debate enconado en estados unidos

La agresión que sacude EEUU puede ser un montaje: ¿pagó Smollet para ser atacado?

El actor Jussie Smollet, de 36 años, afroamericano y abiertamente gay, fue asaltado y golpeado entre insultos racistas. Pero ahora otra versión apunta a que todo fue un montaje

Foto: Jussie Smollet. (Reuters)
Jussie Smollet. (Reuters)

Ocurrió en Chicago, la gélida madrugada del 29 de enero. El actor de la serie ‘Empire’ Jussie Smollet, de 36 años, afroamericano y abiertamente gay, fue abordado en la calle por dos desconocidos que lo golpearon, lo rociaron con lejía y le echaron una soga al cuello, profiriendo insultos racistas y homofóbicos. También gritaron que Smollett no tenía sitio en el país del 'Make America Great Again' (el eslogan de Donald Trump). Smollett se fue a casa y denunció el ataque 40 minutos después.

Al día siguiente empezaron a llegar las muestras de solidaridad. Los compañeros de reparto de Smollett, los productores de ‘Empire’ y una larga lista de famosos manifestaron su apoyo a la víctima. Presumieron de su relación con Smollett, publicaron fotos suyas acompañadas de corazones y mensajes amorosos, recordaron a todo el mundo lo buen actor y mejor persona que es Smollett, y dejaron claro que en América no hay lugar para el odio.

Los líderes políticos no tardaron en sumarse. La senadora demócrata y precandidata a la presidencia, Kamala Harris, dijo que el ataque había sido un “intento de linchamiento moderno”, y añadió que Smollett es “uno de los seres humanos más amables y dulces que conozco”. Otro aspirante, Cory Booker, también habló de “linchamiento”, y hasta el presidente Donald Trump tuvo que pronunciarse. Preguntado por el incidente, lo condenó y calificó de “horrible”.

Irregularidades del caso

Mientras, continuaba la investigación. Varias cosas habían llamado la atención sobre el caso: que el ataque hubiera tenido lugar tan tarde y a temperaturas glaciales; que los presuntos seguidores de Trump viesen la serie ‘Empire’, dirigida a una audiencia mayoritariamente afroamericana, y que Smollett indicase a los agentes la posición de una cámara de vigilancia cercana cuyo lugar no era nada evidente. Los policías inspeccionaron la grabación. Resulta que la cámara apuntaba en otra dirección y no llegó a grabar el ataque. Aun así, los presuntos agresores habían quedado registrados en otras cámaras. La policía ató cabos y el 13 de febrero detuvo a dos hermanos que aterrizaban en Chicago procedentes de Nigeria.

El actor Jessie Mollet (i), tras un concierto. (Reuters)
El actor Jessie Mollet (i), tras un concierto. (Reuters)

Aquí la credibilidad de Smollett se tambalea. Los presuntos agresores racistas son dos hermanos afroamericanos: Olabinjo y Abimbola Osundairo. Al menos uno de ellos conocía personalmente a Smollett; había sido su entrenador personal para un videoclip y había actuado de extra en ‘Empire’. La policía encuentra en el piso de ambos un guion de la serie y dos gorras de visera rojas que habrían llevado puestas durante la supuesta agresión, para hacerse pasar por seguidores de Donald Trump.

El ataque "le cambió la vida"

Smollett, cuestionado en las redes sociales, pasa a la ofensiva con una emotiva entrevista: “Jamás volveré a ser el hombre al que esto no le ha ocurrido”, confiesa a Robin Roberts, presentadora de ‘Good Morning America’, y arremete contra los rumores de que el ataque habría sido una maniobra publicitaria. “Da la sensación de que si [el atacante] hubiera sido musulmán, o un mexicano, o alguien negro, creo que quienes dudan me hubieran apoyado mucho más. Mucho más”. El actor dice que el ataque le ha cambiado la vida “para siempre” y rompe a llorar en directo.

El fin de semana, el caso se complica. Según las fuentes policiales de CNN, CBS y TMZ, los dos hermanos han confesado que Smollett les había pagado 3.500 dólares por fingir la agresión, que incluso habría sido ensayada. Horas después del ataque, volaron Nigeria para estar allí un par de semanas, hasta que todo se calmara. Pero habían subestimado a la policía, y fueron detenidos nada más volver a Chicago.

La policía todavía no ha confirmado estos detalles, pero sí ha reconocido que los hermanos Osundairo han sido puestos en libertad, que la dirección de la investigación ha cambiado, y que Jussie Smollett tiene que volver a ser interrogado para aclarar su testimonio. Smollett dice estar dolido por esta polémica y mantiene su versión.

"Es una bofetada en la cara"

Sin embargo, la marea opinativa de las redes sociales no suele esperar a las conclusiones jurídicas, y ya se ha levantado con toda su furia. Los medios de extrema derecha, como 'Breitbart.com' o 'The Daily Caller', llevan dos días aportando todo tipo de detalles sobre el presunto montaje. El hijo del presidente de EEUU Donald Trump Jr., dolido por la supuesta intención de usar a su padre en el bulo, ha bromeado en Twitter: “Qué extraño que nadie en Hollywood o en los medios tradicionales parezca querer #JusticiaParaJussie. Me pregunto ¿qué habrá cambiado?”.

También han respondido algunos activistas por los derechos civiles, como el líder afroamericano Najee Ali. “Es una bofetada en la cara”, dijo este domingo en una conferencia. “Tenemos a muchos miembros de la comunidad negra y LGBTQ que han sido víctimas de racismo y crímenes de odio, así que [el presunto montaje] es una injusticia para esas víctimas reales”. Ali pidió que Smollett fuese arrestado.

Incluso antes de que los hermanos fueran detenidos ya había habladurías en las redes sociales. Hace tiempo, desde antes del ataque, circulaba el rumor de que los productores de ‘Empire’ tenían previsto cargarse al personaje de Smollett. El canal Fox y los guionistas se han apresurado a desmentirlo y siguen apoyando al actor.

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