negociador europeo para el brexit

Barnier pide a Londres cambiar sus 'líneas rojas' como vía para desbloquear el Brexit

El negociador jefe de la Comisión Europea ha recordado que si el Reino Unido “cambia sus líneas rojas” la UE estará “inmediatamente lista para dar una respuesta favorable”

Foto: El negociador europeo para el brexit, Michel Barnier, este miércoles. (EFE)
El negociador europeo para el "brexit", Michel Barnier, este miércoles. (EFE)

La Unión Europea empieza a reaccionar después de que anoche el Parlamento británico enterrara el acuerdo del Brexit por 230 votos, una derrota histórica para el Gobierno de Theresa May. Hoy el Parlamento Europeo ha defendido el acuerdo alcanzado en noviembre y han aplaudido el trabajo de Michel Barnier, negociador jefe de la Comisión Europea, que ha señalado que el riesgo de una salida sin acuerdo nunca había sido mayor.

El francés ha recordado un principio acordado por el Consejo Europeo: si el Reino Unido cambia sus líneas rojas, entonces la oferta europea para unas relaciones futuras, hoy limitadas a un simple futuro acuerdo comercial, cambiaría. Si Londres “decide cambiar sus líneas rojas y hace la decisión de que sean más ambiciosas para ir más allá de un simple acuerdo comercial, la UE estará inmediatamente lista para acompañar ese desarrollo y dar una respuesta favorable”, ha asegurado Banier.

El francés ha señalado así a las dos “líneas rojas” marcadas desde el inicio por parte del Gobierno británico: querían que, tras el Brexit, el Reino Unido quedara fuera de la unión aduanera y del mercado único. Esto hacía que la única opción posible para las relaciones futuras sea un acuerdo comercial, y por lo tanto aumenta la disrupción de la salida británica.

Guy Verhofstadt, líder de los liberales europeos y del grupo de eurodiputados encargados de monitorizar el Brexit en la Eurocámara, ha pedido a Londres que “redefinan las líneas rojas, unilateralmente impuestas por el ala dura del Partido Conservador. Estamos listos para una relación futura más profunda”.

Guy Verhofstadt. (EFE)
Guy Verhofstadt. (EFE)

Barnier también ha hecho referencia a los trabajos de preparación para un Brexit sin acuerdo. “Nuestra resolución es evitar ese escenario, pero tenemos también la responsabilidad de ser lúcidos. Esta es la razón por la cual vamos a intensificar nuestros esfuerzos para estar preparados para esta eventualidad”, ha asegurado el francés a la Eurocámara.

El negociador jefe también ha señalado que el acuerdo del Brexit rechazado ayer por Westminster era el “mejor compromiso” posible entre Bruselas y Londres. “Es el resultado de un trabajo y una actitud constructiva, que se mantendrá hasta el final: calma, unidad, diálogo y transparencia. Ahora le toca al Reino Unido clarificar cómo desea proceder”, ha señalado Barnier.

El francés también ha hecho hincapié en la incertidumbre que genera la votación de ayer en el Parlamento británico. “Este voto no es una manifestación clara de una mayoría positiva que puede definir un proyecto alternativo”, ha criticado el francés.

¿Qué significaría cambiar las ‘líneas rojas’?

Si Londres anuncia que cambia sus líneas rojas y que finalmente el Reino Unido permanece en el mercado único, algo improbable y que en cualquier caso desataría la furia de los tories euroescépticos, cambiaría el nivel de integración entre los mercados británico y europeo, y con ello se produciría una alineación de regulaciones y de estándares que facilitarían la relación post-Brexit.

Por el momento parece que tanto Barnier como Verhofstadt han señalado a la declaración política, un documento no vinculante que acompaña al acuerdo del Brexit y en donde se establecen las bases de las futuras relaciones.

Este voto no es una manifestación clara de una mayoría positiva que puede definir un proyecto alternativo

Sin embargo esos cambios seguramente no serían suficientes para el Gobierno británico, que en caso de cambiar sus líneas rojas pediría una reapertura del acuerdo del Brext. Dentro de ese texto hay pocas cosas que se puedan cambiar. ¿Por qué? Pues porque es un documento basado en el artículo 50, un tratado en el que, supuestamente, no puede haber referencia a las relaciones futuras, ya que se debe limitar a los elementos del ‘divorcio’.

Pero lo más probable es que la UE aceptase reabrir el texto, lo que indudablemente requeriría retrasar el día del Brexit más allá del 29 de marzo, algo que ya se da bastante por hecho en Bruselas. Y en ese caso el ‘backstop’ podría suavizarse, dado que el nivel de integración entre el Reino Unido y la UE sería mucho mayor, y con lo cual no existirían los mismos riesgos a una frontera dura en Irlanda del Norte. Pero en todo acuerdo que firme la Unión, deberá a haber un ‘backstop’, como ha dejado claro hoy Barnier.

‘Backstop must be a backstop’

Uno de los puntos donde más críticas ha recibido el acuerdo del Brexit por parte de los diputados euroescépticos conservadores ha sido el ‘backstop’, un plan de emergencia recogido en el texto final que se pondría en marcha en caso de que terminara el periodo transitorio y no hubiera un acuerdo comercial en marcha entre los dos bloques, y cuya finalidad es evitar que aparezca una frontera dura en la isla de Irlanda.

Los Tories euroescépticos temen esta opción porque incluiría que el Reino Unido quede dentro de la unión aduanera, sin una fecha de finalización, a pesar de que este elemento fue una modificación pedida por el Gobierno británico sobre el ‘backstop’ original, que se limitaba a Irlanda del Norte.

La UE ha dejado ya claro que no piensa eliminar este plan de emergencia, y la propia May ha señalado que sin ‘backstop’ no hay acuerdo. Es probable que algunas de las peticiones que lleguen desde el Gobierno británico se refieran a este plan de emergencia, y por eso hoy Barnier ha subrayado que el “’backstop’ debe seguir siendo un ‘backstop’. Y debe ser creíble”.

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