Nueve formas de gestionar la crisis de los refugiados
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CÓMO INTERVENIR EN EL ORIGEN

Nueve formas de gestionar la crisis de los refugiados

Toda solución a la avalancha de refugiados que intentan entrar en Europa pasa por un replantamiento urgente por parte de la UE de sus políticas migratorias. Hay nueve puntos a tener en cuenta

Foto: Un griego hace gestos a refugiados sirios que se acercan a la costa de la isla de Lesbos, el 4 de septiembre de 2015 (Reuters).
Un griego hace gestos a refugiados sirios que se acercan a la costa de la isla de Lesbos, el 4 de septiembre de 2015 (Reuters).

Toda solución a la actual avalancha de refugiados e inmigrantes que intentan alcanzar Europa debe incluir un replantamiento urgente por parte de la UE de sus políticas migratorias. Ante la ausencia de una respuesta concreta de los estados miembros, Francia y Alemania imponen sus criterios. París y Berlín acordaron ayer una iniciativa conjunta, que llevarán al próximo consejo europeo de ministros de Interior el día 14, en la que incluyen un "mecanismo obligatorio y permanente" de acogida de refugiados. Estos es, imponer cuotas. Las nuevas medidas que propondrán París y Berlín se refieren a los centros de registro para recibir a refugiados y repatriar a los inmigrantes indocumentados, a la protección de las fronteras y a la actuación en los países de origen y de tránsito. Esta iniciativa, según el presidente de Francia, François Hollande, se preparó antes de la conmoción causada por la imagen del niño kurdo-sirio Aylan Kurdi ahogado en la playa turca de Bodrum, que se ha convertido en un símbolo de la tragedia de los refugiados sirios que escapan de la guerra en su país y buscan asilo en Europa.

Estas son nueve propuestas, planteadas por un periodista experto en migraciones del diario británico The Guardian, para gestionar la mayor ola migratoria desde la Segunda Guerra Mundial.

Establecer un procedimiento de asilo estándar

La razón por la que este verano la crisis migratoria se ha extendido desde las islas de Grecia hasta el corazón de Europa, a través de las autopistas de Austria y las estaciones de tren de Hungría, responde a que algunos países de europeos tratan a los refugiados de una forma más humanitaria que otros. El resultado es que los migrantes intentan llegar a los estados que les proporcionarán una mejor asistencia (Alemania y los países nórdicos). Suecia, por ejemplo, ofrece residencia indefinida a los sirios mientras que otros países reúnen más rápido a los niños con sus padres, cuando éstos han iniciado antes el viaje en busca de asilo.

Por ello, la mejor forma de impedir que los refugiados e inmigrantes deambuleen por Europa no es erigir muros en las fronteras. Es asegurar que el sistema de asilo en cada estado de la Unión opera con los mismos estándares, otorgándoles el mismo nivel de asistencia y permitiendo la residencia durante un periodo similar. Una política común también haría que los refugiados fuesen distribuidos de forma proporcional por todos los estados miembros de la UE. Algunos países, particularmente Grecia e Italia, se están viendo seriamente afectados por esta crisis.

Proporcionar una alternativa segura y rápida

Cuando se les pregunta sobre sus motivos para emprender un viaje tan peligroso, la mayoría de los refugiados contestan que no tienen otra opción. Por ello, una de las pocas cosas que podría convencerles para que no crucen el Mediterráneo sería ofrecerles una opción realista para alcanzar Europa de forma legal. La mayor parte de las personas que conforman esta ola migratoria son sirios, eritreos y afganos. Un rápido y controlado reasentamiento de, digamos, dos millones de personas procedentes de estos países podría persuadir a muchos otros para que permanezcan en estados de transito hasta que se tramiten sus solicitudes de asilo.

La medida no detendría completamente la llegada de barcazas repletas de personas, y tampoco convencería a quienes piensan que esta ola migratoria es algo que debe evitarse más que algo que, inevitablemente, debe mitigarse. Sin embargo, facilitaría a Europa la gestión de la crisis al generar un control sobre los flujos de refugiados, y sus destinos. No obstante, no funcinaría si los estados miembros no implementan una política de asilo común.

Acabar con la guerra en Siria

La mayor parte de los refugiados sirios aseguran que nunca habrían dejado su casa de no ser por la guerra. La paz en Siria es la mejor manera de contener el número de refugiados sirios. Sin embargo, tampoco sería la panacea. Para empezar, la situación en el país es tremendamente compleja, involucra a muchos bandos, y no es realista pensar en una solución en el corto plazo. Inlcuso si la matanza se detuviese, la Siria de la posguerra no sería un lugar seguro para muchos refugiados que regresasen a su tierra de origen.

