"debe aumentar el presupuesto al 3% del pib"

Un Ejército “incapaz”: nadie habla de la Defensa de UK y es clave para el Brexit

La salida de la UE coincide con una grave decadencia en las Fuerzas Armadas. Los recortes dividen al gabinete. La cuestión militar está ligada a la búsqueda de nuevos socios comerciales

Foto: Un soldado británico ante un Typhoon de la Fuerza Aérea, en una base en Chipre. (Reuters)
Un soldado británico ante un Typhoon de la Fuerza Aérea, en una base en Chipre. (Reuters)

Con el Brexit, el Reino Unido ha prometido convertirse en un “país global”. Sin embargo, en materia de Defensa, su salida de la UE coincide con un momento de preocupante decadencia de las Fuerzas Armadas británicas. La posibilidad de acometer más recortes tiene completamente dividido al Ejecutivo de Theresa May y al Partido Conservador, en general. Pero, aparte de las guerras internas, el riesgo de quedar aislados y, sobre todo, sin suficientes recursos en un momento de especial inestabilidad internacional es una cuestión que cada vez preocupa más a los expertos, que recalcan además que la cuestión militar está ligada a la búsqueda de nuevos socios comerciales.

El reputado think tank “The Henry Jackson Society” advierte que, si Londres quiere hacer frente a los nuevos retos geoestratégicos y económicos, debe incrementar su gasto militar. En concreto, en su último informe recomienda un incremento del 0,2% del PIB cada año durante el próximo lustro hasta alcanzar el 3% en 2022.

“El Reino Unido está destinando hoy uno de los porcentajes del PIB más pequeños de la historia a las fuerzas armadas. En 2017, asignará solo el 2,14% a Defensa, justo en un momento en que el Gobierno intenta convencer a sus aliados de la OTAN que puede desempeñar un papel formidable en la seguridad europea y cuando el país necesita desarrollar nuevas relaciones comerciales con países en la zona del Indo-Pacífico. Si trata de seguir desempeñando un papel en la configuración global, debe aumentar el gasto militar”, asegura su director, James Rogers.

La publicación del informe coincide con los rumores no confirmados de que el Ejecutivo estaría valorando reducir el número de soldados a tiempo completo de 78.000 a 70.000 y acometer nuevos recortes de hasta 20.000 millones de libras.

En 2015, la Revisión Estratégica de Defensa y Seguridad del Gobierno prometió un presupuesto de 178.000 millones de libras durante los próximos diez años para renovar los equipos. La lista incluía ocho barcos Tipo 26 de Combate Global para reemplazar a las viejas fragatas Tipo 23, nuevos vehículos de infantería mecanizada y nueve aviones Boeing de caza submarinos P-8A.

Pero ahora el Gabinete se plantea revisar la estrategia y la situación ha generado una dura disputa entre el titular del Tesoro, Philip Hammond, y el recién nombrado responsable de Defensa, el jovencísimo Gavin Williamson (41 años). Éste último, en su primer discurso en Westminster el mes pasado tras ocupar el cargo, señaló que haría todo lo posible para apoyar a las tropas británicas y recalcó que el compromiso actual del Reino Unido de destinar el 2% de su PIB a Defensa era sólo “un punto de partida, no una meta”.

La primera ministra Theresa May visita a soldados británicos en Tapa, Estonia. (Reuters)
La primera ministra Theresa May visita a soldados británicos en Tapa, Estonia. (Reuters)

¿Más recortes? “Es muy desaconsejable”

Desde “The Henry Jackson Society” insisten en que llevar a cabo ahora nuevos recortes sería “totalmente desaconsejable”. “Ya no sólo porque motivaría más acusaciones sobre el declive del país, sino porque la nación se enfrenta ahora a un nuevo capítulo trascendental”, matiza su director. “El aumento del poder chino y las incertidumbres sobre las visitas a Europa de la Administración del presidente Trump; el irredentismo geopolítico y revisionismo de Rusia; la exportación del extremismo islamista de Oriente Medio; y las dinámicas cambiantes dentro de la propia arquitectura política del Viejo Continente tienen el potencial de extenderse y explotar”, señala.

Por su parte, el laborista Dan Jarvis, excomandante en el Regimiento de Paracaidistas y miembro del Comité Conjunto sobre la Estrategia de Seguridad Nacional, asegura que “a pesar de que es evidente que la seguridad del Reino Unido está ahora en mayor riesgo que nunca desde los oscuros días de la Guerra Fría, el Gobierno sigue sin ofrecer una estrategia coherente sobre cómo mitigar esos riesgos”.

El Ejecutivo defiende que su presupuesto en Defensa es el mayor de Europa y el segundo más importante de la OTAN. En efecto, John Chipman, director del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), recalca que el Reino Unido está entre los cinco países del mundo -por detrás de EEUU, China, Rusia y Arabia Saudí- que más presupuesto destina a Defensa.

Ahora bien, según el experto, “si el Ejecutivo defiende que tras el Brexit va a ocupar una posición global, el aspecto militar debe estar ligado a esa ambición económica por estar presente en los mercados de Oriente Medio y Asia”. “El Gobierno deberá demostrar una capacidad militar de poder ayudar a los nuevos aliados”, señala a El Confidencial.

En este sentido, Chipman advierte que en los próximos cinco años se debe mejorar, entre otros, “la infraestructura naval” e “incrementar el personal de tropas de rápido despliegue, ya que está por debajo de las capacidades históricas”.

Según el Centro de Análisis Histórico e Investigación sobre Conflictos, el Reino Unido sería “incapaz” de lanzar ahora una ofensiva efectiva contra un enemigo beligerante. En el informe publicado a principios de este año, el think tank advertía que la capacidad militar del país se ha “vaciado” hasta tal grado desde 2010, que toda la fuerza británica podría ser aniquilada “en una tarde”.

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