menos de un año de gobierno

Los conflictos internacionales (y en EEUU) que provocó Trump en 2017 a golpe de tuit

Twitter ha sido la principal y más potente vía de comunicación del republicano desde que llegó a la Casa Blanca, hace casi un año

Foto: The twitter account of rogue nasa is seen replying to a tweet by u.s. president donald trump in a photo illustration
The twitter account of rogue nasa is seen replying to a tweet by u.s. president donald trump in a photo illustration

Que Donald Trump escogió Twitter como su principal herramienta de comunicación no era ninguna sorpresa. Lo que tal vez era menos probable era que las declaraciones del presidente del Gobierno estadounidense más polémico de la historia en las redes sociales fueran a tener las consecuencias que han venido teniendo desde que llegó a la Casa Blanca, hace menos de un año. Quizás se podían esperar revuelos como el que ocurrió cuando al mandatario estadounidense se le fue el dedo y escribió en la red social aquel 'covfefe' que millones de personas no lograron descifrar, pero no que provocara tensiones diplomáticas con otros países.

Trump cerró el 2017 deseando —cómo no, en Twitter— un feliz año nuevo a una América que volverá a ser grande con él al mando, dice, y arrancó el 2018 con una acusación directa al Gobierno de Pakistán por "albergar a los terroristas" que Washington trata de cazar en Afganistán: más polémicas y una declaración de intenciones: esta red social seguirá siendo su portavoz principal. ¿Pero de verdad ha provocado conflictos internacionales simplemente tuiteando palabras? Estos son algunos de ellos:

La resistencia de la NASA

El 20 de enero el republicano entraba en la Casa Blanca. Menos de una semana después ya se había creado una cuenta de Twitter no oficial que se presentaba como 'la resistencia de la NASA' contra un presidente que pretendía, como ya prometió en campaña, acallar la investigación federal sobre cambio climático. Esta resistencia está integrada, entre otros, por miembros de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés). En uno de sus primeros mensajes, el presidente tuiteó: "Como vuestro presidente, no tengo una labor mayor que la de proteger las vidas de los estadounidenses".

Esta fue la ocasión en la que 'la resistencia' de la NASA', desde su cuenta @RogueNASA, atacó por primera vez: "Puedes comenzar protegiendo y preservando el planeta que nosotros llamamos hogar".

Australia y sus inmigrantes

Febrero de 2017: menos de dos meses en el Gobierno. Donald Trump continúa con sus primeros contactos con los mandatarios de diferentes países. Y, entre ellos, Malcolm Turnbull, primer ministro de Australia, con quien mantiene una tensa conversación telefónica que, gracias al diario 'The Washington Post', sale a la luz: una conversación mucho más corta de lo que debía ser, ya que el republicano decidió colgar el teléfono a su homólogo australiano en plena crítica por un acuerdo en materia de refugiados que el Gobierno australiano había sellado con Barack Obama. Después de esto, disparó:

El acuerdo buscaba el reasentamiento de 1.250 solicitantes de asilo internados en los centros australianos de las islas de Papúa Nueva Guinea y Nauru. Pero Trump decidió que se trataba del peor acuerdo de la historia y acusó a Australia de querer exportar a los "próximos terroristas de Boston". "¿Podéis creerlo? La Administración de Obama acordó recibir a miles de inmigrantes ilegales desde Australia. ¿Por qué? Estudiaré este acuerdo estúpido".

El inexistente atentado de Suecia

Pasó poco tiempo hasta que volvió a meter la pata, aunque en esta ocasión no partió del todo desde las redes sociales. Días después de la polémica con Australia, Trump protagonizó un mitin en Florida, donde en pleno discurso comenzó a hacer referencia a varios atentados terroristas: "Mirad lo que está pasando en Alemania. Mirad lo que pasó anoche en Suecia. Suecia, donde han aceptado tantos inmigrantes... ¿podéis creerlo?”, dijo Trump, antes de empezar a hablar de “París, Niza, Francia y Bruselas”, lugares donde han tenido lugar importantes atentados terroristas en los últimos dos años. En la víspera de sus declaraciones, nada remarcable había tenido lugar en Suecia. Si bien esto provocó un movimiento de burla en las redes sociales —con un 'hashtag' tan original como #JeSuisIKEA—, la Embajada del país nórdico en suelo estadounidense informó de que había pedido explicaciones al Gobierno de Trump. "No tenemos claro a qué se estaba refiriendo", dijeron.

Algunos apuntan a que Trump pronunció este país por un error geográfico: pudo confundir el nombre de Suecia con el de la localidad paquistaní de Sehwan —que se escribe de forma similar a Sweden, Suecia en inglés—, donde días atrás habían muerto 80 personas en un atentado contra un mausoleo sufí. Sin embargo, después el presidente volvió a disparar, en lo que se convirtió uno de los (muchos) ataques que ha venido lanzando a la prensa estadounidense:

"Mis declaraciones sobre lo que había ocurrido en Suecia hacían referencia a una historia que fue publicada en la cadena Fox sobre inmigración y Suecia", señaló. Y así comenzó una nueva polémica, que acabó con el Gobierno sueco ofreciéndose a explicar al propio Donald Trump cómo funcionan las políticas de inmigración e integración en el país escandinavo.

