¿prepara michael gove una revuelta interna?

Las divisiones en el Gobierno de May ponen en peligro el acuerdo final del Brexit

El pacto enoja al sector más euroescéptico del Partido Conservador, que considera que se han realizado demasiadas concesiones a Bruselas. La tensión reina en el Número 10

Foto: El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncke (2º dcha), y el negociador de la UE para el brexit, Michel Barnier (dcha), se reúnen con la primera ministra británica. (EFE)
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncke (2º dcha), y el negociador de la UE para el brexit, Michel Barnier (dcha), se reúnen con la primera ministra británica. (EFE)

Sonrisas, apretones de manos frente a los fotógrafos y caras de felicidad en el desayuno que se preparó a primera hora de la mañana, tras una noche en vela de largas conversaciones. Por un momento, el acuerdo alcanzado este viernes en la primera fase de negociaciones del Brexit proyectó a la 'premier' Theresa May como una auténtica líder. Era una sensación que prácticamente había olvidado. Desde que perdiera la mayoría absoluta en las generales de junio que ella misma adelantó, andaba como un fantasma en Downing Street sin ningún tipo de autoridad.

El texto acordado con Jean-Claude Juncker para comenzar a hablar del futuro acuerdo comercial aportaba a May el oxígeno que tanto necesitaba. Pero todo era al fin y al cabo un espejismo porque las divisiones de su Gobierno no han tardado en emerger de nuevo a la superficie. Y ahora que ha llegado la hora de la verdad, las profundas grietas en el gabinete ponen en peligro el acuerdo final de salida.

La cita clave será el 19 de diciembre, cuando el gabinete debe definir su postura respecto al pacto definitivo de salida

Nigel Farage, alma del triunfo del Brexit y en su día líder del Ukip, ya vaticinaba este viernes la ira que provocaría el pacto entre el sector más euroescéptico del Partido Conservador, que considera que se han realizado demasiadas concesiones a Bruselas y las promesas respecto a la frontera de Irlanda del Norte dejan ahora poco margen de maniobra para distanciarse del mercado común. Así mismo, no comparte el papel que tendrá el Tribunal de Justicia Europeo, que seguirá siendo el árbitro final de la interpretación del derecho comunitario durante un periodo de 8 años. “En las próximas 48 horas escucharás muchas más voces tories diciendo que, en realidad, no están nada contentos”, advirtió Farage.

No se equivocó. La carta publicada este sábado en The Daily Telegraph por el ministro británico de Medio Ambiente, Michael Gove, se convertía en la mejor prueba de la tensión que reina en el Número 10. En la misiva, el que fue una de las figuras más importantes de la campaña pro Brexit –y se postuló luego además para ser líder de la formación- asegura que el electorado puede aprovechar las próximas generales para manifestarse sobre el acuerdo final al que se llegue con Bruselas. “Para los próximos comicios, la ley comunitaria y cualquier nuevo tratado con la UE dejará de tener primacía o efecto directo en la legislación del Reino Unido”, afirma el ministro. “Si al pueblo británico no le gusta el acuerdo que hemos negociado con la UE, se permitirá que sea discrepado por un futuro Gobierno”, añade.

¿Con qué intencionalidad está escrita la carta? La próxima cita con las urnas está prevista para 2022, tres años después de la retirada oficial del bloque, fijada para el 29 de marzo de 2019. Sin embargo, puede ser adelantada ya sea por decisión de la primera ministra o por una caída del Gobierno. ¿Está preparando Gove una revuelta interna? En su misiva reitera: “nada está acordado hasta que todo esté acordado”.

Fuentes de Whitehall –donde se encuentran todos los ministerios- ya adelantaban esta semana que, aunque en la cumbre europea del 14 y 15 de diciembre se logre hablar finalmente de relaciones comerciales, la debilidad de May y la división de su Gobierno es tal que algunos dudan que se pueda llegar a un acuerdo final de salida. En este sentido, el propio ministro de Economía, Philip Hammond, reconocía que el gabinete aún no ha consensuado qué relación se quiere tener con el bloque tras el histórico divorcio.

El lunes, May se reunirá con sus ministros para actualizarles sobre cómo van las negociaciones. Pero la cita clave será el próximo 19 de diciembre, cuando el gabinete tendrá que comenzar a definir su postura respecto al pacto definitivo de salida. Un alto funcionario de la UE asegura que, hasta ahora, la postura de Londres no ha sido especifica. “Establece una serie de líneas rojas, pero luego cae en continuas contradicciones y sus demandas no son realistas para nosotros”, reconoce a 'The Guardian'.

Los asesores de May enfatizan que la reunión del gabinete del 19 -la última antes del receso de dos semanas por Navidad- no tiene intención de resolver la visión exacta de las futuras relaciones con el bloque. Cada ministro propondrá su plan. No obstante, la postura de May para garantizar un fuerte acceso al mercado único puede encender los ánimos de los llamados Brexiteers, en especial al titular de Exteriores, Boris Johnson, quien, a lo largo de toda esta semana, ha reiterado que el acuerdo final de salida debe ser “coherente con la idea de recuperar el control”.

El caos aparente que reina en el Número 10 comienza a agotar la paciencia de los interlocutores de Bruselas. Con todo, saben que no pueden presionar mucho más a la 'premier' porque se quiere evitar a toda costa tanto su dimisión como unas elecciones anticipadas en el Reino Unido. Tener un nuevo líder 'tory' que fuera euroescéptico o al laborista Jeremy Corbyn convertido en primer ministro no haría otra cosa que dificultar aún más las negociaciones.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios