INGENIERÍA FISCAL

Holanda, el agujero fiscal de Europa o por qué los escándalos fiscales conducen ahí

Delso, Pujol, Aristrain, Arístegui, Cañete... todos han usado sociedades BV holandesas. No es ilegal pero aparecen en multitud en casos de corrupción y están bajo la lupa de Hacienda

Foto: Los Países Bajos esconden algo más que tulipanes. Ilustración: Raúl Arias
Los Países Bajos esconden algo más que tulipanes. Ilustración: Raúl Arias

Antes de que llegaran la crisis, los cierres y los despidos masivos, era difícil encontrar una línea que no alabara la historia de ensueño de Alfonso Gallardo Díaz. De chatarrero a dueño del mayor grupo de acero de Extremadura, Gallardo Balboa. De joven que compra hierros y pieles por la carretera a ser el único extremeño en la lista Forbes, el sello oficial de los ricos de todo el mundo, y con planes para construir una refinería en Badajoz. A pesar de ello, cuentan en Badajoz, hasta hace muy poco Gallardo, que hoy con 83 años vive alejado de la empresa, seguía yendo a la fábrica en su coche de toda la vida.

Uno de los ingredientes secretos de esta historia de éxito hay que buscarlo en Holanda. Parte del dinero reinvertido en sociedades del grupo es el resultado de un mecanismo de compleja ingeniería fiscal que lleva el nombre del más sencillo de los bocadillos: un sándwich. Un ‘sándwich holandés’.

Según la documentación a la que ha tenido acceso El Confidencial, en 2004 Gallardo decidió repatriar 1.200 millones de pesetas (poco más de siete millones de euros) que tenía en Suiza en una cuenta a nombre de una sociedad radicada en el paraíso fiscal de las Antillas Holandesas. Para hacerlo, prestó ese capital a una sociedad de los Países Bajos de la que era dueño y, tras condonar la deuda a la empresa, ingresó ese dinero opaco a España sin tributar.  Entraba como ampliaciones de capital de las empresas de su grupo. En la documentación en poder de este diario figuran correos entre el despacho de abogados Garrigues y las oficinas de Deloitte en Holanda. El grupo Gallardo no ha querido comentar la operación alegando que Alfonso Gallardo ya no está en la dirección ni en la gestión del grupo, aunque sigue de accionista.

Utilizar una BV es legal, pero es difícil encontrar una noticia de delito fiscal, blanqueo o desvío en España en la que no aparezca algún lazo con los Países Bajos

El tipo de sociedad que usó Gallardo tiene la denominación de Besloten Vennootschap, literalmente ‘sociedad de responsabilidad limitada’. Es la sociedad que hace de ‘contenido’ del sándwich, lo que está en medio entre los dos trozos de pan (países, en este caso). Se las conoce más sencillamente como BV. 

El queso holandés

Utilizar una BV es legal, pero es difícil encontrar una noticia de delito fiscal, blanqueo o desvío de capitales en España en la que no aparezca algún lazo con los Países Bajos. En palabras de una fuente del sector, “si Europa y los paraísos fiscales fueran dos islas, las BV serían el puente que permite cruzar de un lado al otro”. Cuando Luis Delso, el mayor accionista de la constructora Isolux, declaró ante el juez De la Mata por el caso Pujol, este le preguntó por las BV a través de las que controla Isolux: "Pero, señoría, ¿quién no tiene una BV?", cuentan fuentes del caso que vino a declarar.

En el registro mercantil español se encuentran cerca de 950 BV holandesas con cargos de administrador o socio de una empresa española, según los datos que este diario ha recopilado a través de LibreBorme. Pero la opacidad del registro hace que no se pueda conocer cuántas de estas sociedades son accionistas o beneficiarios de las españolas.

José Luis Groba, presidente de la Asociación de Inspectores de Hacienda (IHE), explica lo extendido que está el uso de Holanda como puente hacia paraísos fiscales: "Antes se decía que quién no tenía una cuenta en Suiza. Ahora tienen más cuidado". Y ahí Holanda es perfecto como intermediario. "Se llama sándwich holandés porque Holanda queda en medio como el queso del sándwich. Los dividendos salen de España a una sociedad holandesa legalmente, donde no tributan. Y de ahí pagando solo un 2% ya los puedes llevar a un paraíso fiscal como las Antillas Holandesas. Ahí le pierdes el rastro".

Un rastro imposible de seguir

Viajando hasta La Haya o dirigiéndose a la sede virtual del registro mercantil holandés se pueden consultar los accionistas. Una vez allí, incluso la Agencia Tributaria tiene dificultades para cruzar el puente que lleva a las jurisdicciones opacas. Ocurrió en el caso de Havorad BV. En ella confluyen todas las actividades de Miguel Arias Cañete, actualmente comisario de Energía y Acción por el Clima en la Comisión Europea pero ministro de Medio Ambiente hasta abril de 2014. Una “sociedad pantalla [...] unipersonal, sin empleados y sin otra actividad que la fiduciaria", como la calificó la AEAT, cuyos funcionarios solo pudieron comprobar que escondía a una compañía de las Antillas Holandesas, un grupo de islas caribeñas conocidas por su opacidad fiscal. Se utilizaba para canalizar pagos procedentes de España a una sociedad costarricense.

Destapar el entramado tras una BV se hace difícil hasta para la policía. Los agentes españoles enviados por la Fiscalía Anticorrupción irrumpieron hace un año en los despachos de ITPS BV y Marway BV, empresas holandesas dedicada a crear sociedades pantalla. Se sospechaba que Oleguer Pujol, el menor de los hijos de Jordi Pujol, las utilizara para desviar al menos 11 millones de euros. Sin embargo, el rastro de ambas se perdía en otras sociedades en el Caribe.

