desde el papel de afd a la sucesión de merkel

Elecciones en Alemania: ocho claves a tener en cuenta en los comicios de Merkel

La victoria de la canciller parece cosa hecha, pero no todo está decidido. ¿Quiénes serán sus socios de gobierno? ¿Qué papel tendrá la ultraderecha? ¿Quién sucederá a Merkel?

Foto: Manifestantes con una pancarta que reza Angie, no gracias, durante un mitin de la canciller en Fritzlar. (Reuters)
Manifestantes con una pancarta que reza "Angie, no gracias", durante un mitin de la canciller en Fritzlar. (Reuters)

Alemania celebra elecciones este domingo. La victoria de la canciller alemana, Angela Merkel, parece cosa hecha. Pero no todo está decidido. ¿Quiénes serán sus socios de gobierno?¿Qué papel tendrá la ultraderecha?¿Cómo influirán los resultados en el futuro de Europa? Las urnas ayudarán a despejar esas dudas. Éstas son las claves para entender los resultados.

[Resultados de las elecciones de Alemania por regiones]

El tercer puesto

Según los últimos sondeos, el bloque conservador que apoya a Merkel, la Unión Cristianodemócrata y la bávara Unión Socialcristiana (CDU/CSU), va a obtener entre un 36 y un 38% de los votos. En segundo lugar, el Partido Socialdemócrata (SPD), va a lograr entre un 20 y un 23% de los sufragios A continuación vienen los otros cuatro partidos menores que según las encuestas van a superar el umbral del 5% para acceder al Bundestag. Pero lo que no está claro es quién será el tercero. Y esto puede ser clave.

Schäuble, el adalidad de la austeridad y hombre fuerte de Merkel, quiere seguir en primera línea pero su cartera es la más ambicionada

En tercera posición pueden quedar los ultraderechistas de Alternativa para Alemania (AfD), La Izquierda o incluso el Partido Liberal (FDP). El puesto es determinante para saber qué tipo de coalición que acabará cuajando en Berlín para los próximos cuatro años. Si el tercero es AfD o La Izquierda las opciones se reducirían casi con total seguridad a reeditar una gran coalición (conservadores y socialdemócratas) o a la denominada coalición Jamaica (conservadores, liberales y verdes). Si el FDP logra el tercer puesto con un buen resultado y la CDU/CSU se quedan en la parte superior de la horquilla que le otorgan las encuestas, podrían llegar a formar la clásica coalición de centro derecha que ha gobernado en 10 de las 18 legislaturas alemanas.

Posibles coaliciones

Con la expectativa de que por primera vez en la historia reciente de Alemania puedan acceder al Bundestag seis fuerzas políticas, las posibilidades de coalición se han multiplicado. En teoría, sacando de la ecuación a AfD, que no entra en ninguna cábala, las alianzas posibles son: una gran coalición (conservadores y socialdemócratas), una coalición clásica de centro-derecha (conservadores y liberales), una alianza de conservadores y verdes, una coalición Jamaica (conservadores, liberales y verdes), una coalición semáforo (socialdemócratas, liberales y verdes) y un tripartito de izquierdas (socialdemócratas, verdes y La Izquierda).

Pero la realidad es otra más confusa y compleja. Ninguna opción es clara. Pocas sumarán una mayoría parlamentaria estable. Y de esas, la mayoría son inéditas a nivel federal y sus negociaciones se prevén, como mínimo, tortuosas. La más viable, además, es una gran coalición, una combinación que no quieren ni conservadores ni socialdemócratas. Alemania entra en terreno desconocido. Y los alemanes son tan poco amigos de las novedades como de la inestabilidad.

La ultraderecha en el Bundestag

La irrupción de AfD en el parlamento alemán ya es en sí un éxito para la ultraderecha, que nunca antes desde la II Guerra Mundial había conseguido que una fuerza política de su espectro tuviese representación parlamentaria. Superar el mínimo del 5% legal parece ahora seguro.

Lo que queda por ver es el porcentaje de votos que consigue esta fuerza de discurso xenófobo, nacionalista y euroescéptico y en qué posición relativa queda. Un tercer puesto sería un grave varapalo para el sistema. Y más de un 10 por ciento de los escrutinios, también. Según varios estudios realizados en los últimos días, alrededor de la mitad de los parlamentarios de AfD que tienen muchas opciones de sentarse en el próximo Bundestag tienen claros vínculos con la extrema derecha.

Aunque AfD tiene cero opciones de alcanzar un acuerdo de gobierno con ninguna otra fuerza del arco parlamentario alemán, el partido va a obtener con su presencia en el Bundestag un magnífico altavoz para sus posturas, por no hablar de una importante fuente de dinero público. Si fuese tercera fuerza y se acabase formando una gran coalición, AfD sería líder de la oposición, obtendría importantes puestos orgánicos dentro del Parlamento y daría la réplica a la canciller tras sus intervenciones.

