el barco de rescate de inmigrantes llegará a españa

El Aquarius no interesa a los políticos: solo 70 de los 750 eurodiputados acuden al debate

El debate en el Parlamento Europeo de este miércoles no cumplió expectativas: solo asistieron cerca de un 10% de los eurodiputados

Foto: El Parlamento Europeo, prácticamente vacío durante la sesión sobre el Aquarius.
El Parlamento Europeo, prácticamente vacío durante la sesión sobre el Aquarius.

Una crisis entre Italia y España, entre Italia y Francia, entre Europa e Italia. El nuevo Gobierno italiano, liderado por Giuseppe Conte, y las directrices de su ministro de Interior, Matteo Salvini, dejaron a la deriva la semana pasada una embarcación fletada por las ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Mediterranée, con 629 personas a bordo. Sin poder alcanzar las costas italianas, el Aquarius quiso atracar en Malta, donde tampoco se le permitió la llegada. Sin saber hacia dónde ir, el nuevo Ejecutivo español, dirigido por el socialista Pedro Sánchez, cedió los puertos españoles a las decenas de inmigrantes hacinados en el buque. Todo esto ha hecho estallar un fuerte debate sobre qué papel tienen que tener los países europeos en esta crisis, y ese debate se ha trasladado al Parlamento Europeo a petición de los Verdes.

"Necesitamos urgentemente una nueva perspectiva para esta crisis humanitaria", señala el copresidente del Grupo de los Verdes / Alianza Libre Europea, Philippe Lamberts. "El indigno enfrentamiento de este lunes sobre el Aquarius fue un terrible recordatorio de que la Unión Europea aún carece de una estrategia coherente para responder al sufrimiento en las fronteras de Europa", añadió. Sin embargo, su interés y el de muchos otros políticos no se tradujo en realidad en el debate: solo cerca de un 10% de los eurodiputados acudieron al citado debate, bajo el nombre de 'Emergencias humanitarias en el Mediterráneo y solidaridad'. El pleno pretendía discutir la situación generada tras la situación del Aquarius y el enfrentamiento de Italia y España, pero las imágenes que arroja la sesión reflejan el escasísimo interés en el asunto.

La ausencia de la gran mayoría de los eurodiputados no ha hecho más que provocar indignación entre los ciudadanos, especialmente entre los españoles. La anterior imagen fue tomada por la eurodiputada gallega Ana Miranda (Bloque Nacionalista Galego), presente en el debate. "La imagen de la vergüenza", la han definido. Mientras la crisis del buque, de camino a Valencia en una travesía en la que tiene que hacer frente no solo a las condiciones atmosféricas, sino también a las enfermedades de los que viajan a bordo, llena las portadas de los medios de comunicación de media Europa, los políticos europeos se ausentan de un importante debate sobre cómo abordar la llegada de inmigrantes procedentes, principalmente, de países en conflicto en África y Oriente Medio.

Aun así, se ha alcanzado un consenso en la declaración final. El presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, ha reclamado a los gobiernos europeos que vean la crisis del Aquarius como un revulsivo, necesario para reformar las políticas de inmigración y asilo. Junto al comisario europeo de Migración, el griego Dimitris Avramopoulos, ha pedido a los países del norte no dejar solos a los del Mediterráneo y que desbloqueen la reforma del Reglamento de Dublín, que señala que el primer país al que llega el solicitante es competente para su demanda de asilo.

Críticas a Italia

No faltaron las críticas a la actuación de Italia, a las que, como era de esperar, los eurodiputados italianos respondieron con cierta aspereza. "Lávense la boca antes de hablar de Italia", señaló la eurodiputada Alessandra Mussolini, de Forza Italia y nieta del dictador. Entretanto, Ignazio Corrao, del Movimiento 5 Estrellas, se expresaba en la misma línea: "Si creen que Italia se está poniendo de perfil, que se lleven a su país a todos los que están llegando".

La eurodiputada española Elena Valenciano (PSOE), entretanto, criticó que el ministro del Interior italiano "usara el sufrimiento humano para ganar votos", aunque recordó que el anterior Ejecutivo de Matteo Renzi "ya pidió ayuda para Italia y nadie se la dio". "La gestión debe ser europea. No se puede dejar a la gente sufrir así. Además, hacerlo significa también alimentar con gasolina el fuego populista, xenófobo y racista. No perdamos el tiempo", añadió Valenciano, que llamó al Consejo, la institución que representa a los países de la Unión Europea (UE), a actuar lo antes posible.

Igualmente, Javier Nart (Ciudadanos) dijo que "ya es hora de que los estados miembros del Consejo Europeo acuerden de una vez por todas la reforma del Reglamento de Dublín, que regula la redistribución equitativa de los refugiados entre ellos". "Mirar hacia otro lado y desentenderse de una tragedia de tal magnitud va en contra de los valores fundacionales de Europa", consideró.

A ese reclamo para que los gobiernos desbloqueen el sistema de asilo común en la cumbre del 28 y 29 de junio en Bruselas se sumó también el Partido Popular Europeo, que se mostró favorable al establecimiento de puntos de control fuera de la UE, en países como Túnez, para que los que buscan viajar a Europa sepan si tendrán o no derecho a asilo. En la víspera del debate, Avramopoulos, por parte de la Comisión Europea, detalló una propuesta presupuestaria a largo plazo para inmigración y aduanas, que contempla casi triplicar los fondos comunitarios destinados a la gestión migratoria entre 2021 y 2027 y emplear a 10.000 guardas costeros adicionales.

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