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Tercer día de combates entre armenios y azeríes en la región de Nagorno-Karabaj
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un conflicto congelado desde 1994

Tercer día de combates entre armenios y azeríes en la región de Nagorno-Karabaj

Azerbaiyán acusa a Armenia de violar el alto el fuego y bombardear poblaciones civiles. El número de muertos se eleva ya a 33, y los enfrentamientos amenazan con escalar

Foto: Un soldado armenio del llamado Ejército de Autodefensa de Nagorno-Karabaj dispara una pieza de artillería contra posiciones azeríes en la localidad de Martakert, el 3 de abril de 2016 (Reuters)
Un soldado armenio del llamado Ejército de Autodefensa de Nagorno-Karabaj dispara una pieza de artillería contra posiciones azeríes en la localidad de Martakert, el 3 de abril de 2016 (Reuters)

El conflicto congelado más antiguo del espacio postsoviético se está calentando a marchas forzadas. Por tercer día consecutivo, la línea del frente en Nagorno-Karabaj ha sido escenario de combates entre tropas de Azerbaiyán y soldados armenios karabajíes. Bakú ha anunciado la muerte de tres de sus soldados, lo que eleva la cifra de muertos a 15 azeríes y 18 armenios.

Nagorno-Karabaj es una región separatista de Azerbaiyán, de población mayoritariamente armenia, que sin embargo no goza de reconocimiento internacional. El Presidente de Armenia, Serzh Sargysian, ha dicho hoy que su país podría reconocer formalmente su independencia si los enfrentamientos siguen intensificándose, lo que podría desembocar en una “guerra a gran escala”.

El conflicto se inició a finales de los años 80, cuando los nacionalistas armenios karabajíes exigieron al Gobierno de la URSS que se les permitiese unirse a la República de Armenia. Moscú rechazó esta demanda, lo que generó importantes tensiones entre armenios y azeríes en ambos países, que acabaron desembocando en matanzas de civiles y, finalmente, en una guerra que duró seis años y que se saldó con 30.000 muertos.

Desde entonces, tropas armenias controlan no sólo el Nagorno-Karabaj, sino también las regiones adyacentes, que en total suponen aproximadamente un 14% del territorio de Azerbaiyán. En los últimos años, Bakú ha invertido una parte importante de los beneficios de sus exportaciones petrolíferas en adquirir armamento, de cara a una nueva guerra con el objetivo de intentar recuperar estas áreas bajo control armenio. La línea del frente ha sido un constante 'punto caliente', donde los francotiradores de ambos bandos han causado bajas en las filas enemigas de forma intermitente. En estos años, la presencia de tropas de Rusia, que custodian las fronteras de Armenia en virtud de un acuerdo de defensa entre Ereván y Moscú, es lo único que ha impedido el estallido de una nueva guerra abierta.

"Avances" de ambos bandos

Hasta ahora. Ambos bandos aseguran haber avanzado en sus respectivos frentes, y Azerbaiyán acusa a las tropas armenias de bombardear poblaciones civiles con morteros y lanzagranadas. “Ante las continuas provocaciones armenias, vamos a lanzar una operación a gran escala a lo largo de toda la línea del frente, utilizando todo tipo de armas”, ha declarado Vagif Dargahly, portavoz del Ministerio de Defensa azerí.

“Durante más de veinte años hemos tenido un alto el fuego, que siempre ha sido relativo. Pero ante una situación como la de ayer, con las fuerzas armadas azeríes restringiendo el uso de todas las contramedidas mientras el bando armenio sigue atacando a los civiles azeríes… En estas circunstancias, las fuerzas armadas de Azerbaiyán están autorizadas a tomar todas las medidas de precaución necesarias para garantizar la seguridad de los civiles de Azerbaiyán, y también a impedir futuros actos de provocación y agresión de Armenia”, ha declarado el portavoz del Ministro de Exteriores azerí, Hikmet Hajiyev, a la cadena Al Jazeera. “Por lo tanto, toda la responsabilidad yace en la República de Armenia al tomar este tipo de medidas provocativas”, ha dicho.

El Presidente azerí, Ilham Aliyev, afirmó ayer que las tropas de su país habían logrado una “gran victoria” este sábado, al tiempo que se comprometían a observar un alto el fuego unilateral que hoy, en todo caso, no se ha cumplido. Algunos observadores, sin embargo, temen que Aliyev pueda atizar el conflicto para desactivar el movimiento de protesta que ha surgido en todo el país para protestar contra el deterioro de las condiciones de vida como consecuencia del desplome de la divisa local, el manat, por la caída de los precios del petróleo.

Rusia y varios países occidentales han pedido el cese de los combates, y mañana mantendrán una reunión de urgencia para evaluar la situación.

El conflicto congelado más antiguo del espacio postsoviético se está calentando a marchas forzadas. Por tercer día consecutivo, la línea del frente en Nagorno-Karabaj ha sido escenario de combates entre tropas de Azerbaiyán y soldados armenios karabajíes. Bakú ha anunciado la muerte de tres de sus soldados, lo que eleva la cifra de muertos a 15 azeríes y 18 armenios.

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