al menos 16.000 personas han huido

Miedo a represalias ante el rápido avance de las tropas de Assad en Alepo

El ejército sirio ha conquistado un tercio de la parte oriental de la segunda ciudad de Siria, hasta ahora en manos rebeldes. Las fuerzas de Assad se están llevando a jóvenes de sus casas

Foto: Civiles huyen entre escombros de la ofensiva contra el este de Alepo, el 28 de noviembre de 2016 (Reuters)
Civiles huyen entre escombros de la ofensiva contra el este de Alepo, el 28 de noviembre de 2016 (Reuters)

¿Se habría atrevido Bashar Al Assad a lanzar una ofensiva tan devastadora sobre Alepo sin la aprobación pasiva de Donald Trump? Es difícil de decir, pero lo que está claro es que el presidente sirio ya no teme las consecuencias de sus acciones en foros internacionales: con la participación de una Rusia con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, y el consentimiento tácito de la futura administración estadounidense, el régimen sirio está llevando a cabo una de las campañas de bombardeo aéreos más terribles de la historia, que no distingue entre objetivos militares y civiles, incluyendo la destrucción de infraestructuras y hospitales. Si otros bastiones rebeldes de Siria, como Homs o Madaya, los rindió con el hambre, los estrategas militares de Assad parecen haber decidido que Alepo caerá por las bombas.

En las últimas horas, el ejército sirio ha conseguido hacerse con el control de un tercio del este de la ciudad, que hasta ahora controlaban los insurgentes. Su rápido avance parece haber desconcertado incluso a las propias tropas gubernamentales sirias y sus aliados, dado que aparentemente los rebeldes no han ofreciendo gran resistencia. El régimen se encuentra así a punto de dividir en dos la sección oriental de Alepo, en manos de la oposición.

“Durante un mes han estado atacando [el área de] Masakan Hanano [una de las conquistadas ayer por el régimen] con ataques aéreos y artillería. Cuando se produjo el avance, había muchos rebeldes fuera del área porque los bombardeos y los ataques de artillería fueron enormes durante todo el mes pasado”, ha declarado Bashir Saleh, un habitante de Alepo este, al diario “The Guardian”. “La verdad es que nos sorprendió la debilidad de las posiciones defensivas rebeldes. Fueron directamente destruidas”, relata.

Los residentes en esas zonas hablan de miedo ante los bombardeos, de escasez y falta de alimentos, de precios disparados. Miles de personas han huido al área controlada por las fuerzas kurdas, menos castigadas por el régimen. "Informes iniciales indican que hasta 16.000 personas han sido desplazadas, muchas en situaciones inciertas y muy precarias. Si los combates continúan y se expanden en los próximos días, seguramente habrá miles más que no tendrán más opción que huir", ha indicado el máximo responsable de la ONU para Asuntos Humanitarios, Stephen O'Brien. Algunas fuentes elevan la cifra de desplazados hasta 20.000.

Bomba lanzada con paracaídas sobre el barrio rebelde de Al-Qaterji en Alepo, el 28 de noviembre de 2016 (Reuters)
Bomba lanzada con paracaídas sobre el barrio rebelde de Al-Qaterji en Alepo, el 28 de noviembre de 2016 (Reuters)

Redadas contra jóvenes

"Estoy muy preocupado por el destino de los civiles como resultado de una situación muy alarmante y escalofriante en la ciudad de Alepo", ha dicho O'Brien en un comunicado. En él, Naciones Unidas también ha denunciado la forma en la que se está llevando a cabo la ofensiva, mediante "bombardeos aéreos indiscriminados" que han matado "a muchos civiles", y que destruyen deliberadamente infraestructuras esenciales para los no combatientes. El organismo no se ha abstenido de criticar a los insurgentes: "Las partes en conflicto en Siria han demostrado una y otra que están dispuestas a llevar a cabo cualquier acción con tal de mantener una ventaja militar incluso si eso significa asesinar, mutilar o matar de hambre a los civiles", subraya O'Brien.

Esta mañana, Francia ha exigido una reunión urgente del Consejo de Seguridad para tratar la situación en Alepo y pedir un alto el fuego que permita el envío de ayuda humanitaria para la población. Pero con Rusia firmemente del lado de Assad, es inconcebible que se puedan tomar otras medidas que esas.

Pero la cosa podría ser incluso peor: muchos residentes de Alepo temen que, si cae el este de la ciudad, las fuerzas del régimen se cobren venganza contra la población civil. Según algunos activistas de la oposición, las redadas ya han empezado en las áreas conquistadas ayer, y algunos jóvenes han sido detenidos y llevados al aeropuerto militar de Al Nairab para ser interrogados. Amnistía Internacional ha pedido a Assad que eviten las represalias indiscriminadas.

"Las fuerzas del Gobierno sirio han lanzado repetidamente ataques ilegales contra la ciudad de Alepo y han mostrado una desconsideración cruel por la seguridad de los civiles en partes de la urbe controladas por grupos armados opositores", declaró ayer la subdirectora de Campañas de Amnistía Internacional en su oficina regional en Beirut, Samah Hadid. "Dado el largo y oscuro historial del Gobierno sirio en detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas a gran escala, es todavía más crucial que los civiles sean protegidos en las áreas retomadas [por las autoridades] en Alepo".

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