TIENE 86 AÑOS y antecedentes

Detenido un cirujano plástico tras la muerte de una mujer por una sobredosis de bótox

El médico, de 86 años, ya había sido suspendido durante cinco meses por el fallecimiento de otro paciente

Foto: El bótox, un tratamiento muy extendido
El bótox, un tratamiento muy extendido

Un cirujano plástico ha sido detenido en Hong Kong por la muerte de una mujer de 52 años después de recibir una sobredosis de bótox en una clínica estética. Es el tercer caso de este tipo en menos de un mes en China, según informa el diario hongkonés South China Morning Post.

El personal de la clínica avisó sobre las 5 de la tarde del domingo de que la mujer, de la que sólo se conoce su apellido, Cheung, se había desmayado tras recibir un tratamiento de bótox. Tras ser trasladada en estado crítico al hospital Queen Elizabeth, el personal sanitario certificó su muerte a las 9 de la mañana del lunes.

Según fuentes policiales citadas por el digital, la mujer habría recibido 16 inyecciones de bótox en la mandíbula, el mentón y en la parte superior de la frente. La policía detuvo al cirujano plástico, Franklin Li Wang-pong, de 86 años, después de sus contradicciones al explicar los hechos.

El veterano médico aseguró primero a la policía que la mujer había llegado a la clínica sin cita previa por un problema respiratorio asociado a su asma, pero después cambió su versión y reconoció que tenía una consulta para inyectarse bótox y que había fallecido después del tratamiento.

No es la primera vez que el doctor Li se ve involucrado en la muerte de un paciente. En 2003, realizó una liposucción a un conocido profesor de piano, Lam King Fong, de 70 años, quien colapsó durante la cirugía en la clínica y murió poco después. El forense llegó a la conclusión de que el fallecido había muerto como resultado de la operación y el cirujano fue apartado durante varios meses de la práctica médica.

Un tratamiento peligroso

La toxina botulínica, más conocida como bótox, es una neurotoxina utilizada como tratamiento de algunas enfermedades neurológicas y como producto cosmético para eliminar arrugas faciales. Sin embargo, en altas dosis puede provocar parálisis muscular progresiva, dificultades respiratorias e incluso la muerte.

El pasado 1 de noviembre, una mujer de 41 años cayó enferma en China tras someterse en su casa a un tratamiento de bótox, que le provocó sensación de debilidad, dolor de garganta y dificultad para tragar.

Al día siguiente, una joven de 24 años ingresó en el hospital Queen Elizabeth tras recibir una inyección con la neurotoxina, lo que le causó náuseas, mareos y respiración entrecortada, según el South China Morning Post.

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