POR EL ACUERDO ALCANZADO CON MACEDONIA

Tsipras salva una moción de censura a dos meses del fin del rescate de Grecia

Mientras la derecha trataba de que Tsipras se fuera por lo único que ha hecho inequívocamente bien, la policía seguía buscando a un diputado expulsado de Amanecer Dorado

Foto: Alexis Tsipras atiende una sesión parlamentaria para debatir sobre las últimas medidas de reforma previas a la salida del rescate. (EFE)
Alexis Tsipras atiende una sesión parlamentaria para debatir sobre las últimas medidas de reforma previas a la salida del rescate. (EFE)

Alexis Tsipras ganó este sábado una moción de censura a dos meses de que termine el último rescate a Grecia gracias a que su socio de Gobierno, Griegos Independientes (ANEL), dio una pirueta narrativa digna de una campeón olímpico. El líder del partido, Panos Kammenos, furibundo detractor del acuerdo de Atenas con Macedonia sobre el asunto del nombre, ultranacionalista convencido y ministro de Defensa, dijo en su intervención que, como el acuerdo seguramente no será aprobado por Macedonia, no se ve en la obligación de votar contra el Ejecutivo en esta moción impulsada el jueves por el partido líder de la oposición, Nueva Democracia, con la excusa del acuerdo.

Panos Kammenos reiteró que, cuando se presente la propuesta, votará en contra de cualquier acuerdo con Macedonia. En el exterior del Parlamento, mientras tanto, cientos de personas, a pesar de la lluvia que regó la capital griega todo el día, se manifestaban contra el pacto. Un grupo de ellos intentó acceder al recinto del hogar del legislativo, siendo detenidos por la policía estacionada en el perímetro.

Pero, a pesar del ruido, el primer ministro seguirá en el cargo.

Un nazi a la fuga

Mientras el centro derecha trataba de que Alexis Tsipras que se fuera por lo único que ha hecho inequívocamente bien en todo su mandato, la policía seguía buscando a un diputado expulsado del partido de extrema derecha Amanecer Dorado por ser demasiado nazi.

Konstantinos Barbarousis, que subía el viernes al estrado del Parlamento con su melena al viento emulando —en serio— a uno de los héroes de la independencia, Karaiskakis, pero que en referencias más de 2018 parece un Nickelback o 'El Cigala' venidos a menos. Barbarousis pidió al Ejército que dé un golpe de Estado, arreste a Tsipras, al ministro de Defensa, Panos Kammenos, y al presidente del país, Prokopis Pavlopoulos, por traidores por haber firmado el acuerdo con Macedonia del Norte. Además, pidió cortarles las cabezas y lanzarlas al lago de Prespa, lugar donde los ministros de Exteriores de ambos países firmarán este domingo el pacto.

A pesar de que los diputados de Amanecer Dorado aplaudieron la declaración, el líder del partido, Nikos Michaloiakos, fulminaba a su diputado diciendo que esta declaración "está fuera del ideario del partido". Tiene mérito ser demasiado nazi para un partido nazi y para un líder que ha dicho cosas gravísimas y está imputado por pertenencia a banda criminal por el asesinato del rapero Pavlos Fyssas. Aunque también planea la sospecha de que simplemente le ha echado para evitar que el partido sea imputado también por "alta traición", tal y como seguramente hará la Justicia.

Para añadir gravedad al episodio, Barbarousis se escapaba, consiguiendo incluso evadir a la policía conduciendo a toda velocidad bajo la lluvia con el coche proporcionado por el Parlamento. Sigue en busca y captura.

Nueva Democracia fracasa con el nacionalismo

La ofensiva conservadora contra Tsipras comenzó el jueves nada más conocerse el resultado del acuerdo histórico entre Zoran Zaev y Alexis Tsipras. El presidente de ND, Kyriakos Mitsotakis, salía a la palestra en un vídeo en las redes sociales para mostrar su total rechazo. Mitsotakis, una vez visto como la esperanza de que el liberalismo calara en Grecia —votó a favor de la unión civil homosexual—, hace tiempo que se ha escorado a la derecha clásica en Grecia, religiosa y ultranacionalista.

Es curioso que el padre de Mitsotakis, también primer ministro, terminó siendo descabalgado del poder y tildado de traidor en los años noventa tras llegar a un acuerdo con Macedonia sobre el nombre… gracias al inestimable apuñalamiento parlamentario de Andonis Samarás, que usó argumentos similares a los de Kyriakos.

Cientos de personas se manifestaban el viernes azuzados por el acuerdo y por esta moción ante el Parlamento heleno, cantado contra el Gobierno, al que califican de traidor. "Macedonia solo es griega", "Patria, pueblo, nacionalismo" o "Prended fuego al Parlamento", han sido algunas de las pancartas que se han desplegado en la plaza Syntagma. Aun así, las cifras de manifestantes ni se acercan a las 100.000 reunidas en el mismo lugar este mismo año cuando las negociaciones entre ambas partes comenzaban a prosperar.

Protesta en Atenas ante el Parlamento contra el acuerdo con Macedonia. (EFE)
Protesta en Atenas ante el Parlamento contra el acuerdo con Macedonia. (EFE)

El pulso entre la línea dura y los posibilistas ha comenzado, y de la salida a esta crisis depende que se desactive una de las rémoras y armas políticas más perniciosas de la escena griega. A un lado, personajes como Amvrosios, sacerdote de Kalavryta y Aigialia, en el Peloponeso, que ha pedido que repiquen las campanas en señal de duelo cada mañana de 11 a 11:15 hasta el domingo, es decir, hasta que se firme el acuerdo "en nombre de esos griegos, patriotas genuinos que reaccionan a la injusticia y a la explotación por parte del extranjero".

En el otro, los diputados de Syriza y, sobre todo, de la alianza de la izquierda que lidera el Pasok, que están dispuestos a romper con la disciplina de la coalición para conseguir que el acuerdo salga adelante. Es el caso del denostado y ridiculizado por la izquierda Stavros Theodorakis, líder de To Potami, que podría arrastrar a los legisladores suficientes para que Tsipras pueda a sacarlo adelante en una eventual votación parlamentaria. La líder de Pasok se ha mostrado contraria al acuerdo.

5.500 millones más de recortes

La última y gran paradoja de esta sesión de cuatro días es que antes de que se presentara la moción de censura el Parlamento aprobó sin gran trauma o ruido el último gran paquete de medidas de recorte de la última revisión del último rescate a Grecia, que terminará, si todo sale bien, el 20 de agosto. Los 154 votos de Syriza y ANEL fueron suficientes para sacarlas adelante. Estas medidas tenían que ser aprobadas antes del próximo Eurogrupo del 21 de junio, por lo que han ido por la vía rápida.

La ley prevé más recortes de pensiones en 2019 —de nuevo—, la bajada del mínimo exento impositivo hasta los 5.600 euros en 2020 —es decir, que pagarán impuestos los que cobren más de 400 euros al mes—, más recortes en el asfixiado sistema de salud, y más privatizaciones: un total de 5.500 millones hasta 2022. Todo ello mientras los acreedores no dan señales de que vayan a perdonar o refinanciar deuda.

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