TRAS LOS PAPELES DE PANAMÁ Y el 'football leaks'

¿Será 2017 el año de la Unión Europea contra la evasión fiscal?

Este año se acaba el secreto bancario... en teoría. Ha habido notables avances en la lucha de la UE contra la evasión fiscal, pero muchas medidas siguen sin concretarse

Foto: Activistas durante una protesta ante la sede de la Comisión Europea, en Bruselas (Reuters).
Activistas durante una protesta ante la sede de la Comisión Europea, en Bruselas (Reuters).

2017 es, en teoría, el año en que se acaba con el secreto bancario. También deberían concretarse medidas más rotundas desde las instituciones europeas contra la evasión fiscal, aunque ya se están dando algunos pasos en esa dirección. La Unión Europea firmó a finales del pasado año un acuerdo para reforzar la lucha contra el fraude fiscal, que supone el fin de la opacidad y el inicio de la transparencia bancaria. El acuerdo fue posible después de que Luxemburgo y Austria, los únicos países que aún mantenían el secreto, cedieran ante el resto de los Estados miembros.

En este sistema, desarrollado por la OCDE y el G-20 en 2014, se encuentran 54 países que a partir de este año intercambiarán información fiscal de forma automática y estandarizada, aunque algunos países como Austria empezarán a hacerlo a partir de 2018. El proceso de intercambio no requiere la necesidad de autoridades extranjeras por lo que, de esta forma, la Agencia Tributaria tendría acceso a un sistema de intercambio de todo tipo de información financiera. Sin duda, un claro avance en la batalla contra el fraude fiscal.

Esta es, sin duda, una de las cuestiones que más preocupan en el seno de la Unión Europea. Multinacionales y personajes de la esfera pública aparecen en la prensa, día sí y día también, acusados de evitar el pago de impuestos en sus respectivos países. Además, algunos de los países con una presión fiscal más baja, conocidos como paraísos fiscales, mantienen muchas reticencias a la hora de cambiar su legislación. Bruselas estima que las arcas públicas europeas dejan de recaudar en torno a 50.000 y 70.000 millones de euros al año debido a la evasión fiscal. No obstante, la cifra exacta es difícil de precisar.

'No hay ganadores cuando estados miembros de la UE compiten por los impuestos corporativos más bajos. Es la gente corriente de nuestras sociedades la que paga la cuenta'Entre la lista de los diez países que ofrecen los mecanismos más extremos de evasión fiscal se encuentran cuatro países europeos, según un informe publicado por Oxfam. Holanda (3), Irlanda (6), Luxemburgo (7) y Chipre (10) lideran esta clasificación junto a otros paraísos fiscales como las Bermudas, las Islas Caimán, Suiza, Singapur, Curazao y Hong Kong. "No hay ganadores cuando Estados miembros de la UE compiten por los impuestos corporativos más bajos. Es la gente corriente de nuestras sociedades y de los países en desarrollo la que paga la cuenta", resume la experta de Oxfam en desigualdad y fiscalidad, Aurore Chardonnet.

A principios del año pasado, las instituciones europeas mostraron su intención por cambiar, tanto el tono como las formas, respecto a la lucha contra la evasión fiscal, presentando un paquete de medidas siguiendo las recomendaciones de la OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos). Sin embargo, hace unos días, la credibilidad de la UE volvía a quedar por los suelos. El máximo dirigente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, aparecía en las nuevas filtraciones que publicó el diario 'The Guardian', donde se le acusa de impedir el endurecimiento de las leyes en Luxemburgo, uno de los países relacionados con la evasión de impuestos, donde ostentó el cargo tanto de primer ministro como el de ministro de finanzas, entre 1995 y 2013.

La Comisión Europea, no obstante, defiende a su presidente por “su lucha contra la evasión fiscal”, ante las acusaciones vertidas por estas filtraciones. "Era una de las principales prioridades del presidente durante su campaña y es un objetivo que ha perseguido sin descanso, con un éxito sin precedentes", dijo un portavoz de la institución. Actualmente, la Comisión investiga si los pactos fiscales que Luxemburgo concedió a GDF, Amazon y McDonald's constituyeron una ayuda de Estado ilegal, algo que ya se ha constatado en los acuerdos del Ducado con Fiat, de Holanda con Starbucks y de Irlanda con Apple.

El presidente de la CE, Jean Claude Juncker, y el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, durante una cumbre de la UE en Bruselas, en diciembre de 2016 (Reuters).
El presidente de la CE, Jean Claude Juncker, y el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, durante una cumbre de la UE en Bruselas, en diciembre de 2016 (Reuters).

Luxemburgo, a pesar de estar envuelto en la filtración de los LuxLeaks desde 2012, donde se han visto implicadas multinacionales como Pepsi, IKEA, Disney o Amazon, no mostró ningún interés por cambiar su legislación hasta el pasado mes de diciembre, cuando se comunicó que a partir de 2017 entraría en vigor la nueva normativa para el endurecimiento de la presión fiscal. "Luxemburgo adapta así su marco jurídico, para tener en cuenta las últimas evoluciones a nivel internacional y europeo", añade el comunicado. La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, valoró que las autoridades luxemburguesas estén introduciendo estos cambios "para hacer más estricto el tratamiento fiscal de las empresas financieras".

La publicación de los papeles de Panamá, en la que participó El Confidencial con la colaboración del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), junto con la previa filtración de los LuxLeaks, empujó a la UE a tomar serias medidas al respecto, empezando por la creación de una comisión en el Parlamento Europeo para investigar el asunto de los papeles. El PE afirma que esta es una de sus prioridades “antes de los escándalos provocados por las filtraciones de LuxLeaks o los papeles de Panamá”. Junto a la directiva antievasión fiscal del Consejo Europeo, y el nuevo paquete de medidas propuesto por la Comisión, la UE pretende ampliar el intercambio de información y profundizar en la transparencia fiscal entre los países.

