marcas patentadas en europa

'La Mafia' no está sola: el orujo 'Hijoputa' y el licor 'Joder' tampoco convencieron a la UE

"No todo vale". Así se puede resumir la filosofía que se aplica en la UE a la hora de decidir si una marca puede ser protegida en toda la Unión Europea

Foto: Un restaurante de 'La Mafia se sienta a la mesa'. (Foto: La Mafia)
Un restaurante de 'La Mafia se sienta a la mesa'. (Foto: La Mafia)

"No todo vale". Así se puede resumir la filosofía que se aplica en la UE a la hora de decidir si una marca puede ser protegida en toda la Unión Europea. No es asunto baladí: esto permite evitarse disgustos, como encontrarte que hay una empresa belga que comercializa zapatillas sospechosamente parecidas a las Adidas bajo su propia marca. Pero para ello, es necesario cumplir con una serie de requisitos, como no ser de mal gusto. Nada de "follar", nada de "escudos soviéticos", nada de orujo "Hijoputa".

Lo saben bien los responsables de La Mafia se sienta a la mesa, la cadena de restaurantes españoles que indignó a Italia, hasta el punto que Roma decidió dar la batalla en los tribunales. "Veni, vidi, vici", puede proclamar la República Italiana, después de lograr que el Tribunal General de la Unión Europea tumbase ayer el registro de la marca por trivializar algo tan serio como a los mafiosos y sus actividades criminales. Todo pese a que sus responsables, que podrán mantener el nombre de sus locales pero no protegerlo, han alegado una y otra vez que su inspiración es la saga de El Padrino.

Pero La Mafia no es el único que ha conocido el rigor de la Corte basada en Luxemburgo, que tiene un amplio margen para interpretar, caso por caso, qué debe ser vetado por ser "contrario al orden público o a las buenas costumbres". Los juristas europeos también rechazaron registrar un lazo negro como distintivo de los servicios que la suiza Verein StHD ofrecía en torno a la muerte, incluida la eutanasia, entre otros motivos porque ésta "está prohibida en la mayor parte de los Estados miembros de la UE". Y se negaron a aceptar un "escudo soviético" como emblema de Couture Tech Ltd, teniendo en cuenta las ampollas que podía levantar en los países comunitarios que estuvieron "sometidos al régimen soviético".

El orujo Hijoputa

"Manca finezza", debieron pensar los miembros de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) y los magistrados del Tribunal General cuando llegó a sus manos el caso del orujo cántabro "¡Que buenu ye! HIJOPUTA". Y es que cuando analizaron la petición de registro de la bebida a nivel europeo, la rechazaron por ser "muy chocante y profundamente indecente". Recordó entonces la Corte que la Real Academia Española dice al respecto de "hijo de puta" que es una expresión vulgar que se usa a modo de insulto contra una "mala persona".

Marca de licor Hijoputa. (EFE)
Marca de licor Hijoputa. (EFE)

"Este término tiene la capacidad intrínseca de ofender a toda persona normal que lo encuentre y comprenda su sentido", afirmó en su sentencia. Nada más alejado de la opinión del propietario, Cortés del Valle, quien entonces explicó a Efe que "HIJOPUTA" resulta "injuriosa si hace referencia a las personas pero no si está relacionada con un producto como el orujo que, cuando es bueno y gusta, produce expresiones como ¡Qué bueno está el hijoputa!".

Follar y joder a Goethe

La marca "Ficken" para la venta de licores no tuvo mejor suerte. A ojos de un hispanohablante parece inocua, pero un alemán entendería perfectamente que el nombre del licor incita, no solo a beber, sino también a "follar" o "joder". "Una palabra que explícitamente se refiere a la sexualidad en términos generales y que se considera vulgar puede ser percibida por el consumidor como indecente, obscena y repulsiva y, por lo tanto, como una ofensa a la buena moral", alegaba la Corte.

El hecho de que un escritor respetado como Goethe sea insultado a título póstumo de una manera tan degradante, vulgar y ortográficamente incorrecta es hiriente

A los juristas europeos tampoco les hizo gracia el nombre de la comedia germana "Fack Ju Göhte", un juego de palabras que cualquier iniciado en el inglés puede entender como "que te jodan, Goethe". La productora pretendía registrarlo como marca para comercializar el merchandising, pero la EUIPO se opuso y el Tribunal General de nuevo le dio la razón. En esta ocasión, la decisión no se limitaba al carácter sexual de las palabras, sino que consideraba de mal gusto meterse con el poeta alemán, fallecido allá por el año 1832.

"El hecho de que un escritor respetado como Johann Wolfgang von Goethe sea insultado a título póstumo de una manera tan degradante y vulgar, y además con una ortografía errónea, no puede de ningún modo disminuir el carácter hiriente y contrario a las buenas costumbres del insulto", aseguró entonces la Corte. Quién le iba a decir a sus magistrados que acabarían por vigilar, no solo en buen cumplimiento de la legislación europea, sino que también se erigirían en jueces del mal gusto.

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