Un hotel expropiado, sucio y desconchado, el antiguo hogar de Monedero en Caracas

Esta es la historia del hotel Anauco Hilton, donde el chavismo aloja a muchos asesores extranjeros, y donde durante varios meses vivió Juan Carlos Monedero

Foto: Las Torres de Parque Central, donde se encuentra Anauco Suites
Las Torres de Parque Central, donde se encuentra Anauco Suites

El apartahotel Anauco Hilton era un hito de lo moderno en los años 70. Podemos hacer un ejercicio mental e imaginar lo lujoso que eran entonces, cuando en sus 21 pisos se alojaban presidentes, delegaciones internacionales y beisbolistas extranjeros. Su localización también es ideal: en pleno centro de Caracas, a un paso de los museos de Bellas Artes, la Galería de Arte Nacional, el Teatro Teresa Carreño –inaugurado en 1983– y el Ateneo.

Actualmente, el lugar se llama Anauco Suites. Al igual que pasó con otros hoteles, como el rebautizado Alba Caracas, Hugo Chávez lo expropió y ahora forma parte de Venetur, la cadena hotelera adscrita al Ministerio del Poder Popular para el Turismo. Sus inquilinos son, dicen, principalmente cubanos, aunque El Confidencial no ha podido confirmar su número, cuántos son militares o personas afines a la Revolución. Ni cuántos son asesores, como lo fue en su día Juan Carlos Monedero.

El Complejo Parque Central estaba concebido para que sus habitantes tuvieran todo lo necesario para vivir sin tener que salir de ahí. Ocho edificios preparados para 317 apartamentos cada uno, dos torres comerciales –las Torres de Parque Central– para comercio y oficinas, bancos y tiendas empezaron a construirse en este enorme complejo habitacional a partir de los 70, unos años antes de que los petrodólares inundaran el país, cuando se conocía como "Venezuela Saudita" por un golpe de suerte: el embargo del crudo árabe.

Opositores durante una protesta contra el Gobierno de Maduro en Caracas (Reuters).
Opositores durante una protesta contra el Gobierno de Maduro en Caracas (Reuters).

Otro golpe, esta vez de Estado, dio otro empujón al país y fue clave para Parque Central. Las Naciones Unidas iban a celebrar en Santiago de Chile la II Conferencia sobre Derechos del Mar, pero la irrupción de los militares, con el general Pinochet al frente, hizo que la ONU vetara la ciudad.

Los venezolanos aprovecharon la ocasión, publicitaron Caracas para el evento y, en 8 meses, convirtieron uno de los 8 edificios residenciales del complejo, el Anaco, en un apartahotel. Así cubrirían parte de la demanda de habitaciones que el evento internacional requería. También se hicieron salas de exposiciones y el Museo de Arte Contemporáneo.

La Cuarta República y la Quinta pasaron entre sus laberínticos muros. En la parte de atrás del Complejo Parque Central se construyó un metrocable –teleférico– para llegar al barrio –favela– de San Agustín. Con el paso del tiempo, en lo que suponemos que algún día fueron arreglados y limpios pasillos, hoy se mezclan el olor a pan dulce, empanada frita, agua estancada y orines en algunas esquinas.

Campan gatos y perros que se cruzan con un gentío que hace mercado en el Abasto Bicentenario, en la farmacia, o que va a algún acto proselitista del PSUV o de algún grupo minoritario como Marea Socialista. Ya no es un lugar para pasear tranquilo a partir de cierta hora o en fines de semana. “Cuidado al salir, que roban mucho por esta zona”, me advirtió hace un tiempo un miembro del Grupo Actoral 80, que tiene su sede ahí.

Imágenes de los apartamentos y habitaciones del viejo hotel

También pasó el tiempo por el Anauco Suites. Hace 10 años, la habitación más sencilla costaba la no despreciable cifra de 205.000 bolívares. La reconversión monetaria de 2008 quitó unos cuantos ceros, maquilló la inflación y ahora esa cifra serían 205 bolívares, que alcanzan para una carrera corta en taxi. En 2015 la habitación sencilla en el Anauco cuesta 3.276 la noche con desayuno incluido (entre 473 y 13 euros, según si se utiliza el tipo de cambio oficial o el mercado negro). La ejecutiva cuesta 5.276 (entre 761 y 20 euros), casi un salario mínimo venezolano. El Confidencial llamó ayer y no había ninguna disponible de las más caras.

Sus paredes tienen filtraciones, desconchados, los números de algunas habitaciones se han caído. Se han visto roedores en algunas zonas. Franz Von Bergen, periodista de El Nacional, pudo hablar con una exascensorista del hotel que ubicó a Juan Carlos Monedero en el piso 2 del Anuco. Otra del lobby le dijo que en el 3.

“Los otros, Iglesias y Errejón, parece que no vivían allá. A Errejón lo vieron en el Residencia del Country Club, en El Bosque. A Iglesias, por la zona de Sabana Grande”, dijo Von Bergen a El Confidencial. No fueron ellos tres los únicos integrantes del CEPS que pasaron por Caracas. Muchos han vivido en zonas diversas, que van desde Los Palos Grandes –zona clase media-alta de la ciudad–, hasta barrios más populares.

Jóvenes opositores saltan sobre un cartel del Banco de Venezuela durante disturbios en Caracas (Reuters).
Jóvenes opositores saltan sobre un cartel del Banco de Venezuela durante disturbios en Caracas (Reuters).

En la parte alta del Anauco está el Centro Internacional Miranda (CIM), el think thank al que perteneció Monedero. Este organismo nació como “un espacio institucional para el debate de las ideas y propuestas, que aporten a la construcción de la Revolución Bolivariana”, como reza en la página Aporrea, medio asociado al CIM.

Especialmente tras la muerte de Chávez, el CIM empezó a ser más crítico en sus análisis con respecto al Gobierno. Alguno de sus miembros, como Nicmer Evans, se unieron a la corriente Marea Socialista, grupo dentro del PSUV que hasta hace unos meses se planteaba formar un partido nuevo. La iniciativa no prosperó, pero sus críticas al mal uso del “legado político y económico de Chávez” siguen. En julio, tras el III Congreso del PSUV, Nicolás Maduro anunció la creación de un nuevo think thank.

Consultados por El Confidencial, varios miembros del CIM, amigos personales de Monedero, prefirieron no hacer más declaraciones sobre el tema o sobre las actividades del integrante de Podemos. “Se está desvirtuando mucho lo que decimos, haciendo mal uso”, dijo uno de ellos. Otro explicó que están pensando en hacer en los próximos días una rueda de prensa para pronunciarse al respecto, pero por ahora no harán declaraciones oficiales. 

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
27 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios