empleo, energía, acuerdos comerciales...

Estas son las prioridades del Gobierno de Trump

Una hora después de que Trump se convirtiese en presidente, la nueva Administración difundió un esbozo de las políticas que planea aplicar en energía, empleo, política exterior y comercio

Foto: El presidente Donald Trump rodeado por los líderes del Congreso y su familia, en el Capitolio, Washington (Reuters).
El presidente Donald Trump rodeado por los líderes del Congreso y su familia, en el Capitolio, Washington (Reuters).

Amanece la era Trump. El magnate sin experiencia política ni militar tomó ayer el mando de unos Estados Unidos tremendamente polarizados. Solo una hora después de que Donald Trump se convirtiese en el 45º presidente de EEUU, la nueva Administración difundió en la web de la Casa Blanca un esbozo de las políticas que planea aplicar. Sus primeras medidas versan sobre energía, empleo -eje central de la campaña de Trump-, política exterior y Fuerzas Armadas.

Energía: eliminar el Climate Action Plan

En cuanto al primer punto, "la Administración Trump está comprometida con políticas energéticas que reduzcan los costes para los trabajadores americanos y maximicen el uso de recursos americanos, liberándonos de la dependencia del petróleo extranjero", indica el texto.

"Durante demasiado tiempo hemos sido frenados por regulaciones opresivas sobre nuestra industria energética. El presidente Trump está comprometido a eliminar políticas dañinas e innecesarias como el Climate Action Plan (...) Acabar con estas restricciones ayudará enormemente a los trabajadores americanos, incrementando los salarios en más de 30.000 millones de dólares durante los próximos siete años", señala.

No es ninguna sorpresa. Trump ha elegido a Scott Pruitt para el cargo de director de la EPA, la Agencia de Protección Medioambiental. Pruitt es conocido por negar el consenso científico en torno a la responsabilidad humana en el calentamiento global y por haber combatido muchas de las regulaciones emitidas por la propia EPA, hasta el punto de que demandó a la agencia en dos ocasiones.

Política exterior: abrazar la diplomacia

La bautizada como "American First Foreign Policy" sostiene que "derrotar al ISIS y otros grupos radicales islámicos será nuestra prioridad. Para derrotar y destruir a estos grupos, buscaremos agresivamente alianzas y acciones militares conjuntas cuando sea necesario". La mención a posibles operaciones militares coordinadas con otros países es, básicamente, un guiño a Rusia: Trump declaró reiteradamente durante la campaña y tras su victoria en las urnas que quiere colaborar con Vladimir Putin en la lucha contra el terrorismo yihadista.

"Además, la Administración Trump trabajará con aliados internacionales para cortar la financiación de grupos terroristas, expandir la inteligencia compartida y centrarse en la ciberguerra para interrumpir y neutralizar la propaganda y el reclutamiento (...) El siguiente paso será reconstruir las Fuerzas Armadas americanas. Nuestra Marina se ha reducido desde más de 500 buques en 1991 a 275 en 2016. Nuestra Fuerza Aérea es aproximadamente un tercio más pequeña que en 1991. El presidente Trump está decidido a revertir esta tendencia, porque sabe que nuestro dominio militar debe ser incontestable", indica.

En cuanto a las relaciones diplomáticas, el texto asegura que "en la búsqueda de una política exterior basada en los intereses americanos, abrazaremos la diplomacia. El mundo debe saber que no buscamos enemigos".

El presidente Trump junto a los líderes del Congreso y su familia en el Capitolio, Washington (Reuters).
El presidente Trump junto a los líderes del Congreso y su familia en el Capitolio, Washington (Reuters).

25 millones de empleos en una década

La recuperación de empleo en sectores manufactureros e industriales ha sido el eje central de la campaña del nuevo presidente de EEUU. Era de esperar que, en el esbozo de sus primeras medidas, cargase contra la herencia de Obama -aunque el expresidente ha creado 15 millones de puestos de trabajo y ha reducido el paro hasta el 5%, aunque con un crecimiento del 2% anual-.

"Desde la recesión de 2008, los trabajadores y las empresas americanas ha sufrido la recuperación económica más lenta desde la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos ha perdido cerca de 300.000 empleos manufactureros durante este periodo, mientras el porcentaje de americanos en mano de obra ha caído en picado hasta niveles de la década de los 70, la deuda nacional se doblaba y la clase media se hacía más pequeña. (...) El presidente Trump ha diseñado un audaz plan para crear 25 millones de nuevos trabajos americanos en la próxima década y regresar a un crecimiento del 4% anual".

Dicho plan, según el texto, comienza con "una reforma fiscal pro-crecimiento" que reducirá la aportación para "americanos de todos los tramos fiscales, simplificará el código impositivo y reducirá la tasa de impuestos corporativa, que es una de las más altas del mundo". "Solo en 2015, las regulaciones federales costaron a la economía americana más de 2 trillones de dólares. Por eso el presidente ha propuesto una moratoria en nuevas regulaciones federales y está ordenando a los líderes de las agencias federales que identifiquen regulaciones 'asesinas de empleo'".

Acuerdos comerciales "para los americanos"

Lo venía anunciando desde el inicio de su aventura política. Retirarse formalmente del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) -y de paso, dejar vía libre a China para que ocupe el vacío que deja EEUU en la región- o renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) con Canadá y México o incluso retirarse del mismo están entre las acciones que prometió el magnate para su primer día como presidente.

"Esta estrategia comienza con una retirada del TPP y la creación de nuevos acuerdos comerciales en interés de los trabajadores americanos. El presidente se compromete a renegociar el NAFTA. Si nuestros socios rechazan una renegociación que otorgue a los trabajadores americanos un acuerdo justo, el presidente notificará la intención de Estados Unidos de retirarse del NAFTA", indica el texto.

"Además de revocar y rediseñar tratados comerciales fallidos, Estados Unidos tomará enérgicas medidas contra aquellas naciones que violen los acuerdos comerciales y dañen en el proceso a trabajadores americanos. El presidente ordenará al Secretario de Comercio que identifique todas las transgresiones comerciales y que utilice todos los mecanismos del Gobierno federal disponibles para acabar con estos abusos", concluye.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios