blanco de boicot por operar en asentamientos

La “lista negra” de empresas que ha sacado a EEUU del Consejo de Derechos Humanos

Detrás de la decisión de EEUU hay un motivo económico. Concretamente una lista de compañías israelíes e internacionales que operan en asentamientos de Cisjordania elaborada por la ONU

Foto: Un colono observa desde un punto de observación el pueblo de Duma, en Cisjordania, en enero de 2016. (Reuters)
Un colono observa desde un punto de observación el pueblo de Duma, en Cisjordania, en enero de 2016. (Reuters)

Detrás del último rechazo de Washington a sus compromisos multilaterales -EEUU se retiró anoche del Consejo de Derechos Humanos de la ONU por su “prejuicio crónico” contra Israel- hay un motivo económico. Concretamente, una larga lista de compañías israelíes e internacionales que operan en asentamientos de Cisjordania o Jerusalén Este y que "de forma directa o indirecta habrían facilitado y se habrían beneficiado de la construcción y el crecimiento" de las colonias en territorio ocupado, según el organismo de Naciones Unidas.

El pasado octubre, 130 empresas y 60 corporaciones internacionales que operan en Israel recibieron cartas de advertencia del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad al Husein, en las que se anunciaba su inminente inclusión en una “lista negra” de compañías que operan tras la Línea Verde (establecida en el armisticio árabe -israelí de 1949) “violando la leyes internacionales y las resoluciones de la ONU”.

La “lista negra” de empresas que ha sacado a EEUU del Consejo de Derechos Humanos

En la lista destacaban 25 compañías israelíes de renombre como Ahava Cellcom, Hot, Bank Hapoalim o Bezeq, cuyo CEO describió la iniciativa de Al Husein como “absoluta propaganda anti-Israel”. Las empresas en la diana del Alto Comisionado pertenecen a diversos sectores -alimentación, servicios, medicamentos, alta tecnología…- pero comparten una particularidad: todas operan en asentamientos israelíes de Cisjordania, Jerusalén Este o el Valle del Jordán. A ellas se sumaban compañías estadounidenses como Motorola y HP -cuyas unidades de I+D se ubican en Israel-, Caterpillar, Tripadvisor o Airbnb, según el diario 'The Washington Post'.

A las citadas compañías se sumaba otra decena de empresas citadas por 'Channel 2 News' entre las que se incluían Bank Hapoalim, Bank Leumi, Coca Cola, Teva, IDB, Egged, Mekorot, Netafim o Elbit Systems.

Un obrero en un edificio en construcción en el asentamiento de Har Homa, en Cisjordania. (Reuters)
Un obrero en un edificio en construcción en el asentamiento de Har Homa, en Cisjordania. (Reuters)

Después de que la “lista negra” saliera a la luz, varias compañías anunciaron su intención de demandar al Consejo de Derechos Humanos de la ONU y al Alto Comisionado argumentando que su inclusión en el informe mancillaría su marca y provocaría daños financieros. Para las empresas afectadas, la iniciativa de Al Husein esconde una motivación política porque el Alto Comisionado no elaboró listas similares sobre otras zonas de conflicto, como el Sáhara Occidental o la Península de Crimea.

Tanto Israel como EEUU trabajaron intensamente entre bastidores para impedir la publicación de una lista que, aunque no tenía consecuencias legales u operacionales, suponía un fuerte respaldo a los esfuerzos del movimiento BDS (que pide boicot, desinversiones y sanciones para "forzar a Israel a cumplir las leyes internacionales") y podía disuadir a inversores extranjeros o provocar que compañías foráneas que operan en Israel redujesen su actividad.

Durante el último año, el equipo de la embajadora de EEUU ante la ONU, Nikki Haley, presionó al Consejo de Derechos Humanos para que no hiciese pública la lista -realizada a partir de datos de la propia ONU-, que podría “provocar que grandes firmas inversoras o fondos de pensiones con acciones de diversas compañías israelíes se despojen de ellas porque operan en asentamientos. Podría desatar un efecto bola de nieve que eventualmente dañaría a la economía de Israel”, en opinión de un alto cargo del Gobierno israelí citado por 'Ynetnews'.

¿Están justificados los temores del Gobierno de Israel? Fuentes diplomáticas israelíes señalan a El Confidencial que "todo lo que signifique etiquetar genera preocupación en el Ejecutivo, porque conlleva individualizar, ir detrás de alguien concreto, ya sean empresas o indiviudos. Un ejemplo de cómo funciona el boicot es lo ocurrido con SodaStream, objetivo del BDS porque trabaja en los territorios palestinos... con más de 500 empleados palestinos".

La embajadora de Trump ante la ONU no tuvo éxito: finalmente, el Alto Comisionado hizo publica en febrero una lista de 206 compañías, la mayoría con sede oficial en Israel o en los asentamientos, en EEUU (22), Alemania (17) y Holanda (5). Durante los meses que dedicó Al Husein a preparar su informe, las especulaciones sobre las posibles consecuencias de la iniciativa se disparararon. Desde ayer no hay lugar a dudas. "Estados Unidos ha demostrado, una vez más, su compromiso con la verdad y la justicia y su negativa a permitir que el odio ciego contra Israel en instituciones internacionales continúe sin contestación", celebró el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, tras anunciarse la retirada estadounidense del Consejo de Derechos Humanos.

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