Grecia abre este lunes 15 centros de registro para refugiados
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pese a las protestas sociales

Grecia abre este lunes 15 centros de registro para refugiados

Esta decisión se ha topado con el rechazo de los ciudadanos de Kos, que el fin de semana se enfrentaron a la Policía tras una manifestación en contra de la construcción del campamento

Foto: Refugiados y migrantes desembarcan de un ferry a su llegada al puerto de el Pireo procedentes de la isla de Lesbos (Grecia). (EFE)
Refugiados y migrantes desembarcan de un ferry a su llegada al puerto de el Pireo procedentes de la isla de Lesbos (Grecia). (EFE)

El Gobierno griego dejará listos este lunes 15 los centros de registro de refugiados y migrantes en cinco islas del mar Egeo, a pesar de la protesta contra esas instalaciones que ha surgido entre parte de la población.

"Pase lo que pase a partir del 15 de febrero estarán listos los centros de registro y reubicación", aseguró hoy el ministro de Defensa, Panos Kamenos, tras una reunión con los alcaldes de las localidades norteñas de Sindos y Siderocastro.

Ante las presiones de la Comisión Europea (CE), que detectó "graves deficiencias" en el control de las fronteras exteriores por parte de Grecia, el Gobierno se comprometió a acelerar la puesta en marcha de estos centros denominados también "hot spots" (puntos calientes), que debían de haber estado listos a finales de noviembre del año pasado.

La semana pasada, el Ejecutivo anunció que el Ministerio de Defensa se implicaría en la construcción de los recintos para acelerar su puesta en marcha. Esta decisión se ha topado con el rechazo de parte de los ciudadanos de Kos, que el fin de semana se enfrentaron a la Policía tras una manifestación en contra de la construcción del campamento.

Por su extremada cercanía a las costas de Turquía, Kos es una de las principales puertas de entrada para refugiados y migrantes hacia la Unión Europea (UE). En una entrevista al diario Real News, Kamenos aseguró que detrás de las protestas hay el interés de algunos isleños de hacer negocio a partir de las necesidades de los refugiados.

"Uno de los ciudadanos indignados se ha ganado el apodo de 'el cargador' porque tiene una taberna que cierra en octubre y abre en mayo y donde hay muchísimos enchufes en que los inmigrantes pueden cargar sus móviles a cinco euros la carga", dijo el ministro, que precisó que tal práctica solo puede llevarse a cabo con "el apoyo de algunas autoridades" y "de un alto cargo de la Policía".

Añadió que hay establecimientos que venden botellas de agua, cuyo precio está limitado por ley a 50 céntimos, al quíntuple de su valor.

"No vamos a ser intermediarios de los que sacan dinero negro de los refugiados", recalcó Kamenos.

En declaraciones a la cadena privada Skai, el alcalde de Kos, Yorgos Kyritsis (del socialdemócrata Pasok), pidió hoy al Gobierno griego que cancele sus planes y que retire a la policía antidisturbios desplazada a raíz de las protestas.

Kyritsis afirmó que un recinto de acogida puede actuar como un "reclamo" para los traficantes y provocar el aumento de las llegadas, como ya ha ocurrido en Lesbos, donde está el único centro en funcionamiento hasta ahora.

En varias cartas al Gobierno y a la oposición, Kyritsis ha recalcado que su municipio -de 17.000 habitantes- está dispuesto a poner a disposición entre 4.000 y 7.000 metros cuadrados, pero exige más efectivos policiales, medios económicos y ayuda sanitaria, y un compromiso de que los que sean registrados abandonen la isla en un plazo de 24 horas.

El objetivo del Gobierno es que en las islas se haga la distinción entre refugiados y migrantes irregulares. Desde allí, está previsto que los calificados como refugiados pasen a centros abiertos pero controlados en la península, donde esperarán a su reubicación en la Unión Europea o al reasentamiento en países como Turquía, Líbano y Jordania.

Los calificados como migrantes económicos serán enviados a centros de detención cerrados, donde esperarán a su deportación. Se trata de dos centros que ya existen, uno en Corinto (Peloponeso) y otro en Amigdaleza (cerca de Atenas), ambos objeto de polémica en el pasado cuando organizaciones humanitarias denunciaron repetidamente las deficiencias de las instalaciones, las condiciones de hacinamiento e insalubridad en que vivían sus ocupantes.

A las protestas del fin de semana en Kos se sumaron hoy otras en Atenas y Salónica, la segunda ciudad del país, contra la conversión de dos instalaciones militares en centros de acogida, con capacidad para 8.000 personas.

Entretanto las embarcaciones con refugiados siguen arribando a las islas y el número de llegadas ya supera las 68.000 personas en lo que va de año, según los últimos datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

El líder del partido conservador Nueva Democracia, Kyriakos Mitsotakis, visitó hoy Lesbos, donde destacó que la apertura de los centros no basta para solucionar la crisis de refugiados, sino que es necesario que la Unión Europea y de Turquía cumplan sus compromisos.

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