TRAS LA INVESTIGACIÓN DE los PARADISE PAPERS

Bruselas investigará a Nike por su trato fiscal favorable en Holanda

Los acuerdos de Nike con el fisco holandés y con otras jurisdicciones opacas han permitido a la multinacional acumular 11.000 millones de euros en beneficios sin apenas tributación

Foto: Logo de Nike. (Reuters)
Logo de Nike. (Reuters)

Hace unas horas, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), recibió un email de un portavoz de la Comisión Europea en el que se leía: “La Comisión ya había recibido alguna información sobre los acuerdos fiscales [entre Holanda y Nike] en el curso de una investigación sobre esas prácticas en todos los Estados miembros antes de que se filtraran los Paradise Papers. Tras las revelaciones de Paradise Papers, la Comisión intensificó su investigación y requirió información adicional a Holanda, lo que ha incrementado la dudas de la Comisión sobre la legalidad de esas prácticas y ha motivado la decisión anunciada”.

Los 90 medios que participaron en la investigación Paradise Papers, incluido El Confidencial, expusieron a la opinión pública mundial en otoño de 2017 las entrañas de la ingeniería que usan las multinacionales para eludir impuestos y desviar sus ingentes beneficios a paraísos fiscales donde apenas tributan. Ello con la connivencia de países de pleno derecho de la Unión Europea como Holanda o Luxemburgo.

Esa investigación periodística no ha caído en saco roto. La comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, anunció el jueves que la multinacional de ropa deportiva y Holanda serán investigadas por un acuerdo firmado en 2006 que permitía durante al menos diez años evitar el pago de impuestos de las ventas internacionales de Nike. Ese pacto se prolongó y sigue vigente. Mediante el pago de royalties a otras empresas del grupo Nike, esta multinacional ha estado durante más de una década desviando miles de millones de euros de beneficios al paraíso fiscal de Bermudas, donde tenía registrados los derechos de su bien conocido logo.

Hasta 2017 Nike amasó más de 11.000 millones de euros que trasladó a paraísos fiscales, principalmente a Bermudas

Los pagos internos por propiedad intelectual se han convertido en una práctica habitual entre las grandes empresas para distribuir sus ingentes ingresos y camuflarlos en esa figura y eludir así pagar impuestos. En el caso de Nike, hasta 2017 amasó más de 11.000 millones de euros que trasladó a jurisdicciones opacas y paraísos fiscales mediante ese método, principalmente a Bermudas. En ese archipiélago del Atlántico norte, Nike no tiene empleados y oficina, solo una sede fiscal para canalizar sus ventas internacionales.

Entre Países Bajos, Irlanda y Bermudas suman sólo el 0,3% de la población mundial, pero representan el 35% de todas las ganancias que las multinacionales estadounidenses declararon en el extranjero en 2016. Su secreto es una legislación muy favorable para las multinacionales que les permite montar complejas estrategias fiscales con las que evitar el pago de impuestos.

“Los Estados miembros no deberían permitir a las empresas implementar esquemas complejos que les permitan deducir impuestos irregularmente por sus beneficios imponibles” porque esa estrategia “les otorga una ventaja injustificada sobre sus competidores”, subrayó la comisaria europea Vestager. “La Comisión investigará cuidadosamente el acuerdo fiscal de Nike con Holanda para evaluar si están dentro de los límites normativos que permiten a los Estados de la Unión Europea para proveer ciertas ventajas tributarias a las empresas”.

Aunque la sede de Nike está en Oregón, la marca de ropa deportiva ha preferido tener su dinero en la pequeña localidad holandesa de Hilversum, que cuenta con 86.000 habitantes. Allí es donde van a parar los ingresos por las compras de miles de consumidores y minoristas de toda Europa. Tras los acuerdos fiscales con el país centroeuropeo, ese emplazamiento ha permitido utilizar a Nike lo que se denomina el “sándwich holandés”, que consiste en usar una sociedad registrada en ese país -el relleno del bocadillo- como punto intermedio entre el origen del dinero y el paraíso fiscal de destino -lo que representarían las rebanadas del pan-.

El esquema actual, según los documentos analizados por Paradise Papers, es la siguiente: Nike tiene dos empresas holandesas que reciben los ingresos por ventas directamente de los clientes o de los minoristas de toda Europa: Nike Retail y Nike European Operations BV, Estas dos empresas tienen abultados beneficios, y conforman junto a una tercera -Nike European Holding- una “asociación fiscal”. Gracias a la ley holandesa, esto permite que las primeras transfieran sus beneficios a la tercera, que acumula grandes pérdidas con el fin de no pagar impuestos por ellos. Después, Nike European Holding desvía esos beneficios mediante el pago de royalties a otro agente del enrevesado entramado: Nike Innovative CV.

Esa misma estrategia de elusión fiscal la usan otras multinacionales como Uber, Tesla o Apple que se aprovechan de esos acuerdos fiscales en países de la Unión Europea como Luxemburgo, Bélgica o Irlanda.

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