Aunque a principios del año pasado se estudió la posibilidad de igualar el impuesto de sociedades en toda la UE, al final esta medida no fue aprobada. No obstante, en octubre la Comisión Europea rescataba la propuesta de un paquete de medidas antievasión, que llevaba parada desde 2011 debido a la oposición de países como Irlanda. Se requiere de la total conformidad entre los 28 miembros para aprobar dichas medidas. De momento, todo son propuestas.

Entre las medidas planteadas por la Comisión se encuentra la base imponible consolidada común del impuesto de sociedades (CCCTB, por sus siglas en inglés), que eliminaría en torno al 70% del traspaso de beneficios con este nuevo marco fiscal. Además, esto permitiría la transparencia total sobre la cifra que aplica cada Estado miembro, pues las empresas con un volumen de ingresos mayor a 750 millones de euros al año deben hacer pública la información de dónde desarrollan su actividad y dónde —y cuánto— pagan sus tributos.

La CCCTB pretende concretar las bases imponibles para que las multinacionales paguen impuestos allí donde generan los beneficios económicos y reducir los complejos entramados fiscales que permiten a algunas empresas facturar a través de filiales en paraísos fiscales o reducir su base imponible mediante el pago de 'royalties'. Según Bruselas, la medida afectará a "más de 6.000 multinacionales, que representan entre ellas el 90% de los beneficios de las multinacionales a nivel global”.

Esta es una de las principales preocupaciones de la Unión Europea ya que paraísos fiscales, 'lobbies' y multinacionales presionan a las instituciones a pesar de los escándalos por las filtraciones y las ingenierías fiscales de algunas empresas. Algunas de ellas ya han comenzado a pagar las consecuencias de las mismas. En agosto, sin ir más lejos, la Comisión Europea ordenaba a Apple el pago de más de 13.000 millones de euros a Irlanda por impuestos evadidos entre 2003 y 2014. El Gobierno de Irlanda, por su parte, acudió al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para recurrir la decisión del cobro. “Esto es necesario para defender la integridad de nuestro sistema fiscal, aportar certeza fiscal a los negocios y desafiar la usurpación de las reglas de ayuda comunitarias en la competencia fiscal de un Estado miembro soberano", agregó el ministro de Finanzas irlandés, Michael Noonan, al enterarse de la resolución de la Comisión.

Un taxi pasa ante una oficina de Mossack Fonseca en Ciudad de Panamá (Reuters).
Un taxi pasa ante una oficina de Mossack Fonseca en Ciudad de Panamá (Reuters).

Aunque el caso de la empresa de la manzana no es el único. Hace dos años la Comisión Europea, presidida por Jean-Claude Junker, advertía de que probablemente era ilegal el acuerdo fiscal entre Amazon y Luxemburgo firmado en 2003, con Junker como ministro de Finanzas del Ducado por aquel entonces. Los documentos filtrados en los cables de los LuxLeaks a los medios son calificados como "tax rulings": documentos privados con los que una empresa acuerda con la administración tributaria de un país —Luxemburgo en este caso— cuánto y cómo pagar impuestos. Estas filtraciones provenían en su mayoría de la auditoría de PwC, de la que dos de sus exempleados, ambos franceses, han sido condenados a 12 y 9 meses de cárcel el pasado verano por la filtración de más de 30.000 documentos.

IKEA e Inditex, a quienes se acusa de evadir impuestos mediante complejos entramados de contabilidad basados en ramificaciones de las filiales, son dos de los casos más sonados. Aún no hay una respuesta concreta por parte de las instituciones europeas respecto a estas acusaciones. El grupo de Los Verdes presentó en el Parlamento Europeo dos informes en los cuales se señalaba a ambas empresas por eludir más de 1.000 millones, en el caso de IKEA y cerca de 600 millones por parte de Inditex, debido a su ingeniería fiscal. La empresa española respondió en un comunicado de prensa a estas acusaciones, afirmando que “cumple escrupulosamente con la normativa fiscal de los 93 mercados en que está presente” y rechazando las deducciones del informe ya que “parte de premisas equivocadas”.

El fútbol es otro de los sectores que más preocupan en Europa y no precisamente por lo deportivo. El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, mostró su preocupación respecto a la reciente filtración denominada como Football Leaks en la cual se documentaban los casos de algunos futbolistas como Cristiano Ronaldo, Ángel Di María o Luca Modric, quienes se habrían servido de diferentes sociedades para evadir sumas millonarias en impuestos al fisco.

“Hay toda una economía de negocios relacionada con el fútbol, orientada hacia la evasión fiscal, y no estoy señalando a nadie, pero hay un gran problema y la Comisión Europea está al tanto del papel jugado por todo tipo de agentes", señaló Moscovici en una comparecencia ante la comisión que investiga el escándalo de los papeles de Panamá. A su vez, el comisario insistió en la importancia de mantener un alto nivel de ambición en la lucha contra la evasión fiscal y el fraude, para lograr "tener éxito en el combate". Además, recordó que la lista unificada europea de paraísos fiscales tiene que estar lista para finales de 2017, y se mostró confiado en poder conseguir este objetivo.

La lucha contra la evasión fiscal continuará este 2017 en las instituciones europeas, con la directiva aprobada por el Consejo y la propuesta de la Comisión sobre la base imponible común, a la espera de que los 28 miembros lleguen a un acuerdo que sea satisfactorio para todos y sienten las bases de un marco fiscal que impida este tipo de actividades, cuyos entramados tienen consecuencias directas sobre las arcas públicas europeas.

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