PROGRAMAS DE ALFABETIZACIÓN DIGITAL EN ESCUELAS

¿Un ejemplo mundial? Italia trabaja para que las 'fake news' no sean un problema electoral

Más de la mitad de los italianos consumen noticias falsas. Ahora, tanto el Gobierno como grupos de ciudadanos han puesto en marcha varias iniciativas para combatirlo, y está funcionando

Foto: Un hombre pasa por delante de varios carteles electorales en Pomigliano D'Arco, cerca de Nápoles, el 21 de febrero de 2018. (Reuters)
Un hombre pasa por delante de varios carteles electorales en Pomigliano D'Arco, cerca de Nápoles, el 21 de febrero de 2018. (Reuters)

La cúpula del Partido Democrático (PD) y la política de izquierdas Laura Boldrini, antigua presidenta del Congreso italiano, cuadrados solemnemente delante del féretro del inquietante jefe de la Mafia siciliana, Totò Riina. Un inmigrante africano protestando en el intento de viajar sin pagar el billete en un tren de la alta velocidad que conecta Roma con Milán. Monjas embarazadas después de haber alojado a un grupo de inmigrantes en su monasterio. Recortes en las pensiones de jubilación, aumentos en las facturas de los servicios, peliculeros complots de las farmacéuticas. Son algunas de las noticias 'Made in Italy' que más de la mitad de los italianos han consumido, compartido, avalado o reprobado, fuera y dentro de la red, según la fundación italiana Censis. Todo pese a que eran… 'fake news', el término inglés para las noticias falsas.

Es la eterna batalla de la manipulación de la información, edición siglo XXI, por la que en Italia —de cara a las elecciones generales del próximo 4 de marzo— se han armado pequeños ejércitos de cazadores de mentiras que luchan contracorriente. Su misión es titánica, su éxito incierto, aunque la batalla ya se haya iniciado. “Es posible que estemos intentando vaciar el océano con una cuchara, pero todas las luchas empiezan así”. Quien habla es Giovanni Zagni, periodista, fact-checker y desde 2016 director de Pagella Politica. Una empresa italiana que en 2012 montó una campaña de crowdfunding, empezó a verificar lo que decían los políticos en público y que, con Italia ya sumida en la campaña electoral, desde febrero ha encontrado un nuevo y poderoso aliado: Facebook.

Desinformación promovida por un grupo antivacunas en Facebook
Desinformación promovida por un grupo antivacunas en Facebook

“Desde el pasado 5 de febrero, hemos empezado a trabajar para Facebook para cazar y desmontar las 'fake news' que circulan en esta red social”, cuenta Zagni, cuyo equipo es el primero integrado por profesionales de la información que forman parte de una iniciativa de Facebook sobre el tema, y el único de este tipo en Europa. “Somos un pequeño grupo de unas diez personas, entre ellas periodistas, abogados y economistas y, aunque acabamos de empezar, de promedio estamos desmontando entre una y dos noticias al día”, añade, al explicar que su labor de verificación de los hechos consiste sobre todo en comparar las noticias más sospechosas que salen publicada con la información corroborada por las fuentes oficiales. “El interés de la gente es evidente, pues recibimos a diario decenas de señalizaciones sobre posibles noticias falsas”, añade, al explicar que existe un formulario en línea que permite el acceso a los usuarios a este servicio.

Una iniciativa que se suma a otros dos proyectos, llevados adelante en el último año por el Gobierno italiano del progresista Paolo Gentiloni. El primero, lanzado en octubre, es un proyecto de alfabetización digital previsto para 8.000 escuelas italianas para educar a los más jóvenes (un colectivo altamente sujeto a las noticias falsas en Italia), a través de un decálogo de 8 reglas y consejos a seguir. ¿Cuáles? Por ejemplo, aprender a reconocer una URL original —de un diario, de una institución o de un centro de estudios— de otra que se asemeja a la primera, pero es una imitación. Y también, verificar una noticia antes de compartirla. Así como recordar que internet es manipulable y que hay organismos especializados que pueden ayudar a distinguir lo real de lo inventado.

Algo que, a su vez, se ha sumado a una campaña publicitaria del Gobierno italiano destinada a incentivar a los ciudadanos a señalar las noticias falsas a la unidad de la policía postal de Italia encargada del tema. No obstante, según Michelangelo Coltelli, fundador de otra página de fack-cheking, BUTAC, es problema es que las técnicas de las fábricas de mentiras son cada días más sofisticadas. “No solo ha aumentado el número de noticias falsas en circulación, sino que también se ha extendido el uso de los bots [programas automatizados capaces de mover cientos de cuentas en redes sociales], cuyos autores son mucho más difíciles de rastrear, pues la información no remite a una página web externa”, cuenta Coltelli, que se muestra escéptico sobre las iniciativas gubernamentales.

