SIN DISCRIMINACIÓN POR SEXO

Feminista fundadora de una mezquita liberal en Berlín: “Apoyaría abrir una en España”

Seyran Ates, una abogada turco-alemana y feminista, visita Madrid para rendir homenaje a las víctimas del 11-M y denunciar el islamismo radical

Foto: Seyran Ates (izda) asiste a una conversión al islam en la mezquita Ibn Rushd-Goethe de Berlín. (Dorothee Deiss)
Seyran Ates (izda) asiste a una conversión al islam en la mezquita Ibn Rushd-Goethe de Berlín. (Dorothee Deiss)

“Es un tremendo error decir que el yihadismo no tiene nada que ver con la religión. Hay musulmanes que son terroristas, así que debemos ser honestos y denunciar que existe un extremismo islamista para estar precavidos y combatirlo”. En un céntrico hotel de Madrid, esas palabras las pronuncia Seyran Ates (Estambul, 1963) flanqueada por dos policías alemanes que velan permanentemente por su vida. Allá donde va siempre lleva escolta desde 2006.

Esta abogada nacida en Turquía y educada en Alemania se ha granjeado el odio de los islamistas radicales y la animadversión de los musulmanes conservadores. De acuerdo con la lógica de los extremistas, sobran los motivos. Fundó en junio de 2017 una mezquita liberal en Berlín, donde rezan juntos mujeres y hombres, donde los musulmanes homosexuales son animados a compartir la oración y donde los creyentes de todas las ramas del islam y de otras religiones son admitidos. En la mezquita Ibn Rushd-Goethe, ubicada en una antigua iglesia de la capital alemana, la propia Ates ejerce de imán junto a otras personas de diversa orientación sexual e invita a las musulmanas que allí se congregan a que no lleven pañuelo si lo hacen por la coacción de sus parejas.

Mezquita Ibn Rushd-Goethe de Berlín. (A. Savin)
Mezquita Ibn Rushd-Goethe de Berlín. (A. Savin)

“Luchamos por la igualdad de género y he sido testigo de que muy pocas mujeres llevan realmente el ‘hiyab’ por su compromiso con Dios o con su espiritualidad. Lo visten obligadas por sus maridos, ya que no hay argumentos teológicos ni jurídicos que lo justifiquen”, explica Ates. Ella va descubierta.

Esta activista promueve el feminismo y la igualdad de género, pero también fomenta una lectura contemporánea del Corán para adaptarla a las leyes europeas e impulsa la lucha contra todo radicalismo en Europa desde la iniciativa Stop Extremism. El decimocuarto aniversario de los atentados del 11-M la trae a Madrid para buscar interlocutores que apoyen su proyecto y para investigar en qué lugares de culto se promueve el odio hacia la cultura occidental y quién financia esos discursos de aversión.

Asegura estar dispuesta a apoyar la apertura de una mezquita en nuestro país donde recen sin muros de separación mujeres y hombres, incluidos homosexuales. “Nos llegan mensajes de apoyo de muchos musulmanes que residen aquí y que muestran felicidad por el proyecto de Berlín. Si hay en España un grupo de gente preparada para abrir una mezquita liberal, estamos dispuestos a apoyar la idea. Sí, apoyaría abrir una España”, afirma Ates. “Hay potencial en España para revivir la época de ilustración islámica que tuvo lugar en Al Andalus. Próximamente se van a abrir otras mezquitas liberales en ciudades como Londres, Zúrich o Viena”.

Recuerda Ates que en Marsella y París el imán gay Ludovic Mohamed-Zahed, francés de origen argelino, ya dirige dos centros de culto similares. “Contamos a menudo con él en Berlín como imán visitante”, señala la activista.

Fetuas y amenazas de muerte

Los proyectos del activismo de Seyran Ates forman un cóctel explosivo a los ojos de los radicales y los conservadores. En 1984, ya fue disparada en el cuello cuando asesoraba a una cliente inmigrante por un caso de violencia doméstica en el seno de una familia turca.