Joerg Meuthen, de AfD, durante un evento de campaña en Pforzheim, Alemania. (Reuters)
Joerg Meuthen, de AfD, durante un evento de campaña en Pforzheim, Alemania. (Reuters)

La sucesión de Merkel

La canciller no ha hablado de su futuro, pero la mayoría de los expertos considera que ésta será su última legislatura. Pasados cuatro años, en 2021, Merkel tendrá 67 años. Así que los próximos cuatro años serán los de las rivalidades internas, la búsqueda de 'delfines' y los intentos de destacarse entre los primeros espada del partido conservador.

El resultado que obtenga Merkel en estos comicios, si se acerca al obtenido hace cuatro años (41,5%) o si se queda en una tasa claramente inferior, establecerán el tono de estas disputas entre las distintas facciones de la CDU/CSU para ver si se impone alguien cercano a la canciller -que mantiene posturas más céntricas dentro de su partido- o si se hace con el liderazgo algún barón más conservador.

Schäuble y el Ministerio de Finanzas

Schäuble, el adalidad de la austeridad y hombre fuerte de Merkel, quiere seguir en la primera línea de la política pero su cartera es la más ambicionada. Que pueda mantenerse en el puesto, en el que lleva ocho años condicionando la política fiscal de los miembros de la eurozona, dependerá de los resultados de la CDU/CSU y de la coalición que acabe conformándose.

Un mal resultado de los conservadores, un socio minoritario fuerte o la necesidad de formar un tripartito podría derivar en la salida de Schäuble de Finanzas. Nadie en la CDU/CSU desea ese movimiento, pero el veterano político, que ha cumplido los 75 durante la campaña, resulta a veces incómodo para la propia Merkel, como quedó en evidencia cuando abogó por la salida de Grecia del euro frente al criterio de su jefa.

Angela Merkel conversa con el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, durante una ceremonia en Offenburgo. (EFE)
Angela Merkel conversa con el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, durante una ceremonia en Offenburgo. (EFE)

Ciberataques

Por el momento no se han materializado las previsiones de un posible ciberataque para desestabilizar las elecciones. Pero el Gobierno se mantiene alerta. El Ministerio de Interior indicó esta semana que hasta la fecha no se ha producido ningún ataque "reseñable", pero pidió no cantar victoria hasta que concluya el recuento.

En Berlín se contaba con que durante la campaña se filtrase información confidencial de la que se robó durante un importante ciberataque contra el Bundestag perpetrado en 2015. Según la revista 'Focus', entonces se robaron unos 16 GB en documentos.

El futuro de Schulz

El SPD se mueve en las últimas semanas en una horquilla de resultados muy pobre para su partido. De hecho, si logra el 23 por ciento que le calculan las encuestas más optimistas, estaría repitiendo el peor resultado de su formación desde la creación de la República federal. El candidato socialdemócrata, Martin Schulz, ha asegurado que no abandonará la presidencia del SPD aunque pierda las elecciones. Pero una catástrofe podría hacerle dimitir apenas medio año después de acceder al cargo.

Los expertos coinciden en señalar que el SPD necesita volver a la oposición para desembarazarse del síndrome del socio minoritario de la coalición y para renovarse. Algunos apuntan ya que la nueva cara que lidere la socialdemocracia en las generales de 2021 podría ser Manuela Schwesig, exministra de Familia y actual jefa de Gobierno del Land de Mecklemburgo-Antepomerania.

La derivada europea

Con Merkel casi con toda probabilidad de nuevo al frente de la primera potencia política de la UE, el consenso entre los expertos es que los cuatro próximos años serán de continuidad en la política europea de Berlín. No obstante, la pareja de baile que finalmente escojan los conservadores podría matizar el perfil del próximo ejecutivo alemán.

Si el FDP vuelve al Gobierno alemán es de esperar que Berlín se reafirme en la austeridad y que trate de refrenar cualquier intento de avanzar en la integración económica, bancaria y fiscal de la eurozona. Esta coalición de centro-derecha seguiría ejerciendo una gran presión sobre el Banco Central Europeo (BCE) para que acabe cuanto antes con su política monetaria expansiva. Una alianza con los socialdemócratas o con los verdes, por su parte, podría abrir la puerta a reforzar las inversiones comunitarias, a una cierta flexibilidad fiscal y a que, de una forma u otra, salgan adelante propuestas como las del presidente francés, Emmanuel Macron, que desea un ministro de Finanzas para la zona euro y un presupuesto común.

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