El líder de la Liga, Matteo Salvini, habla en un mitin del partido bajo el lema "Primero los italianos", en Milán, el 24 de febrero de 2018. (Reuters)
El líder de la Liga, Matteo Salvini, habla en un mitin del partido bajo el lema "Primero los italianos", en Milán, el 24 de febrero de 2018. (Reuters)

Batalla campal

Según los experto, el fenómeno de los bots ha aumentado después de que The New York Times y Buzzfeed revelaran en noviembre una extendida trama para difundir en Italia propaganda antiinmigrantes y retórica nacionalista a través de las redes sociales, en un país en el que informarse a través de Facebook es casi tan popular como hacerlo mediante algunos de los principales medios de información. En ambos casos, los investigadores de ambos medios de prensa lograron establecer una conexión entre esta red y varias páginas administradas por activistas favorables al partido de los indignados italianos, el Movimiento Cinco Estrellas (M5S, por sus siglas en italiano), y de la xenófoba Liga de Matteo Salvini.

The New York Times, cuya fuente principal, se descubrió, era el jovencísimo experto en ciberseguridad Andrea Stroppa —cercano al Partido Democrático, colaborador del Foro Económico Mundial y antiguo miembro de Anonymous—, incluso destapó que la página del movimiento Noi Con Salvini (Nosotros con Salvini) compartía el mismo código de identificación de AdSense de Google con otro grupo cercano al ideario del M5S, así como con otras páginas de partidarios de Vladímir Putin, el presidente ruso.

“En los últimos meses, los bots han aumentado increíblemente coincidiendo con la campaña electoral”, dice Coltelli, que se muestra preocupado por este fenómeno que consiste en compartir la información falsa a través del ‘corta y pega’ de mensajes propagandísticos que circulan en las redes. Algo que a menudo se inicia a través de grupos secretos o de acceso restringido en Facebook, sitios casi imposibles de acceder para la mayoría de comunes mortales.

Un ejemplo de noticia falsa, sobre los políticos que supuestamente asistieron al funeral del capo mafioso Totò Riina
Un ejemplo de noticia falsa, sobre los políticos que supuestamente asistieron al funeral del capo mafioso Totò Riina

Sin embargo, no todos se han dado por vencidos ante este desafío. Por el contrario, David Puente, hacker italo-venezolano, autor de un conocido blog sobre el submundo que existe detrás de la manipulación informativa —y quien también ha colaborado con el Gobierno italiano, como Coltelli—, se lo fijó como objetivo. Entrevistado por El Confidencial, Puente habla de la existencia de grupos secretos en Facebook a través de los cuales se difunde propaganda xenófoba y antisemita, con una retórica a menudo violenta. “Un ejemplo es el grupo 'Club Luigi Di Maio [el nombre del candidato a primer ministro de M5S]’, que inicialmente era público y posteriormente fue cerrado, y en el cual me infiltré, descubriendo que algunos de sus administradores son personajes del M5S, o gente cercana a este partido político”, cuenta Puente, al subrayar que Di Maio negó estar vinculado con el grupo “No es asunto baladí. Solo ese grupo tiene más de 70.000 inscritos y produce más de 1.500 posts al día”, asevera Puente.

El camino a recorrer, en todo caso, parece cuesta arriba. “Los algoritmos usados por Facebook para eliminar las noticias falsas todavía resultan perfeccionables. No son estables. La prueba es que han acabado censuradas noticias de páginas de sátira y que otras, muy dudosas, de repente reaparecen”, añade Coltelli. “La culpa es también del periodismo, que ha cometido muchos errores en su afán de reducir los costes de producción de la información. En este clima de desconfianza de los lectores, la gente ha buscado nuevas fuentes de información”, añade Puente. “El resultado es que hay cada vez más gente que se mete en la manipulación, por interés político o sencillamente para hacer dinero. Hay agencias que hoy se dedican a esto. Un señor llegó a confesar que había ganado 50.000 euros en un año con este negocio”, continúa.

Una razón es que, de momento, la lucha a favor de la información parece dispar. “Pues, en verdad, todos los partidos políticos hacen uso de estas herramientas de manipulación de los datos, aunque algunos en mayor medida y otros menos”, señala Zagni, el de Pagella Politica. “Además, probar qué y quiénes están detrás de una información manipulada es muy complicado. Por ejemplo, a pesar de que reiteradas fuentes han señalado a Italia como uno de los países que más podrían ser objeto de ataques provenientes de Rusia, de eso no hay pruebas”, señala. “Algo que se suma a que es muy difícil establecer si estas informaciones tienen una consecuencia real en hacer cambiar de opinión a los votantes”, dice Coltelli. Diríase la perfecta puesta en escena de la teoría del caos.

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