El muro en la frontera con México

El pago del muro que Donald Trump se comprometió a levantar en la frontera entre Estados Unidos y México ha sido otro de los conflictos del mandatario estadounidense en Twitter, un tema que viene de antes incluso que su entrada en Washington como presidente. "México pagará el muro", dijo una vez, convencido, en plena campaña. "El MURO (sic), que ya está construyéndose en forma de renovación de las antiguas y ya existentes vallas y muros, seguirá construyéndose", explicó días después, también en la red social.

Pero incluso ya en la Casa Blanca es un tema que no ha dejado de lado. "Con México siendo uno de los países con un índice de criminalidad más alto del mundo, debemos tenere EL MURO", escribió, un día más en mayúsculas. "México pagará por él, a través de un reembolso u otro modo", añadió.

Casi un año después de su llegada a la Casa Blanca, todavía no se ha fijado la cuantía de la construcción del muro, ni tampoco su longitud, ni siquiera quién lo pagará, aunque el presidente de Estados Unidos está convencido de que se construirá. Y será México quien lo pague.

Atentado de Londres

El siguiente turno fue el de Reino Unido: cuando el pasado mes de junio Londres se convirtió en escenario de un atentado terrorista, el tercero en el país en menos de tres meses, provocando la muerte de ocho personas e hiriendo a otras 48, Donald Trump se dirigió al alcalde de Londres, Sadiq Khan, al que acusó de utilizar una "excusa patética" y de utilizar aquella frase de "No hay razón para alarmarse".

La frase de Khan, que sí fue pronunciada por el alcalde, fue completamente sacada de contexto, ya que el alcalde de la capital británica quiso mandar un mensaje para mantener la calma y la atención. "Veréis mucha presencia policial hoy, incluyendo agentes armados y otros de paisano. No hay razón para alarmarse por esto". Esto es lo que realmente quiso decir el alcalde. Sin embargo, los ataques de Trump al alcalde de Londres vienen motivados por algo más antiguo que este atentado: en plena campaña por la presidencia estadounidense, el alcalde de Londres ya advirtió de que el entonces candidato "no tenía ide alguna sobre Londres" y lo acusó de utilizar comentarios "peligrosos" que alientan la división. "Espero que su campaña muera". Y no, no lo hizo.

Conflicto interno con Rex Tillerson

Corea del Norte ha sido uno de los conflictos que ha fomentado Trump desde las redes sociales. Sin embargo, también le ha provocado otro problema a nivel interno, en esta ocasión con su secretario de Estado, Rex Tillerson. En octubre, el magnate escribía en Twitter: "Le dije a Rex Tillerson, nuestro maravilloso secretario de Estado, que estaba perdiendo el tiempo al intentar negociar con el 'pequeño hombre misil". Todo esto después de que tras una serie de reuniones en China con el presidente del gigante asiático, Xi Jinping, y otros líderes del país, Tillerson asegurara que estaba "sondeando" la voluntad del régimen norcoreano para entablar un diálogo. "Reserva tu energía, Rex. Haremos lo que tengamos que hacer", remataba luego.

De este desencuentro surgió un rumor, que decía que Tillerson, que había llegado a insultar al presidente, había estado a punto de presentar su dimisión. Trump tuvo que salir a, una vez más, atacar a la prensa por publicar 'fake news' —uno de los términos favoritos del presidente—, a mostrar su "plena confianza" en su jefe de diplomacia.

Ataques a Theresa May

De Reino Unido no solo se quedó con Khan. También tuvo para la primera ministra, Theresa May, quien condenó el hecho de que el presidente de Estados Unidos compartiera en las redes sociales una serie de vídeos contra los musulmanes, algo que consideró un error por su parte. Los vídeos habían sido publicados por la dirigente de Britain First, Jayda Fransen, y el presidente, con más de 40 millones de seguidores, los reuiteó.

A esta condena le siguió un nuevo ataque del presidente: "No te concentres en mí. Céntrate en el terrorismo islamista radical destructivo que está teniendo lugar en Reino Unido. Aquí lo estamos haciendo bien", escribió.

Rifirrafes con Corea del Norte

Los más sonados, desde luego, han sido los rifirrafes que han mantenido Trump y su homólogo norcoreano, Kim Jong Un. Si bien este último no tiene una cuenta de Twitter desde la que replicar —aunque sí una cara amable que pone voz a la propaganda del régimen de Pyongyang—, han sido muchas las veces que los dirigentes de Estados Unidos y Corea del Norte se han amenazado durante 2018. Y Trump, a pesar de que su rival no esté en la Red, no ha dejado de hacerlo en redes sociales.

En una ocasión, Trump lanzó una diatriba en su prolífica cuenta de Twitter donde criticaba los insultos que le había dedicado el líder norcoreano, que le había descrito como un "viejo lunático", obsesionado por provocar "una guerra nuclear". "¿Por qué Kim Jong Un me insulta llamándome viejo? Yo NUNCA le diría que es gordo y bajo", dijo el estadounidense. "Oh, en fin, con lo que intento ser su amigo... ¡quizás algún día pueda suceder!".

La respuesta de Kim no se hizo esperar y aunque no lo hizo en Twitter sí lo hizo a través de 'Rodong Sinmun', el diario oficial norcoreano. En el diario, que definía a Trump como un "viejo esclavo del dinero" que había ofendido la dignidad del líder supremo debería ser condenado a muerte.

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