aceptó ayuda potencial del kremlin

Donald Trump Jr. aporta con sus emails las pruebas más claras del 'Rusia-gate'

¿Estaba Trump al tanto? Su exjefe de campaña, su fiscal general, su exconsejero de Seguridad y su yerno acumulan un historial cada vez más claro de contactos con Rusia

Foto: Donald Trump Jr. saluda a su padre tras intervenir en la Convención Nacional Republicana en Cleveland, en julio de 2016. (Reuters)
Donald Trump Jr. saluda a su padre tras intervenir en la Convención Nacional Republicana en Cleveland, en julio de 2016. (Reuters)

El nuevo capítulo del “Rusia-gate”, la supuesta connivencia de la campaña de Donald Trump con el Gobierno ruso para ganar las elecciones, se desenvuelve con una claridad inusual. El hijo mayor del presidente de EEUU, Donald Trump Jr, arrinconado por The New York Times, ha reconocido haber aceptado con entusiasmo una supuesta información comprometedora del Kremlin sobre Hillary Clinton. Y ha publicado los correos electrónicos donde dicha información se ofrecía y se aceptaba sin ambages.

La revelación amplía este puzle político de dimensiones desconocidas, que se ha cobrado piezas mayores como el que fuera director del FBI, James Comey, y que se extiende como el pecio en las aguas de Washington. Los hombres de Trump se han construido una fortaleza de abogados para defenderse; este lunes el propio Trump Jr contrató a un defensor, al estar por primera vez en el ojo del huracán.

“En retrospectiva probablemente habría hecho las cosas un poco diferente”, declaró anoche Donald Trump Jr en el canal conservador Fox News, refiriéndose a la reunión de junio de 2016 con una abogada rusa que decía tener esta información comprometedora. “Fueron literalmente 20 minutos malgastados, lo cual es una pena”.

Esta semana Trump Jr se refirió al episodio como un intento rutinario de conseguir información sobre una rival electoral, lo que en lenguaje político se llama “Oppo Research”: un fichero de información sensible que airear en público si es necesario. El hecho de que el caso implique a un Gobierno extranjero, y acusado por las agencias de inteligencia de influir en las elecciones, eleva el caso a nuevas cotas. Es la primera vez que un miembro de la campaña de Trump reconoce una connivencia potencial con Rusia.

La siguiente línea a cruzar, en este creciente caso investigado por el FBI, es si el Trump estaba al tanto de dicha reunión. Su antiguo jefe de campaña, su fiscal general, su exconsejero de Seguridad Nacional, su yerno y consejero y ahora su hijo mayor acumulan un historial cada vez más claro de contactos con Rusia en el contexto de la campaña.

Donald Trump gesticula durante la reunión con Vladimir Putin en la cumbre del G20, celebrada en Hamburgo. (Reuters)
Donald Trump gesticula durante la reunión con Vladimir Putin en la cumbre del G20, celebrada en Hamburgo. (Reuters)

“Mi hijo es una persona de alta calidad y aplaudo su transparencia”, reaccionó en un comunicado el presidente de EEUU, Donald Trump. La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, afirmó que el presidente está “frustrado con el asunto”, y refirió cualquier pregunta de la prensa a la representación legal de Donald Trump Jr.

Tenemos la pistola humeante [prueba] de la connivencia”, dijo en la CNBC el profesor de la Escuela de Derecho de Georgetown y exfiscal federal, Paul Butler. “Esa connivencia pasa a ser un crimen bajo ley federal si solicitas la contribución de un extranjero”. Sus palabras van en la misma línea que las de Richard Painter, que fue jefe de ética de la Administración Bush y afirmó el sábado que este caso “bordea la traición”.

Los congresistas republicanos, acostumbrados a recibir aluviones de preguntas sobre los continuos escándalos presidenciales, se refugiaron en sus oficinas este martes. “Ahora no”, dijo Bob Corker, senador de Tennessee, en línea con otros colegas de bancada. Sólo dos expresaron su preocupación, los dos habituales: Lindsey Graham, senador de Carolina del Sur, y el héroe de guerra a quien en su día insultó Trump: John McCain.

La oposición demócrata mostró otra actitud. “Mentir no es un error de principiante”, declaró el senador de Virginia, Mark Warner, en referencia a la inconsistencia con que Donald Trump Jr se ha defendido estos días a medida que goteaban las informaciones.

Estos son los hechos hasta el momento, cronológicamente: el fin de semana, 'The New York Times' desveló una reunión celebrada el 9 de junio de 2016 en las oficinas de los Trump en Nueva York. Donald Trump Jr, el yerno y actual consejero del presidente, Jared Kushner, y el entonces jefe de campaña, Paul Manafort, recibieron a una abogada rusa que decía tener datos comprometedores sobre los intereses de Hillary Clinton en Rusia.

El periódico trazó la primera toma de contacto entre ambas partes: fue un conocido de Donald Trump Jr quien propuso dicha reunión: Rob Goldstone, publicista y exreportero de la prensa sensacionalista que en el pasado había tanteado para los Trump la posibilidad de hacer negocios en Rusia. Goldstone avisaba de que un amigo común (el cantante ruso Emin Agalarov, hijo del magnate Aras Agalarov, con quien Donald Trump había planeado negocios conjuntos en Rusia) tenía información útil sobre la rival demócrata. Información que provenía “de Rusia y su Gobierno” para “incriminar a Hillary”.

“Si es lo que dices, me encanta”, respondió Trump Jr en minutos, y añadió: “Especialmente más adelante este verano”. Esto fue el 3 de junio de 2016. En menos de una semana, el día 9, después de varios emails y llamadas de confirmación, Trump Jr, Kushner y Manafort recibieron a la abogada rusa Natalia Veselnítskaya, la persona con supuesta vinculación al Kremlin y con dicha información, en la Torre Trump.

A medida que salían, las primicias del Times fueron siendo respondidas, de manera irregular, por Donald Trump Jr. El primogénito declaró el sábado que la reunión trató sobre la adopción de niños rusos por familias americanas, prohibida por el Kremlin en respuesta a las sanciones de la Ley Magnitsky en 2012, y que no tenía nada que ver con la campaña presidencial. Los correos electrónicos, que consiguió el diario y que Trump Jr, avisado, decidió a publicar primero en su cuenta de Twitter, lo han desmentido.

Trump Jr sostiene que la abogada Veselnítskaya no tenía nada preciso que ofrecer sobre Hillary Clinton y que a la reunión no siguieron otras. Una declaración que de momento no ha sido contrastada. Rob Goldstone, el conseguidor de origen británico, también había negado este lunes tener constancia de que la información sobre Clinton venía del Gobierno ruso. Los correos electrónicos demuestran que mintió: en ellos presumía de que la información sobre Clinton venía del Kremlin.

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