Cuando Al Azhar dictó la fetua contra mí, me sentí orgullosa porque entonces supe que estaba haciendo lo correcto

Tras la publicación de su libro 'El islam necesita una revolución sexual' en 2009 y la inauguración de la mezquita de Berlín las amenazas se han ido acrecentando. A ello han colaborado las fetuas o edictos religiosos publicadas contra ella y su mezquita de Berlín por la Universidad de Al Azhar, la máxima autoridad del islam suní ubicada en El Cairo, la Dirección de Asuntos Religiosos de Turquía y por ‘mulás’ de Irán.

“Cuando Al Azhar dictó la fetua contra mí, me sentí orgullosa porque entonces supe que estaba haciendo lo correcto”, cuenta Ates a El Confidencial. “Esos países están financiando acciones para propagar el odio en Europa, así que les doy las gracias por confirmar que mi camino no está equivocado”, sostiene la abogada.

Sufre amenazas de muerte continuas: en persona, por email, por teléfono, le escriben mensajes en Facebook, mediante escritos en páginas islamistas o mandan emisarios a la mezquita. “Me espetan que algún día estaré desprotegida y entonces me matarán”, relata la activista musulmana.

Seyran Ates en la mezquita Ibn Rushd-Goethe de Berlín. (Dorothee Deiss)
Seyran Ates en la mezquita Ibn Rushd-Goethe de Berlín. (Dorothee Deiss)

Combatir el extremismo

Seyran Ates se mantiene entera gracias a su pasión por combatir a los radicales que desafían a las democracias europeas. A través de la plataforma que confundó, Stop Extremism, pretende recabar firmas y apoyos para llevar su iniciativa ante las instituciones europeas. Aunque ella defiende la lucha contra todo extremismo, su discurso durante la charla con este diario se centra mayoritariamente en combatir el yihadismo.

“Como musulmana me siento triste cuando se mata en nombre de Dios, por esta razón tenemos que ser honestos y desterrar todo tipo de discurso de odio que se dé en nuestras comunidades y mezquitas”, subraya Ates.

Uno de los objetivos de la visita a España de esta abogada feminista es investigar en qué lugares se predica contra la forma de vida occidental y sus leyes. “Estoy segura de que hay mezquitas en Madrid desde las que hacen discursos de odio. No podemos permitir que haya comunidades que se organicen al margen de nuestra sociedad”, sostiene con decisión y templanza al mismo tiempo.

Desde Marruecos a Indonesia, todo el mundo islámico está muy sexualizado, hasta el mismo gesto de dar la mano

Ates no elude criticar a sus correligionarios: “La mayoría de las víctimas de los yihadistas son musulmanes, pero ¿por qué nos negamos a admitir que son pequeños grupos de extremistas que sí tienen que ver con el islam por la forma en que leen el Corán?”.

Revolución sexual en el islam

La fundadora de la mezquita liberal de Berlín es una firme feminista y defensora de las comunidades LGBT. Está convencida de que la revolución sexual tiene que ocurrir de inmediato en el islam para que “las mujeres dejen de ser objetos y pasen a ser sujetos libres de pleno derecho”.

“Paradójicamente, desde Marruecos a Indonesia, todo el mundo islámico está muy sexualizado, hasta el mismo gesto de dar la mano se considera un acto sexual. Así que me parece un insulto para los propios hombres pensar que todos ellos quieren mantener relaciones sexuales cuando se encuentran con mujeres en espacios cerrados”, explica Ates.

Concluye la activista que esa revolución acabaría con los crímenes de honor, los matrimonios forzados o los asesinatos de homosexuales que se dan a menudo en países de mayoría musulmana, pero también en Europa. “Dios creó a todas las criaturas y tiene misericordia y amor para todos nosotros, ¿por qué hay ir contra las mujeres o los homosexuales?”

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