los crímenes de odio a ciudadanos de esta religión se disparan

Cuando el terrorismo (en Europa) es contra musulmanes: ¿están bajo amenaza?

La Europol contabilizó 13 atentados yihadistas en 2016 de un total de 142 en todo el continente. Sin embargo, solo en Alemania se producen 10 ataques al día en centros de acogida a refugiados

Foto: Una mujer llora tras el atentado de Finsbury Park, en Londres. (Reuters)
Una mujer llora tras el atentado de Finsbury Park, en Londres. (Reuters)

“Quiero matar a todos los musulmanes”, gritó Darren Osborne después de arrollar a un grupo de fieles que abandonaban la mezquita de Finsbury Park, en el norte de Londres. El tercer atentado en suelo británico en los últimos treinta días deja un muerto y diez heridos. El incidente expone una posible oleada de ataques a las comunidades musulmanas repartidas por los países europeos. “Esto ha salido a la luz porque al final ha muerto una persona, pero ataques tenemos todos los días”, explicaba a este diario un vecino musulmán.

El fenómeno migratorio a Europa se percibe como una amenaza de islamización, según recoge la Europol en su último informe. En Holanda y Alemania, siguiendo el ejemplo previo de Finlandia, se han creado grupos de ‘vigilantes’ voluntarios encargados de patrullar las calles. “Dicen que las autoridades han sido incapaces de proteger a la sociedad ante amenazas como los sucesos de Año Nuevo en Colonia o el ataque de Berlín”, señala el organismo en un apartado dedicado a la islamofobia. Desde 2015, las comisarías de Alemania experimentan un elevado incremento en el número de denuncias por ataques relacionados con el racismo y la xenofobia.

"Tanto Estados Unidos como Europa han centrado sus medidas de seguridad en prevenir ataques de musulmanes extremistas, a pesar de que los ataques a esta comunidad por parte de nacionalistas blancos han sido igual o más mortales", explica a El Confidencial la experta en asuntos internacionales Tuqa Nusairat, del Atlantic Council. El ministerio del Interior alemán estima que cada día se producen diez ataques en centros de acogida a refugiados en el país. Lo mismo en Francia, donde la Comisión Nacional Francesa de Derechos Humanos (CNCDH) ha registrado más de 400 ataques contra musulmanes en el último año, lo que supone un incremento anual del 223%.

El odio se expande en Reino Unido desde la aprobación de la salida de la Unión Europea en junio de 2016. La Europol alerta, a partir de entonces, sobre un incremento del 41% en delitos relacionados con motivos religiosos o raciales. “En las últimas semanas y meses, los musulmanes hemos sufrido numerosos incidentes de islamofobia. Este [el de Finsbury] es la manifestación más violenta hasta la fecha”, lamentó el secretario general del Consejo Musulmán Británico, Harun Khan. La sensación de indefensión crece entre los fieles de Londres. Después del ataque en la mezquita, un joven confesó al Washington Post que ya no se sentía seguro: “Tengo miedo caminando por las calles o yendo a la mezquita”.

La Europol estima que los delitos relacionados con motivos religiosos o raciales se han disparado un 41% desde la aprobación en referéndum del Brexit

Los delitos de odio contra musulmanes aumentan y, sin embargo, el número de atentados obra de grupos yihadistas es cada vez menor. La Europol contabilizó en 2016 un total de 142 ataques, incluyendo los que terminaron fracasando. Los grupos etno-nacionalistas y separatistas ejecutaron la inmensa mayoría (99). Los reivindicados por grupos yihadistas ascienden a 13 en el último año, cuatro menos que en 2015. Y de esos 13, seis fueron conectados al Estado Islámico.

El atentado de Finsbury o los asaltos a refugiados en Alemania parecen seguir las pautas de la estrategia fijada por los yihadistas en Europa. “Cuando las mezquitas sean atacadas por neonazis, los musulmanes harán protestas en contra”, recoge el manual ‘How to survive in the West. A Mujahid Guide’ (‘Cómo sobrevivir en Occidente. Una guía Muyahidín”, en español). “Así comenzará la Yihad en Europa. La gente se verá en medio de un fuego cruzado y deberán posicionarse en un bando”, concluye.

"Los islamófobos se atreven más ahora"

La apertura de una mezquita en un pueblo balear llenó las calles de octavillas pidiendo “la expulsión de los moros”. Es uno de los muchos casos de repulsa con los que se encontró Francisco Jiménez Jiménez, secretario de la Comisión Islámica de España.

