"ningún artista ha podido viajar a china"

La venganza de China contra Seúl: veto a retretes, negocios y cantantes de pop coreano

Al Gobierno chino le preocupa la instalación en suelo surcoreano de un sistema antimisiles THAAD. En represalia ha decidido castigar los negocios de dicho país, lo que afecta también a la industria cultural

Foto: Miembros de la banda de K-Pop GOT/ saludan a sus fans en Hong Kong, en diciembre de 2015. Hoy no habrían obtenido un visado para China (Reuters)
Miembros de la banda de K-Pop GOT/ saludan a sus fans en Hong Kong, en diciembre de 2015. Hoy no habrían obtenido un visado para China (Reuters)

Cuando China quiere hacer daño, amenaza con las armas que hoy más duelen: las relaciones comerciales. Atrás quedaron los desfiles militares y las amenazas de invasión que marcaron el siglo XX. Hoy se hace mucha más pupa machacando por la vía indirecta así que China ha entablado una batalla silenciosa y de desgaste contra Corea del Sur, por aceptar hace un año la propuesta estadounidense de desplegar el sistema de defensa anti-misiles THAAD, dirigido a defenderse de Corea del Norte pero considerado por los chinos como una provocación flagrante.

¿En qué consiste su venganza? ¿Quiénes son sus víctimas? Desde los retretes inteligentes coreanos que el gigante asiático frena en su frontera por no cumplir (de repente) los requisitos de calidad a los vuelos comerciales que le niega a las compañías de su 'nuevo enemigo', pasando por los hombres de negocios, que sudan tinta para conseguir un visado para viajar a China o la música y los culebrones surcoreanos, un asunto con mucho más peso del que podría parecer.

El llamado K-pop y los K-dramas son tremendamente populares entre el público chino. Es más, gran parte de los ingresos de cantantes y actores de Corea del Sur proviene de ese mercado. "Desde octubre ningún artista surcoreano ha podido viajar a China", denunciaba en diciembre el diario Korean Times. La célebre actriz Jun Ji-hyun perdió improvisamente su anunciado contrato para ser el rostro de una popular compañía de telefonía movil china en favor de una modelo de ese país y han sido múltiples las cancelaciones de los populares encuentros de actores con sus fans, entre ellos el del reparto de de "Uncontrollably fond", la serie surcoreana más popular de la historia en China, con más de 4.000 millones de visitas online.

Un sistema THAAD es probado con éxito por el Pentágono (Reuters)
Un sistema THAAD es probado con éxito por el Pentágono (Reuters)

Según publicaba el diario South China Morning Post citando fuentes anónimas, la televisión china también estaría rechazando la emisión de nuevos programas 'made in Seul'. La situación es tal que incluso varias empresas de cine y televisión surcoreanas se están viendo perjudicadas con caídas en picado de sus acciones, al igual que la de otras con negocios sólidos en China, como Amorepacific Corp, el mayor productor de cosméticos de Corea del Sur, o la propia Lotte, uno de los mayores conglomerados del país que abarca desde hoteles hasta alimentación y a quien China se la tiene jurada desde que se anunció que el escudo antimisiles se instalaría en terrenos de su propiedad.

Prisas por instalar el THAAD

Hace un año Qiu Guohong, el embajador chino en Corea del Sur, advirtió públicamente que el THAAD podría "destruir" la relación entre ambos países. Sin embargo, Pekín no ha anunciado ningún tipo de prohibición contra el entretenimiento o las empresas surcoreanas y niega que haya una persecución. En noviembre el portavoz del ministro de exteriores chino Geng Shuang afirmaba: "Nunca ha habido ninguna restricción contra la República de Corea y desde China siempre estamos abiertos a los intercambios culturales con ese país".

Protestas en Seúl contra el THAAD y la política de defensa del Gobierno surcoreano, en octubre de 2016 (EFE)
Protestas en Seúl contra el THAAD y la política de defensa del Gobierno surcoreano, en octubre de 2016 (EFE)

Ante las nuevas macarradas de Pyongang, que la semana pasada lanzó un misil que cayó en aguas japonesas precisamente mientras el primer ministro japonés Shinzo Abe visitaba Estados Unidos, y tras el asesinato en Malasia de Kim Jong-nam, hermanastro del dictador norcoreano Kim Jong-un, Seul parece tener más prisa por instalar el THAAD, y a China esas prisas le inquietan. Pero para que Seul y Washington se pongan de acuerdo primero tiene que resolverse la crisis política por la que atraviesa Corea del Sur, cuya presidenta Park Geun Hye está actualmente siendo procesada por corrupción y tráfico de influencias.

Mientras, China continúa su guerra de desgaste y esta semana sus voceros oficiales volvían a atacar a Lotte, cuyas empresas con sede en el gigante asiático están sufriendo férreos controles."La población china no apoyará a una empresa que es cómplice en dañar a China", afirmaba la agencia oficial Xinhua News. Según han publicado varios medios nacionales, Seúl estaría investigando las acusaciones de empresarios con negocios en China que dicen sentirse perseguidos, pero demostrar esas acusaciones es muy difícil, como reconocía el ministro de exteriores surcoreano Yoo il-ho en el diario Wall Street Journal: "Es muy difícil rebatir lo que China niega oficialmente". Además, 2016 fue el tercer año consecutivo en que las exportaciones surcoreanas a China aumentaron, alcanzando los 126.000 millones de dólares, algo que numéricamente juega en su contra.

Aún así, Yoo Il-ho no descarta denunciar a su vecino ante la Organización Mundial del Comercio por competencia desleal, si llegara a poder probar las acusaciones. Otros, como la cantante de opera Sumi Jo, cuya gira por China fue cancelada abruptamente a finales de enero, se limitan a dejar que su voz corra a través de las redes sociales: "La invitación era de hace dos años y ni siquiera nos han dicho por qué se cancela. Es una lástima que los conflictos entre dos países afecten a las artes y a la cultura".

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