La legalidad de esta situación reside en que Holanda tiene una de las mayores redes de convenios de doble imposición de la Unión Europea. Se ha convertido en el territorio ideal para asentar una compañía intermedia entre una empresa matriz y su filial localizada en un país fiscalmente laxo. Un esquema muy cómodo, sobre todo para las multinacionales y que adopta, por ejemplo, Ikea. Desde aquí controla todos los ingresos por propiedad intelectual a través de ramas que van desde Luxemburgo hasta las Islas Vírgenes británicas.

Holanda es líder en facilitar la evasión del impuesto de sociedades que debería pagarse en los estados de todo el mundoPara las grandes empresas como la sueca reina de los muebles, los Países Bajos cuentan con el atractivo de tener muchas facilidades a la hora de crear planes tributarios ‘ad hoc’. Se trata de acuerdos fiscales, llamados Advanced Tax Rulings (ATR) y Advanced Pricing Agreements (APA), que permiten pagar impuestos a medida de la empresa. Entre 2012 y 2014, la Hacienda neerlandesa puso su sello sobre más de 400 documentos de este tipo, según datos oficiales. Como comparación, en España en 2013 se firmó solo una decena. Unos números que explican por qué Países Bajos es el territorio más común para las filiales de las compañías del Fortune 500, el listado de empresas estadounidenses que suman dos tercios del PIB del país.

Un informe elaborado por la sección holandesa de Oxfam asegura que Holanda encaja en 17 de las 33 características utilizadas para determinar si un país es o no un paraíso fiscal, un récord en la UE. Según la organización, Holanda es “líder en facilitar la evasión del impuesto de sociedades que debería pagarse en los estados de todo el mundo”.

El agujero (legal)

En España, el Tribunal Supremo ratificó este año que los esquemas de operaciones financieras para que una multinacional eluda tributar en algún país “hablan por sí solos”. Lo afirmó en el caso de la multinacional que fue dueña de Marcilla, el gigante estadounidense Sara Lee. Una investigación de tres años de la Agencia Tributaria descubrió que un préstamo de la filial a la matriz era en realidad ficticio. Solo se trataba de una forma para que la sociedad española no pagara impuestos al recibir un préstamo para comprar acciones a la matriz holandesa.

"Holanda tiene un régimen laxo para los dividendos extranjeros. Una BV es una sociedad de responsabilidad limitada en la que no se exige un capital mínimo y tiene un régimen fiscal muy favorable para hacer planificación fiscal", confirma Goroba, de la Asociación de Inspectores. El problema es que una vez que los dividendos están en Holanda generalmente el dueño quiere repatriarlos. "Si quieres invertir en Rotterdam no hay problema, pero normalmente el que saca los dividendos lo hace para no tributar en España y luego tiene que repatriarlo. Ahí empiezan los préstamos ficticios, las ampliaciones de capital... y a veces se descubre el pastel", explica una fuente del sector.

Luis Delso, presidente de Isolux Corsán.
Luis Delso, presidente de Isolux Corsán.

La Agencia Tributaria cree haber descubierrto este pastel en el caso de Luis Delso y Luis Gomis, dueños de la mayoría de Isolux. Los ha denunciado por lo penal en Plaza de Castilla por repatriar unos 19 millones al año desde Charanne BV, con la que se controlaban el 52% de Isolux y a la que mandaban los dividendos desde España. Los dividendos de Isolux iban a Holanda y luego volvían a España como como préstamos. En lugar de una devolución, la sociedad holandesa reducía capital por la misma cantidad prestada y condonaba la deuda. En otras palabras, Delso, Gomis y sus familias se prestaban dinero de Holanda a España y luego se lo perdonaban a sí mismos. Delso ha sido noticia por su supuesta implicación en la Trama Gürtel y en el caso Pujol. Según Francisco Correa, cuando en sus notas aparecía Luis el Cabrón no era Luis Bárcenas sino Luis Delso. 

La Agencia Tributaria parece haber decidido que demasiados de esos impuestos se han ido por el agujero holandés. En sus hojas de ruta para 2015 y 2016 apunta de forma directa a las estructuras fiscales en las que hay una sociedad que hace de ‘intermediaria’.

Porque las siglas BV salpican los grandes sumarios de corrupción. En el que investiga a los populares Pedro Gómez de la Serna y Gustavo de Arístegui aparece la sociedad Castelino BV, domiciliada en una vivienda unifamiliar. Estas sociedades no tienen personal ni medios. A menudo son solo un buzón.

José María Aristrain de la Cruz, en los toros en Sevilla en la pasada feria de Abril. (Fernando Ruso)
José María Aristrain de la Cruz, en los toros en Sevilla en la pasada feria de Abril. (Fernando Ruso)

Quizás el mejor ejemplo de ello es el de la mayor fortuna anónima de España, José María Aristrain de la Cruz. Este vasco es el principal accionista privado del gigante de la metalurgia Arcelormittal. La Abogacía del Estado, que representa a la Agencia Tributaria, pide para él multas por 633 millones de euros y 60 años de cárcel. Los funcionarios de Hacienda detectaron 15 delitos fiscales tras rastrear su entramado de empresas. Que llevaba, cómo no, a Holanda. La BV bautizada con las siglas de su nombre (Corporación JMAC BV) servía para eludir las ganancias que este industrial obtuviera en España, según Hacienda. Solo esa sociedad —una de muchas— dejó de ingresar en las arcas españolas más de 130 millones de euros entre 2005 y 2008.

Eso, en una sola BV. Por eso basta con pronunciar estas dos letras ante cualquier funcionario de la Agencia Tributaria para escucharle suspirar, como si de abrir una vieja herida se tratara. Una vieja herida por la que no dejan de sangrar impuestos públicos.

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