“Los islamófobos, con esta situación [los ataques yihadistas], se atreven a más. Pero siempre hubo gente así. El problema es cómo se enfoca eso desde la Administración”, expone a El Confidencial. “A veces se crean focos de tensión”, continúa, y pone sobre la mesa otra situación: la de un alcalde que rechazó la creación de una mezquita después de contar con todos los papeles en regla. “Los racistas salen en ese momento y se siente en su salsa. Se inventa un problema donde no lo hay”, concluye.

Mensajes de apoyo tras el ataque en Finsbury Park. (Reuters)
Mensajes de apoyo tras el ataque en Finsbury Park. (Reuters)

La Plataforma Ciudadana contra la Islamofobia eleva el número de agresiones en España a 573 durante 2016, según su último informe, frente a los 49 de hace dos años. El rechazo a la comunidad musulmana en el país se extiende a un una de cada dos personas consultadas por el Centro de Investigaciones Pew, una organización estadounidense que estudia problemáticas y conflictos sociales en Occidente. En Hungría supone el 72%, sentimiento similar en Italia, Polonia y Grecia. Y es también allí donde existe un mayor temor a que la llegada de refugiados suponga un incremento de los ataques terroristas.

Muchos ciudadanos encuentran eco a su preocupación en la esfera política. En Estados Unidos, el Gobierno de Donald Trump ha mantenido desde el inicio de su andadura una política de rechazo a la comunidad. El mandatario no ha condenado aún el ataque del lunes en Londres ni el del asesinato de una mujer musulmana en Virginia, ocurrido este martes. El que fuera su consejero de Seguridad Nacional, Michael T. Flynn, llegó a escribir en su cuenta de Twitter que “el miedo” a las personas de esta religión “es racional”.

"Sabemos que la amenaza no es a los musulmanes, sino que ellos son la amenaza", responde a este medio un organismo citado por Donald Trump

La gestión de Trump se respalda en organismos como el Center for Security Policy (CSP), think tank ultraconservador que, consultado por este medio, respondió así a la situación de los musulmanes en Europa: "Cuando las mujeres y niñas temen caminar solas por las calles de sus propias ciudades es porque han sido tomadas por los emigrantes musulmanes desempleados que las asaltan, acosan y violan. Sabemos que la amenaza no es a los musulmanes, sino que ellos son la amenaza".

Antes de alcanzar la Casa Blanca, el magnate citó un estudio de este organismo para reclamar la "total y completa" supresión de entrada al país a musulmanes. La vicepresidenta de investigación del CSP, Clara M. López, se muestra tajante ante el futuro del continente ante la amenaza yihadista: "La batalla por Europa está dándose frente a nuestros ojos y no está claro quién ganará".

Pero no todo es Trump

La extrema derecha alemana abanderada por Alternative für Deutschland podría estar detrás de los delitos de odio ocurridos en el país en los últimos años. Así lo considera un artículo publicado por la Universidad de Pensilvania, que recuerda que el líder del grupo exhortó a la policía a “usar armas de fuego” para evitar la entrada ilegal a Alemania. Los crímenes raciales, según este estudio, aumentaron un 87% entre 2013 y 2015.

Detrás de la francesa Marine Le Pen o el holandés Geert Wilders, la ultraderecha continental ha cargado también contra las poblaciones musulmanas. El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, ha pedido para ellos la “restricción" de su libertad en Europa. En 2016 logró aprobar una ley para prohibir el estatus oficial de religión al Islam. "Parecerá raro, pero lo siento. El Islam no tiene sitio en Eslovaquia", subrayó el mandatario.

Reunión de líderes de ultraderecha reunidos este año en Koblenz, Alemania. (Reuters)
Reunión de líderes de ultraderecha reunidos este año en Koblenz, Alemania. (Reuters)

Otro símbolo contra la diversidad es el gabinete de Miloš Zeman. El presidente checo lideró una manifestación antislamista en 2015, acompañado de líderes de la ultraderecha xenófoba europea. El húngaro Viktor Orban también se ha convertido en un adalid contra la comunidad al “prohibir la islamización” —literalmente— del país, con su política migratoria.

"Y los medios tampoco han ayudado", añade Nusairat. Dos días después de producirse, el atentado de Finsbury había desaparecido de las portadas de los medios británicos. "Los periódicos titularon el ataque como un accidente de una furgoneta cuando había sido, claramente, un ataque obra de un hombre blanco extremista contra fieles. La cortesía a la hora de titular difiere cuando el atacante es musulmán", compara la analista del Atlantic Council. La experta, sin embargo, sí valora que las autoridades británicas calificaran de 'atentado' al suceso. "Es un buen comienzo. Ahora necesitan seguir monitorizando a los nacionalistas extremistas con el mismo esfuerzo que investigan a yihadistas", reclama.

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