas, la mayor parte de la capital, así como amplias zonas del país, siguen siendo un gran agujero energético.

El gran apagón de Venezuela: ya es más de un día sin electricidad y casi incomunicados

Cerca de las 5 de la tarde del jueves se paraba todo. La hora de salida de los trabajos se convirtió en una locura. Sin metro, sin apenas transporte en la superficie –cada vez hay menos unidades de autobús por la falta de repuestos o lo caro de éstos–, las calles principales se llenaban de multitudes que trataban de llegar a sus casa caminando. Un retorno que en algunos caso tomó horas en medio ya de una oscuridad absoluta.

Al poco, el ministro de Energía Luis Motta Domínguez anunciaba a través del VTV que la hidroeléctrica del Guri, en el estado Bolívar, al sureste del país, había sufrido un brutal ataque. Sabotaje. Y sí, lo hacía a través del canal del Estado, uno de los pocos lugares con electricidad en el país por tener una planta a gasolina independiente.

Poca gente pudo ver el mensaje. Otra de las consecuencias del apagón es que las comunicaciones en todo el país se han visto afectadas. Hay zonas donde la señal de las operadoras telefónicas va y viene de modo intermitente. Otras donde sencillamente no hay modo de comunicarse desde que inició el apagón. Los venezolanos en el exterior tratan de localizar a sus familiares y saber cómo están, pero es imposible. Esta crónica se está enviando gracias a un USB de internet externo. Si no, también sería imposible.

Desde el hospital infantil J.M. De Los Ríos, dicen que han tenido que llevar al lugar varias plantas eléctricas para que los aparatos básicos sigan en marcha, pero ninguna ha funcionado. Denuncian que durante el apagón tres menores han muerto. La escena se repite en todos los centros del país. Aún es imposible cuantificar las consecuencias y la pérdida de vidas humanas.

Venezolanos se trasladan a pie durante el apagón eléctrico en Caracas, el jueves por la tarde. (EFE)
Venezolanos se trasladan a pie durante el apagón eléctrico en Caracas, el jueves por la tarde. (EFE)

Aterrizando a oscuras

Este jueves, un avión llegaba al aeropuerto internacional de Maiquetía en medio de la oscuridad. Al poco, los vuelos nacionales e internacionales se suspendían. El Gobierno también ha suspendido la actividad escolar y laboral.

Al problema se le suma la falta de agua. Al haber racionamiento de ésta, la gente que puede tiene tanques en en sus casas. Los que son manuales, están de suerte. Los que tienen un sistema de bomba en su hogar o en su condominio, tampoco tienen agua desde hace más de 17 horas.

En 2009 el fallecido Hugo Chávez culpó de un gran apagón al fenómeno de El Niño, que había dejado sin reservas de agua a la central hidroeléctrica del Guri. En 2010 dijo que la crisis energética estaba superada. Sin embargo, los apagones han seguido en el país, así como el racionamiento eléctrico.

Más de 2.500 millones de dólares se gastaron en un supuesto blindaje eléctrico que apoyara y sostuviera el sistema si se caía. La instalación la haría la empresa Derwick en varios puntos del país. Desde hace tiempo son numerosas las denuncias contra la empresa y sus gestores, a los que desde entonces se les conoce como “bolichicos”. Hicieron dinero fruto de la corrupción y a costa de la electricidad del país. A día de hoy es más que evidente que ese blindaje eléctrico no sirve.

No ha sido la única medida que, aparentemente, ha tomado el Gobierno. En 2014 se firmaba un contrato de modernización de unidades en la casa de máquinas del Guri con la empresa china Dong Fang Electric. Después de que hubiera más apagones y se denunciara sabotaje, el Gobierno decretó que las plantas hidroeléctricas serían zona militar y, por tanto, se supone que están protegidas por el cuerpo castrense. Nicolás Maduro escribía este jueves en su cuenta de Twitter que esto era “la guerra eléctrica anunciada y dirigida por el imperialismo estadounidense en contra del pueblo”.

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