el protagonista de la votación

Corbyn lanza la campaña para un segundo referéndum del Brexit

El veterano político ha dado a la Cámara de los Comunes una última oportunidad para apoyar su plan ante el Brexit, que pasa por dejar al Reino Unido dentro de una unión aduanera

Foto: Captura de vídeo que muestra al líder del Partido Laborista del Reino Unido, Jeremy Corbyn, ientras interviene, este martes, en el Parlamento británico en Londres. (EFE)
Captura de vídeo que muestra al líder del Partido Laborista del Reino Unido, Jeremy Corbyn, ientras interviene, este martes, en el Parlamento británico en Londres. (EFE)

El líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, ha comenzado este miércoles su campaña por un segundo referéndum. El veterano político ha dado a la Cámara de los Comunes una última oportunidad para apoyar su plan ante el Brexit, que pasa por dejar al Reino Unido dentro de una unión aduanera y alineado al mercado único. Pero su enmienda ha sido rechazada por 323 votos frente a 240 a favor. Por lo que, a partir de ahora, presionará para que el electorado manifieste de nuevo en las urnas si quieren quedarse dentro del bloque o salir definitivamente.

En cualquier caso, aún no está muy clara cuál será su estrategia. En los próximos días, Corbyn podría presentar otra enmienda solicitando expresamente un nuevo plebiscito o apoyar la propuesta de Peter Kyle y Phil Wilson. Cuando tenga lugar la votación clave del Acuerdo de Retirada, estos dos diputados laboristas plantearán a sus señorías que Westminster ratifique el documento si la 'premier' Theresa May se compromete a someterlo luego a escrutinio de la ciudadanía. De ser aprobada, esto podría implicar una extensión del artículo 50 de, como mínimo, seis meses.

El líder de la oposición se ha convertido en el protagonistas de la sesión parlamentaria de la noche del miércoles, donde los diputados han podido mostrar su posiciones respecto al tortuoso proceso de ruptura. A pesar de que las enmiendas no son legalmente vinculantes, sí son importantes a la hora de tomar el pulso a la Cámara Baja, donde se debe aprobar en última instancia cualquier pacto que May cierre con la UE.

A un mes de que se cumpla la fecha de salida, la líder 'tory' sigue determinada a conseguir en Bruselas algún tipo de cambio en la salvaguarda para evitar frontera dura en Irlanda. El polémico backstop fue el principal escollo por el que sus señorías rechazaron en enero el Acuerdo de Retirada que había cerrado con los Veintisiete.

La 'premier' se ha comprometido a volver a presentar el pacto en la Cámara Baja para una nueva votación antes del 12 de marzo. Hay rumores incluso de que se podría producir la próxima semana. Pero, adelantándose a la que podría ser una nueva derrota histórica, el martes anunció que si no hay consenso a favor del documento, los diputados podrán votar, como muy tarde el 13 de marzo, sobre si quieren una retirada del bloque sin acuerdo. Y en caso de que esa segunda opción tampoco prospere, sus señorías podrán decidir, el 14 de marzo, si solicitan una prórroga del Brexit, que sólo será posible si los Veintisiete la apoyan por unanimidad.

Westminster quiere garantías

En un principio, la sesión parlamentaria de este miércoles se planteaba como otra pesadilla para la primera ministra. Varios miembros de su Gabinete habían amenazado con revelarse para poder apoyar la propuesta multipartita encabezada por la laborista Yvette Cooper y el tory Oliver Letwin, quienes pedían extensión de plazos en caso de que el Acuerdo de Retirada no sea ratificado.

Pero, tras las concesiones de May, la rebelión se canceló. Eso sí, la enmienda de Cooper ha sido aprobada por una abrumadora mayoría: 502 votos a favor frente a sólo 20 en contra de los tories más euroescépticos. Lo que demuestra que Westminster quiere garantías en caso de que la crisis actual no haya quedado resuelta para el 29 de marzo.

Con todo, la propuesta de los independentistas escoceses del SNP y galeses del Plaid Cymru para que, en ningún caso el Reino Unido abandone la UE sin pacto, “independientemente de la fecha de salida”, ha sido rechazada por 324 votos en contra frente a 288 a favor.

Algunos diputados temen que si finalmente hay prórroga y las cosas vuelven a complicarse, el país deje el bloque en julio sin pacto a fin de no tener que formar parte del nuevo Parlamento Europeo que salga de las elecciones europeas de mayo.

Por su parte, el tory Alberto Costa había solicitado que, independientemente del futuro que depare al Brexit, se garanticen los derechos de los comunitarios que viven en el Reino Unido y los británicos repartidos por el bloque. Finalmente la enmienda ha sido aceptada por la Cámara Baja sin votación, después de que el Gobierno haya mostrado su apoyo.

Se calcula que hay más de tres millones de comunitarios que viven actualmente en el Reino Unido -entre ellos, los alrededor de 200.000 españoles- y alrededor de los 900.000 británicos en los diferentes países miembros. A los expatriados siempre se les ha considerado como la moneda de cambio, los “niños” atrapados en un divorcio nada amistoso. May ha repetido en diferentes ocasiones que todo va a seguir igual para aquellos que lleven cinco años en el país. Pero la incertidumbre continúa porque nadie sabe con certeza qué va a ocurrir realmente con el divorcio.

Entre las enmiendas que no fueron seleccionadas, quedó fuera la del Grupo Independiente formado la semana pasada por laboristas y 'tories' que dejaron sus filas por críticas a sus respectivos líderes. Pese a la expectación inicial, los rebeldes han perdido su Momentum al no haber conseguido más adhesiones como esperaba.

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