ESTADO ISLÁMICO

Mohammed Emwazi: loco por el fútbol y tentado por los servicios secretos británicos

El pasado del 'yihadista John' desde que llegara a Londres en 1993 se ha convertido en una obsesión. Estudiante ejemplar e hincha del Manchester United ha conseguido ser quien es por ser el despiadado

Foto: Mohammed Emwazi minutos antes de la decapitación del periodista estadounidense Steve Sotloff. (Reuters)
Mohammed Emwazi minutos antes de la decapitación del periodista estadounidense Steve Sotloff. (Reuters)

Desde que este jueves el ‘yihadista John’ fuera desenmascarado, los medios de comunicación británicos se han apresurado a rebuscar en el pasado de Mohammed Emwazi, un joven nacido en Kuwait en 1988 y con nacionalidad británica que ha sacudido los cimientos de una sociedad que se pregunta cómo un hombre educado y formado en su país se ha convertido en el verdugo del Estado Islámico.

Nacido en Kuwait en 1988 y el mayor de seis hermanos, la infancia de Emwazi en Reino Unido desde que llegara a Londres en 1993 a raíz de la primera guerra del Golfo no da ninguna pista de lo que vendría más de dos décadas después. Vestido de uniforme con un jersey rojo y pantalones grises, Mohammed Emwazi aparece sonriente, con las manos cruzadas y la mirada fija en la cámara en su primera fotografía en la escuela primaria de la iglesia Santa María Magdalena, donde era el único musulmán de su clase, y que ha sido publicada en exclusiva este viernes por el Daily Mail. Era el año 1993 y apenas sabía hablar inglés. Con el paso de los años, este niño se convirtió en un adolescente que parecía abrazar la vida británica y estaba más preocupado por jugar al fútbol y seguir al Manchester United que en el islam.

Vestido con ropa occidental, Emwazi hablaba árabe con su familia y acudía con asiduidad a la mezquita acompañado de su padre Jasem, que sacó a su familia adelante como taxista, y que ahora permanece junto su mujer y sus cinco hijos -tres de ellos nacidos en Reino Unido- en el anonimato.

Así fue la infancia de Mohammed Emwazi, verdugo del Estado Islámico

Videojuegos violentos y vestimenta islámica

Apenas unas horas después de que se conociera la identidad de quien con cuchillo en mano ha degollado a, al menos, cinco occidentales, entre ellos el periodista estadounidense Steve Sotloff, los británicos James Foley, David Haine y Alan Henning y los trabajadores humanitarios estadounidenses Peter Kassig y Abdul-Rahman Kassig, la prensa de Reino Unido ha demostrado su pericia a la hora de desempolvar los viejos anuarios de la escuela a la que acudía Mohammed Emwazi que desvelan a un niño normal que soñaba con ser futbolista y marcar goles pero a quien le gustaban en exceso algunos videojuegos violentos, como Duke Nukem: Tiempo de matar.  

Quienes coincidieron con él aseguran que Emwazi era trabajador y que se afanaba en explicarles a sus compañeros qué era el Islam enseñándoles árabe. Tras terminar la escuela primaria en 1999, el joven se trasladó a la escuela secundaria Quintin Kynaston, uno de los mejores centros educativos públicos de Londres donde destacó por su inteligencia y por ser uno de los alumnos más populares.

Por aquel entonces, su familia cambiaba de casa con relativa frecuencia instalándose, incluso, en Blomfield House, a las afueras de Londres, donde recientemente se venció un piso por más de un millón de euros.

Al finalizar la secundaria, Emwazi se graduó en programación informática en la Universidad de Westminster. Por aquel entonces, Mohammed cambió la ropa occidental por vestimenta islámica y sus hermanas comenzaron a llevar hiyab. Según apuntan varios medios británicos, allí se relacionó con varios defensores del Islam más radical y se movía por varias mezquitas donde coincidía con Bilal el-Berjawi, miembro de Al Qaeda asesinado en Somalia en 2012 por un drone norteamericano.

La vivienda en la que  Mohammed Emwazi vivió con su familia a las afueras de Londres. (Reuters)
La vivienda en la que Mohammed Emwazi vivió con su familia a las afueras de Londres. (Reuters)

En 2009 y tras terminar la carrera con el firme objetivo de trabajar en los países árabes, cogió un avión rumbo a Tanzania para participar, supuestamente, en un safari junto a su familia. A su llegada al aeropuerto de Dar es Salaam fue detenido y acusado de planear un viaje a Somalia para unirse al grupo islamista Al Shabaad, que en febrero de 2012 se unió a Al Qaeda con el firme deseo de subir la moral a la insurgencia islamista tras la muerte de su fundador, Osama bin Laden.

El M15 quiso captarle 

Tras negar las acusaciones, Mohammed Emwazi fue trasladado por las autoridades a Amsterdam, donde los Servicios de Seguridad M15 británicos le interrogaron sin éxito alguno. Con apenas 21 años, Emwazi se aferró a la CAGE, la organización independiente que creó Moazzam Begg, un expreso de Guantánamo, que trabaja en la defensa de las comunidades perseguidas “por la guerra contra el terrorismo”. Según sus confesiones, Emwazi negó ser un musulmán extremista o peligroso y aseguró que un agente del servicio secreto de Reino Unido intentó reclutarle sin éxito.

Desde este momento, la vida de este joven se convirtió en un “martirio” y era detenido cada vez que intentaba subirse a un avión rumbo Kuwait, incluso cuando se cambió el nombre por expreso deseo de su padre. Después de denunciar supuestos malos tratos en los interrogatorios, Mohammed Emwazi consiguió volar a Kuwait y llegar a Siria, donde se le pierde la pista después de que su familia denunciara a las autoridades británicas que su hijo había desaparecido para después asegurar que se encontraban de viaje humanitario en Turquía.

Una vez en Siria, los investigadores intentan reconstruir sus pasos hasta su primera aparición pública el 19 agosto de 2014, cuando decapitó al periodista estadounidense James Foley. Según un exrehén del Estado Islámico, el ‘yihadista John’ era el más despiadado de todos, lo que le valió para asumir papeles de mayor envergadura dentro de la organización terrorista.

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