crisis política en venezuela

Pulso en Caracas: el chavismo y la oposición miden sus fuerzas en marchas masivas

La asistencia a ambas convocatorias ha sido masiva, pero el líder opositor Juan Guaidó puede darse por satisfecho: el apoyo a su llamada ha sido multitudinario en toda Venezuela y en el mundo

Foto: Opositores venezolanos marchan contra el Gobierno de Nicolás Maduro en Caracas. (EFE)
Opositores venezolanos marchan contra el Gobierno de Nicolás Maduro en Caracas. (EFE)

Lo sucedido este sábado en las calles de Caracas solo puede ser definido como un pulso entre el Gobierno y la oposición. Por un lado, el oficialismo, celebrando el 20º aniversario de la victoria electoral de Hugo Chávez el 2 de febrero de 1999, dando inicio a dos décadas de chavismo en el poder. Por el otro, los asistentes a la convocatoria lanzada por el líder de la opositora Asamblea Nacional y autoproclamado presidente interino, Juan Guaidó, a mostrar su rechazo al ejecutivo de Nicolás Maduro. Dos concentraciones multitudinarias en las que es difícil calcular el número exacto de asistentes.

Conocedor de ello, y de que Maduro cuenta con numerosos mecanismos para movilizar a sus partidarios, Guaidó había llamado a manifestarse no solo en la capital, sino "en todas las ciudades donde hay venezolanos". Casi todas las urbes importantes de Venezuela registraron grandes concentraciones de partidarios de la oposición: Barquisimeto, Maracaibo, Maracay… Pero también las grandes capitales del mundo con gran presencia de venezolanos: Singapur, Bruselas, Berlín, Miami, Madrid, Barcelona, Santa Cruz de Tenerife. A diferencia de ocasiones anteriores, las movilizaciones se han celebrado sin incidentes violentos.

Pero se han producido pequeños detalles que deben resultar inquietantes para el Gobierno: en varios puntos, la Guardia Nacional Bolivariana se ha retirado frente a los manifestantes y, aquí y allá, han confraternizado con ellos. Precisamente lo que pide Guaidó: que los cuerpos de seguridad se pasen al otro bando y empiecen a defender lo que él asegura es la legalidad constitucional.

Juan Guaidó y su esposa Fabiana Rosales hablan frente a la multitud. (Reuters)
Juan Guaidó y su esposa Fabiana Rosales hablan frente a la multitud. (Reuters)

"Maduro se quedó solo"

La concentración opositora estaba convocada para las siete de la tarde, pero ya por la mañana el volumen de asistentes era tal que obligó a Guaidó a comparecer allí mucho antes de lo previsto y dirigirse a los asistentes. "Maduro se quedó absolutamente solo", dijo a la multitud. "Hemos construido el movimiento social pacífico más grande de nuestra historia", aseveró.

Guaidó insistió en su estrategia de apelar al ejército y a los pilares del régimen de Maduro. "Es bienvenido todo funcionario civil o militar que se ponga del lado de la Constitución", aseguró. "No esperamos pronunciamientos solo de las Fuerzas Armadas, esperamos pronunciamientos en bloque", subrayó.

El líder opositor insistió además en su legitimidad, apuntalada por el reconocimiento de todo el Grupo de Lima, EEUU y otros países como Dinamarca o Israel, y aseguró que "muchos más" se unirán muy pronto. De hecho, se espera que el lunes los 28 países de la Unión Europea le reconozcan como presidente interino de Venezuela

Guaidó también hizo referencia al otro talón de Aquiles del Gobierno: la catastrófica situación del país y la entrega de ayuda humanitaria, que la oposición lleva años pidiendo y que Maduro se niega a aceptar. El viernes, el asesor de Seguridad Nacional de EEUU, John Bolton, afirmó que su país se dispone a iniciar la distribución de la ayuda diga lo que diga el ejecutivo venezolano, y el sábado un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional confirmó que el despliegue ya ha comenzado. "En los próximos días empieza el acopio de la ayuda humanitaria", indicó Guaidó ante los manifestantes, asegurando que está siendo acumulada en tres puntos para su futura distribución: en la localidad colombiana de Cúcuta, en una ciudad de Brasil y en una isla del Caribe.

Nicolás Maduro habla ante sus partidarios. (Reuters)
Nicolás Maduro habla ante sus partidarios. (Reuters)

"Presidente soberano"

De forma casi simultánea, Nicolás Maduro se presentó en la Avenida Bolívar frente a sus partidarios. "Soy el presidente soberano de Venezuela y me debo a todo el pueblo", dijo el líder chavista, asegurando que la derecha venezolana lleva "20 años conspirando" y "20 años de golpe en golpe". "Abandonen el camino del intervencionismo. Dejen de apoyar un golpe de Estado que ya fracasó", subrayó.

Maduro, de hecho, anunció la convocatoria de una consulta nacional a través de "cabildos bolivarianos abiertos" para proponer el adelanto de las elecciones legislativas. "Vamos a elecciones parlamentarias", aseguró. "Estoy de acuerdo con que se relegitime el poder legislativo", ha añadido en un masivo acto chavista en Caracas. Esto no supone ninguna concesión: lo que la Unión Europea y otros actores le habían exigido era la convocatoria de elecciones presidenciales, y no parlamentarias, puesto que esas son justamente las que perdió a finales de 2015, en las que la Asamblea Nacional —la misma que ahora preside Guaidó— pasó a manos de la oposición.

No obstante, Maduro no las tiene todas consigo: este sábado pidió a los miembros de la milicia que se integren en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. "Le he dado la orden al Estado mayor superior y hago el llamado a los milicianos y milicianas (...) sobre todo a la juventud" para que se incorporen como "soldados activos del Ejército venezolano", indicó. Según la legislación venezolana, la Milicia forma parte de la organización de la Fuerza Armada nacional, y está integrada por quienes "sin ejercer la profesión militar" manifiesten voluntariamente el deseo de ingresar en el cuerpo militar para "coadyuvar" en la ejecución de acciones de seguridad y defensa, según informa la agencia Efe. El intento de integrar a estos voluntarios, a quienes por propia definición se les presupone una mejor disposición hacia el Gobierno que a los soldados profesionales, indica la inquietud en las altas esferas ante una potencial rebelión en el seno de las fuerzas armadas.

Además, según Maduro, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) está incorporando entre 20.000 y 30.000 hombres y mujeres a cada rango y ordenó al cuerpo castrense, que quienes ingresen, sean los milicianos. "He dado la orden de que todos los cupos sean ocupados por milicianos y milicianas que se incorporen como guardias nacionales activos de nuestra FANB", dijo, al tiempo que insistió en que la Fuerza Armada de Venezuela se prepara para defenderse ante una eventual "invasión" extranjera. Según Maduro, la milicia venezolana está integrada por cerca de dos millones de personas.

En esta contienda, Juan Guaidó ha lanzado ya una nueva fecha para la próxima movilización: el día 12 de este mismo mes. "Febrero tiene que ser determinante", aseguró. De momento, el pulso continúa.

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