Otorgar a los sirios derechos laborales en Turquía

Muchos de los sirios que han llegado a los Balcanes durante este verano no vienen directamente de Siria, sino que pertenecen a los dos millones de refugiados que huyeron al país vecino en los primeros compases de la guerra. Turquía ha sido más hospitalaria que otros estados, pero no es un país donde los sirios puedan permanecer a largo plazo. Ankara no concede permisos de trabajo a los sirios, salvo bajo circunstancias muy excepcionales, lo que significa que incumple el derecho a un puesto de trabajo, contemplado en la Convención del Refugiado de 1951. Dar a los sirios un futuro a largo plazo en Turquía, el país que actualmente acoge a más refugiados sirios, podría persuadir a muchos para que se queden allí.

Los países del Golfo deben aceptar refugiados

Muchos países árabes no permiten la entrada de sirios. Algunos esgrimen argumentos razonables -la población de refugiados en Líbano se aproxima a un cuarto del total de la población-. Pero los países del Golfo (Arabia Saudí, Emiratos, Kuwait y Qatar) no tienen justificación, salvo que ayudan a algunos de los bandos en la guerra de Siria, una de las razones por las que el conflicto se ha alargado tanto. The Guardian ha recogido los testimonios de varios sirios en los Balcanes que vivieron durante años en los Emiratos, pero que se vieron obligados a marcharse porque sus permisos de residencia fueron suspendidos. Si Europa debe hacer más para ayudar a los refugiados, sin duda el Golfo también.

Comunidades dedicadas al tráfico de personas

Siendo realistas, es difícil acabar con el tráfico de personas porque la demanda es excesivamente alta, dado que son pasajeros extraordinariamente tolerantes con el peligro. La UE ha barajado atacar los barcos que utilizan las mafias de Libia, y detener a los traficantes cuando llegan a las costas de Italia. Sin embargo, por razones logísticas y legales, sería muy complicado llevar a la práctica este plan, que además solo golpearía a los peones de las mafias, y no a sus grandes dirigentes.

La UE ha presionado para ilegalizar el tráfico de personas en aquellas zonas de Áfrcia donde éste se ha descontrolado -como en Níger, la puerta a Libia desde África Occidental-. Pero el tráfico de seres humanos continúa actuando sin restricciones porque las fuerzas de seguridad, cuyos salarios son miserables, reciben una parte sustancial de los beneficios que genera y porque la población local no tiene otra fuente de ingresos destacable. Esto sugiere que una mayor inversión económica en las comunidades dedicadas al tráfico de personas, que proveería a la población local de un modo de vida alternativo, es la mejor política a largo plazo. Hasta los traficantes de Zuwara, el epicentro del tráfico de seres humanos en Libia, han esgrimido este argumento.

Acabar con la guerra en Libia

Los sirios representan alrededor de dos tercios de los refugiados que han llegado a Grecia procedentes de Turquía en lo que va de año. Sin embargo, actualmente son un porcentaje relativamente pequeño de aquellos que parten de Libia para alcanzar Italia. La cifra de inmigrantes y refugiados que salen desde Libia se mantiene en el récord registrado en 2014, lo que significa que resolver la guerra de Siria no detendría la migración a un nivel general, dado que hay otras nacionalidades embarcándose en el éxodo hacia Europa.

Mientras Libia siga inmersa en la guerra civil, los traficantes de personas actuarán con impunidad en la costa norte y en los desiertos del sur -permitiendo a personas desesperadas escapar de la guerra, la dictadura (como Eritrea) y la pobreza. Conseguir la instauración de un gobierno funcional y centralizado en Libia, que actualmente está dividida en una suerte de cantones, ayudará a bloquear las rutas migratorias que atraviesan el país.

Acabar con el extremismo en Eritrea y Afganistán

Incluso aunque se establezca un gobierno efectivo en Libia, incluso si se logra llevar la paz a Siria, los motivos que empujan a miles de personas a abandonar otros países persistirán. Eritrea y Afganistán son dos de las principales fuentes de refugiados. Sus ciudadanos se enfrentan a viajes brutales de miles de kilómetros para alcanzar Europa. Muchos mueren en el trayecto. Mientras el primero siga estando regido por una dictadura al estilo norcoreano y el segundo se enfrente al resurgimiento de los talibán y a un emergente Estado Islámico, seguirán produciendo refugiados.

Potenciar el desarrollo en África Occidental

La inmensa mayoría de los inmigrantes y refugiados que han llegado a Europa este año han sido empujados por la guerra y la represión, según la ONU. Pero una minoría significativa, entre el 20 y el 30%, escapan de la pobreza, no de un conflicto. Son los que denominamos "inmigrantes económicos", lo que mina la legitimidad de su intento por entrar en el Viejo Continente. Aquellos que han sido entrevistados durante su viaje por Libia sugieren que la perspectiva de obtener ayudas sociales de los gobiernos europeos no encabeza su lista de razones para emigrar. Por el contrario, se ven empujados por la absoluta ausencia de posibilidades profesionales en su tierra natal. Aumentar la inversión económica en sus países de origen tendría que formar parte de cualquier respuesta bien planificada y completa a esta crisis migratoria.

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