sus promotores buscan el apoyo ciudadano

El Museo del Brexit: el nuevo sueño de los euroescépticos británicos

Varios promotores de la salida británica de la UE trabajan ahora para crear lo que definen como un "centro de estudios de la desintegración europea", con piezas y documentos para el futuro

Foto: El autobús con el que el Boris Johnson recorrió el Reino Unido pidiendo el Brexit, una de las piezas que quiere adquirir el museo. (Reuters)
El autobús con el que el Boris Johnson recorrió el Reino Unido pidiendo el Brexit, una de las piezas que quiere adquirir el museo. (Reuters)

El Reino Unido aún no ha salido de la UE, pero los euroescépticos cuentan las horas para cortar los vínculos con el bloque y, con el objetivo de tener un tributo permanente a la “lucha por la independencia”, ya han comenzado los preparativos para la creación del “Museo del Brexit”. El proyecto ha creado gran expectación dentro y fuera de las fronteras británicas. Una de las primeras imágenes que uno proyecta es la del famoso autobús de Boris Johnson, con el eslogan de 350 millones de libras semanales para el NHS, el servicio nacional de salud (los hospitales no han visto aún ni un céntimo), o recorriendo distintas galerías para que los visitantes puedan disfrutar, entre otros, de los llamativos pantalones mostaza que Nigel Farage lució durante la campaña.

Y sí, hay conversaciones para adquirir el emblemático y polémico autobús e incluso alguna petición para tener piezas únicas del vestidor del que fuera líder del Ukip. Pero el proyecto va más allá. Realmente se trata de recopilar recuerdos, fotografías, discursos y objetos varios de la turbulenta relación que Londres ha tenido con Bruselas en los últimos 45 años, para elaborar un archivo con el que futuros estudiantes y académicos puedan entender dentro de cien años qué está ocurriendo ahora mismo en el Viejo Continente.

“Se podría denominar como un centro para los estudios sobre la desintegración europea”, asegura a El Confidencial Gawain Towler, uno de los creadores del proyecto. Este experto en relaciones públicas con un vasto conocimiento en historia es una de las figuras claves ligadas al triunfo del Brexit. Durante 13 años, fue responsable de prensa del Ukip y mano derecha de Farage. Dejó su cargo a principios de este año, en medio de la polémica que atravesaba la formación por el romance entre el ex líder Henry Bolton con la joven modelo Jo Marney, acusada de realizar comentarios racistas. Sigue vinculado al partido, pero el Museo del Brexit, que oficialmente se llamará “Museo de la Soberanía”, centra ahora su interés.

“Estamos en un momento histórico. No sólo para el Reino Unido sino para nuestros amigos y aliados. Durante los últimos 40 años, parte del método de la UE se ha basado en la creación de diferentes universidades y centros para estudiar la integración. El Instituto Universitario Europeo de Florencia, por ejemplo, tiene unos de los mejores archivos. Pero sólo se cuenta una parte de la historia y ha llegado el momento de contar la otra versión. No puedes estudiar el Brexit desde el punto de vista de integración”, matiza.

El futuro museo toma, por tanto, una dimensión que no puede pasar desapercibida en un momento en el que el futuro de la UE está más cuestionado que nunca y los distintos movimientos euroescépticos en los diferentes estados miembros toman protagonismo cada vez que se celebran elecciones. “No creo que aún ninguno esté en el punto de replicar otro Brexit”, señala Towler, que asegura que cada país tiene sus “particularidades”.

Gawain Towler (izquierda) y el parlamentario del Ukip Mark Reckless, en noviembre de 2014. (Reuters)
Gawain Towler (izquierda) y el parlamentario del Ukip Mark Reckless, en noviembre de 2014. (Reuters)

Tributo a los héroes euroescépticos

En este sentido, respecto al Irexit del que habla ahora la prensa, considera que “hay conversaciones, pero no lo llegaría a llamar movimiento”. Y respecto a España, asegura que puede ser muy interesante el futuro de Carles Puigdemont o Clara Ponsatí, ya que “si los catalanes empiezan a pensar que Bruselas les está traicionando es posible que entonces se forme un sentimiento euroescéptico”.

