"se avecina una dura lucha en bruselas"

Orbán quiere blindar la llegada de refugiados pese al fracaso de su referendo

Pese al fracaso del referéndum para impedir la llegada de refugiados, Viktor Orbán reformará la Constitución para que la UE no pueda decidir sobre cuestiones migratorias

Foto: Una mujer húngara con vestido tradicional vota en el referéndum, en Veresegyhaz, el 2 de octubre de 2016 (Reuters).
Una mujer húngara con vestido tradicional vota en el referéndum, en Veresegyhaz, el 2 de octubre de 2016 (Reuters).

Pese al fracaso del referéndum celebrado el domingo para impedir la llegada de refugiados, el primer ministro húngaro, el conservador Viktor Orbán, ha insistido este en que reformará la Constitución para que la Unión Europea (UE) no pueda decidir sobre cuestiones migratorias. Orbán ha interpretado como una rotunda victoria que el 98 % de que quienes votaron el domingo apoyaran el "no" a la decisión de Bruselas de imponer a Hungría la llegada de 1.294 refugiados, dentro del reparto por cuotas de un total de 160.000.

Lo que el dirigente conservador ha obviado es que la consulta ha sido nula, ya que sólo ha acudido a las urnas el 43,5% del censo, por debajo del 50% de quórum que establece la ley. En total, sólo el 39,9 % de las papeletas fue válido. Ahora, la palabra prohibida para Orbán, y otros miembros del Gobierno es "nulo", y concentra el mensaje en que el apoyo abrumador al "no" es un mandato para seguir oponiéndose a Bruselas. "La consulta popular alcanzó su meta y Hungría decidió y dejó claro qué es lo que los húngaros quieren en relación con la migración masiva", aseguró en una intervención en el Parlamento. "El referéndum logró su meta porque, desde ahora representamos, la voluntad de 3,3 millones de húngaros" (de un total de 8,3 millones con derecho a voto), insistió el político conservador.

Orbán llegó a asegurar que las vallas que el país ha levantado en sus fronteras del sur para impedir la entrada de refugiados no sirven de nada si "Occidente envía a aquellos que no han entrado en la Unión Europea por Hungría". "¿Quiere que la Unión Europea disponga, sin el consentimiento del Parlamento (húngaro), sobre el asentamiento obligatorio de ciudadanos no húngaros en Hungría?", fue la pregunta a la que el Ejecutivo animo a votar "no".

Uno de los elementos fundamentales de la campaña gubernamental a favor del 'no' ha sido apelar al miedo, al vincular a los refugiados con el terrorismo, la criminalidad y el islamismo radical

Más allá de la enmienda constitucional anunciada por Orbán, de la que por ahora no se han facilitado detalles, el primer ministro advirtió este lunes de que se avecina una "dura lucha" en Bruselas para cambiar las políticas de inmigración comunitarias. Tras la nulidad del referéndum, las críticas a Orbán le han llegado incluso desde el partido ultranacionalista y xenófobo Jobbik, que también apoyó el "no". "Usted es un político fracasado y su peso ha caído en la Unión Europea, nadie le tomará en serio", dijo el líder de esa formación, Gábor Vona, durante el debate parlamentario.

La línea dura de Orbán en materia de inmigración (relacionando terrorismo con refugiados y alertando del fin de la identidad húngara) le ha dado un puesto de liderazgo entre los países del Grupo de Visegrado (República Checa, Polonia, Eslovaquia y Hungría), que se oponen al reparto solidario de refugiados en la UE.

El jefe del Gobierno húngaro insistió durante la campaña para el referendo que una alta participación era esencial para poder negociar con la UE con un "fuerte mandato" del pueblo. De hecho, la Comisión Europea (CE) ha dejado claro ya que toma nota del resultado del referéndum. "Si hubiera sido legalmente válido, habríamos dicho que tomamos nota. Como ha sido nulo, podemos decir que también tomamos nota de esto. Respetamos la voluntad democrática de los húngaros que votaron y de los que no", afirmó el portavoz de la CE, Margaritis Schinas.

Uno de los elementos fundamentales de la campaña gubernamental a favor del "no" ha sido apelar al miedo, al vincular a los refugiados con el terrorismo, la criminalidad y el islamismo radical. Sea como sea Orbán prometió hoy seguir oponiéndose al sistema de reubicación, llegando a plantear si "Bruselas podrá imponer su voluntad", a lo que contestó prometiendo que hará todo lo posible "para que esto no suceda". Si hace sólo diez días Orbán pidió una participación del 100 por ciento y prometió que habría enmienda constitucional si la consulta era válida, ahora ya sólo habla del mandato de la mayoría de "noes". En es sentido el líder del grupo parlamentario de los socialistas, Bertalan Tóth, recordó a Orbán que la mayoría de los electores, "más de 5 millones de húngaros, no participó en el referéndum". Los partidos de izquierda pidieron a la población que no acudieran a votar.

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