May promete tratar a los europeos "como británicos" en Sanidad y servicios sociales
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NINGÚN residente europeo deberá irse por EL BREXIT

May promete tratar a los europeos "como británicos" en Sanidad y servicios sociales

Los europeos con cinco años de residencia en el Reino Unido serán tratados "como si fueran británicos" en cuanto a asistencia sanitaria, educación, prestaciones sociales y pensiones

Foto:  La primera ministra británica, Theresa May, a su salida de Downing Street en Londres. (Reuters)
La primera ministra británica, Theresa May, a su salida de Downing Street en Londres. (Reuters)

La primera ministra británica, Theresa May, ha afirmado hoy en el Parlamento británico que ningún ciudadano de la Unión Europea (UE) que ya esté residiendo legalmente en el Reino Unido deberá irse una vez que el país abandone el bloque comunitario. "Ha habido mucha ansiedad sobre lo que les va a suceder a los europeos cuando dejemos la Unión. Hoy quiero aplacar esa ansiedad", dijo May en una sesión en la que informó a los diputados sobre la cumbre europea a la que asistió el viernes.

Tal como avanzó a los líderes continentales en Bruselas, May indicó que los europeos con cinco años de residencia en el Reino Unido serán tratados "como si fueran ciudadanos británicos" en cuanto a asistencia sanitaria, educación, prestaciones sociales y pensiones. En paralelo a la intervención de May en los Comunes, el Gobierno publicó un documento de 24 páginas en las que detalla su propuesta sobre el futuro estatus legal de los comunitarios en el Reino Unido y los británicos en el resto de la Unión Europea.

Después de un año del triunfo del Brexit, los 3 millones de comunitarios que viven en el Reino Unido ya tienen algunas respuestas sobre cómo quedará su situación: el tedioso documento de 85 páginas que existía hasta la fecha para solicitar la residencia permanente se transformará en un proceso mucho más sencillo, y además se dejará de pedir un seguro médico privado para regularizar su situación. Aquellos que ya habían comenzado los trámites -se cree que el número supera los 150.000- tendrán que empezar de cero y rellenar el nuevo procedimiento. ¿Cuánto más de sencillo será el papeleo? Por poner en contexto, las solicitudes de residencia en Irlanda tienen 2 páginas y en Alemania, 5.

Foto: Manifestantes contrarios al Brexit protestan en Trafalgar Square, Londres, el 28 de junio de 2016. (Reuters)

La oferta británica subraya que los europeos que hayan obtenido el estatus de "asentados" permanentes tras cinco años de residencia en el país podrán continuar optando a la reunificación familiar tras el Brexit. "No habrá rupturas familiares", aclaró May, quien indicó que los comunitarios con permiso de residencia "podrán traer a miembros de su familia en los mismos términos que los ciudadanos británicos". El texto divulgado por el Ejecutivo puntualiza que todos los ciudadanos europeos en el Reino Unido, "con independencia de cuándo llegaron", deberán pedir tras el Brexit al Ministerio de Interior un "documento de residencia" para demostrar que cuentan con permiso de trabajo y tienen derecho a ser atendidos en centros sanitarios.

Sin embargo, en el Reino Unido aún es una incógnita porque en el discurso ofrecido este lunes en la Cámara de los Comunes, May tampoco ha aclarado en exceso el futuro que depara a los europeos que en su día decidieron hacer las maletas y asentarse en un país que ahora ha decidido abandonar la UE tras más de cuatro décadas de relación. Por no aclarar, la líder tory, más cuestionada que nunca tras perder la mayoría absoluta en las elecciones generales del 8 de junio, tampoco ha especificado la fecha de corte en la que empezarán a contar los cinco años de residencia legal para conseguir una tarjeta que concederá a los comunitarios que ya viven en el Reino Unido los mismos derechos que los británicos en materia de sanidad, educación, prestaciones sociales y pensiones.

Condición: la reciprocidad

En la cumbre europea de la semana pasada, May especificó que la fecha debe estar entre el momento en que se activó formalmente el Brexit (el pasado 29 de marzo) y la salida (prevista para el 29 de marzo de 2019). A los que lleven menos de cinco años en el momento del Brexit, se les dará tiempo para acumular todo el plazo y lograr todos los derechos. Eso sí, importante leer la letra pequeña: la oferta está condicionada a que la UE garantice la "reciprocidad" con el millón y medio de británicos que residen en el continente.

Para evitar una avalancha de solicitudes, se otorgará un período de hasta dos años de gracia para los ciudadanos de la UE que puedan demostrar cinco años de residencia continua en el país. Aquellos que no lo soliciten dentro del período de gracia de dos años ya no tendrán permiso para permanecer en el Reino Unido.

En su intervención en Westminster, May comenzó alabando a todos los comunitarios que se convirtieron en héroes en el pasado atentado terrorista en Borough Market y en este sentido recalcó la gran valentía del español Ignacio Echevarría. “Los ciudadanos de la UE son miembros valiosos en nuestra comunidad y sabemos que los británicos que viven en la UE son vistos de la misma manera”, señaló.

Foto: Ignacio Echeverría.

Por otra parte, el Gobierno ha dejado claro que, una vez el Reino Unido abandone el bloque comunitario, los europeos perderán su derecho a traer a su cónyuge si no tienen unos ingresos mínimos 18.600 libras anuales. En este sentido, May explicó que los comunitarios que ya tenían un "estatus establecido" tendrían los mismos derechos que ciudadanos británicos para traer a miembros de su familia. En febrero de este año, la Corte Suprema del Reino Unido dio su respaldo al Gobierno sobre una controvertida disposición que impide la inmigración al país de cónyuges extranjeros si la renta anual de su pareja británica es inferior a esta cantidad.

Por otra parte, dentro de los planes de May, los comunitarios podrían perder en el futuro su derecho a voto en elecciones locales así como la protección del Tribunal de Justicia Europeo, que ya no tendrá jurisdicción sobre los derechos de los ciudadanos en el Reino Unido. Pero aparte de estas excepciones, su "estatus establecido" les dará el derecho de vivir en el país, emprender cualquier actividad legal, acceder a ayudas estatales y jubilación, y solicitar la ciudadanía británica. Sin embargo, varias áreas clave, incluidas las cuestiones relativas a la asistencia sanitaria, las cualificaciones profesionales –convalidación títulos- y los derechos de los trabajadores por cuenta propia, se incluyen en una categoría de negociación de "procurar garantizar la continuidad" en lugar de una garantía unilateral del Reino Unido.

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