Por otra parte, asegura que el Parlamento europeo está haciendo más que ninguna otra institución para organizar a los movimientos euroescépticos. “Nuestro grupo [Europe of Freedom and Direct Democracy] está formado por partidos que nunca antes habían hablado unos con otros y ahora tienen 3 o 4 reuniones al mes”, añade.

De momento, el museo no tiene una fecha de apertura ni tampoco una sede confirmada, aunque hay muchas posibilidades de que Lincoln se convierta en la ciudad elegida, gracias a su asociación histórica con el euroescepticismo. En cualquier caso, Towler y sus socios - Lee Rotherham, de Vote Leave, y Alex Deané, de Grassroots Out (el paraguas de todas las campañas pro Brexit durante referéndum)- ya han comenzado a recopilar recuerdos de los ciudadanos. “El triunfo del Brexit fue gracias a la gente de la calle, gracias a los que durante 40 años se estuvieron reuniendo para mantener la llama viva. Si no empezamos a recopilar ahora, todo esto se perderá”, matiza.

¿Tendrá también cabida los dos discursos que escribió Boris Johnson, uno defendiendo la UE y otro el Brexit? Towler se ríe. “Boris es cierto que es ambicioso y sabe coger las oportunidades que se le presentan. Pero en el fondo es un euroescéptico, aunque Michael Gove [actual ministro de Medio Ambiente] me parece más real”, responde.

El museo rendirá tributo a los héroes euroescépticos que desafiaron la membresía británica en la UE, desde los laboristas Peter Shore y Tony Benn en la década de 1970, pasando por los rebeldes tories que se enfrentaron al Tratado de Maastricht en la década de 1990 hasta, cómo no, Farage, protagonista indiscutible del referéndum de 2016 quien, según Towler, guarda en su garaje 15 años de la historia del Ukip, partido que ahora viva sus horas más bajas.

Desde el triunfo del Brexit, la formación atraviesa una crisis de identidad (ha tenido cinco líderes en menos de un año) y unos graves problemas financieros que han estado a punto de forzar el cierre. Según Towler, el partido sobrevivirá hasta 2019, cuando está prevista la salida del bloque, “luego ya se verá”.

Los pantalones mostaza de Nigel Farage son otro de los iconos del Brexit (Reuters)
Los pantalones mostaza de Nigel Farage son otro de los iconos del Brexit (Reuters)

Respetar "la voluntad ciudadana"

De alguna manera, los euroescépticos quieren asegurarse de que el Brexit se llevará a cabo, a pesar del empeño que está poniendo el lobby pro UE para que los diputados rechacen a finales de este año el acuerdo final que el Gobierno negocie con Bruselas, dejando la puerta abierta para que el Reino Unido siga como estado miembro. En un principio, Towler señala que estos grupos “no tienen nada qué hacer”. Pero conforme la conversación avanza reconoce que aún no se están pidiendo fondos para la creación del museo “en caso de que sea necesario financiar otra campaña”. “¿Teme entonces que el Brexit sea aún reversible?”, pregunto. “Digamos que existe una pequeña posibilidad, pero no quiero imaginarme la reacción de la gente si no se respeta lo que fue votado en el referéndum”, matiza.

El multimillonario e influyente George Soros habría donado ya 800.000 libras al grupo pro UE Best for Britain para, entre otros, investigar los supuestos vínculos entre la campaña pro Brexit y la polémica empresa Cambridge Analytica (CA). Y es que, a pesar del discurso de Towler de que el triunfo del Brexit fue gracias al movimiento ciudadano, un comité de Westminster investiga ahora las supuestas irregularidades que se cometieron durante el referéndum. Según The Guardian, la campaña euroescéptica gastó más dinero del permitido y contrató a CA para utilizar de forma abusiva los datos Facebook y manipular el voto.

El que fuera responsable de prensa del Ukip lo niega todo y asegura que su formación no guarda ninguna relación laboral con CA. “¿Realmente alguien se cree que por recibir un tweet una persona va a cambiar de opinión? La gente no es tonta y que sabe que el establishment lo único que quiere es encontrar culpables porque no acepta que la gente no les hiciera caso y triunfara el Brexit”, concluye.

No parece muy probable, por lo tanto, que CA vaya a tener un sitio en el museo. Pero entre las piezas únicas, Towler ya ha pedido a su amigo Farage los famosos pantalones mostaza.

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