PODRÁ ALOJAR A 45.500 PERSONAS

EEUU abre otra base en Corea del Sur, fuera del alcance de la artillería norcoreana

El ejército de EEUU traslada sus cuarteles generales a una guarnición 65 kilómetros más abajo. El plan tiene tres décadas, pero ha necesitado de la actual atmósfera de tensión para ser llevado a cabo

Foto: Un policía surcoreano guarda la entrada de la base de Yongsan, que hasta ahora alojaba los cuarteles de las tropas estadounidenses en Corea del Sur. (Reuters)
Un policía surcoreano guarda la entrada de la base de Yongsan, que hasta ahora alojaba los cuarteles de las tropas estadounidenses en Corea del Sur. (Reuters)

Ha tardado tres décadas, pero finalmente el ejército de EEUU ha decidido situar los cuarteles generales de sus tropas en Corea del Sur fuera del rango de la artillería norcoreana. La guarnición de Yongsan, en Seúl, será sustituida por la de Pyeongtaek, unos 65 kilómetros al sur, un paso más en los preparativos en caso de conflicto armado en la península de Corea.

La base de Pyeongtaek ha sido inaugurada esta semana. “Aquí abajo estamos un poco más lejos de la acción, y eso nos ayuda a construir algo de espacio de decisión estratégica si algo sucede”, ha explicado el coronel Scott Mueller, el comandante de la nueva guarnición, denominada Camp Humphreys. “Hemos sido capaces de crear las instalaciones necesarias para mantener el ritmo de la guerra moderna y la tecnología de comunicaciones actual”, señaló ante la prensa estadounidense el pasado 28 de julio.

La idea lleva sobre la mesa desde 1987 pero ha necesitado de la actual atmósfera de tensión para ser llevada a cabo, con Corea del Norte cada vez más cerca de aquirir misiles balísticos intercontinentales nucleares y Donald Trump en la Casa Blanca y amenazando con un ataque preventivo contra el país. Los planificadores militares, sin embargo, saben que dicha iniciativa tendría un coste inasumible en Corea del Sur, donde incluso el mero uso de la artillería convencional provocaría decenas de miles de muertos incluso el primer día. Muchas de estas bajas serían estadounidenses, puesto que la base de Yongsan, situada en el área metropolitana de Seúl, acogía hasta ahora a 25.000 personas, entre personal militar, sus familiares y empleados civiles.

La nueva base, mucho más grande y moderna, construida a un coste de 11.000 millones de dólares, dará cabida a 45.000 personas. En muchos sentidos, se trata de una verdadera ciudad, que, además de las instalaciones militares, incluye viviendas familiares, zonas deportivas, escuelas e institutos, un hospital, áreas infantiles, billares, un bar, un campo de golf e incluso un parque acuático. “Hemos construido una ciudad entera de la nada”, ha asegurado Mueller.

Vista aérea del complejo militar de Yongsan (Fuente: Ejército de EEUU)
Vista aérea del complejo militar de Yongsan (Fuente: Ejército de EEUU)

Además, en el exterior, las autoridades locales surcoreanas han edificado una nueva estación de tren de 13 millones de dólares, e invertido 55 millones de dólares en una nueva subestación eléctrica que dote de energía a la base. Las localidades cercanas se han llenado de restaurantes y establecimientos recreativos dirigidos a los soldados estadounidense.

La distancia adicional entre esta nueva guarnición y la frontera -donde están desplegados los cañones norcoreanos- no la librará, sin embargo, de los misiles de Pyongyang, que posee al menos 5 modelos de proyectil de bajo rango capaces de llegar hasta allí. No obstante, Estados Unidos confía para su defensa en el sistema antimisiles THAAD, que esta semana fue probado de forma satisfactoria en Alaska: según el Pentágono, el equipo fue capaz de interceptar un cohete balístico lanzado sobre el Océano Pacífico, en un esfuerzo para “mantenerse por delante de una amenaza en evolución”, según declaró el director de la Agencia de Defensa de Misiles de EEUU, el teniente general Sam Greaves.

Pero eso no ha impedido que la propaganda norcoreana se siga jactando de su capacidad de inflingir daños en caso de ataque. “Cuanto más grande la base militar estadounidense, más efectivamente puede atacarla nuestro ejército”, ha declarado un portavoz del ejército norcoreano, según la Agencia Central de Noticias de Corea, el principal medio informativo de ese país.

Sea como fuere, parece el fin para la guarnición de Yongsan, que fue la principal base del Ejército Imperial de Japón durante la ocupación de la península coreana hasta su derrota en la Segunda Guerra Mundial. Escenario de frecuentes visitas de políticos y mandatarios estadounidenses, será ahora clausurada, y una brigada estadounidense permanecerá en la base de Camp Casey, muy cerca de la Zona Desmilitarizada, presumiblemente la primera en ser atacada en caso de guerra.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios