VOLATILIZÓ UNA ECONOMÍA EQUIVALENTE A ALEMANIA

Lo que la crisis se llevó: ¿dónde estarían los países ricos si esta no hubiese existido?

Un economista hizo cálculos: la crisis ha volatilizado una economía equivalente al peso de Alemania. No hay ganador, hay derrotados de muy diferente gravedad

Foto: Ciudadanos desempleados forman una cola ante un oficina de empleo en el centro de Málaga, en una imagen de archivo. (Reuters)
Ciudadanos desempleados forman una cola ante un oficina de empleo en el centro de Málaga, en una imagen de archivo. (Reuters)

El mundo ha perdido al menos el equivalente al peso económico de Alemania. Es la principal conclusión a la que ha llegado el economista Laurence Ball, tras preguntarse dónde estaríamos si la crisis no hubiera existido. Los resultados los ha publicado en el informe "Daños a largo plazo de la gran recesión en los países de la OCDE", que destaca que la periferia de Europa es la gran derrotada. Según explica a El Confidencial este investigador y profesor de la universidad estadounidense Johns Hopkins, “no hay ganadores” pero sí países que apenas se han visto afectados.

Desde diciembre de 2007, cuando comenzaron los primeros síntomas de debilidad económica, y hasta las previsiones de 2015, los principales Estados de la OCDE habrán malogrado de media el 8,4% de producción potencial (aquello que una economía puede producir con los recursos de que dispone), o lo que es lo mismo, 4,3 trillones de dólares. El porcentaje es ligeramente superior al peso de Alemania (8,2%) en la economía global, comparación que aporta una idea muy gráfica del alcance de los daños. Son estimaciones basadas en la tendencia de crecimiento que mantenía el PIB de 23 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico antes del estallido económico y financiero.

Un economista ha hecho cálculos: la recesión ha volatilizado una economía equivalente al peso de Alemania. No hay ganadores, pero sí países que apenas se han visto afectados.En estos casi seis años no hay vencedores, pero sí vencidos de diferente grado y consideración. La gran damnificada es Grecia, cuyo producto interior bruto cae consecutivamente desde 2008 y para el próximo año se habrá dejado el 35% de su valor. Con valores muy similares están Irlanda (-34,2%) y Hungría (-30,5). Los puestos de grandes perjudicados los completan la República Checa (-22,4) y en quinto lugar España (-22,3), seguida de Finlandia (-19), Portugal (-13,7), el Reino Unido (-12,4), Italia (-12,1) y Dinamarca (-11,3). Todos ellos con un saldo negativo de al menos dos cifras.

¿El euro tiene la culpa?

“La mayoría de los grandes perdedores están en la periferia de Europa”, resalta Ball, en referencia a los llamados PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España). No es mera coincidencia, sino que, según explica, se debe a que estos países “tienen problemas de competitividad y sufren la pérdida de confianza”, lo que acarrea fugas de capital. El economista va más allá: “Si hubieran tenido su propia moneda, habrían podido restaurar el crecimiento permitiendo la depreciación”. Y es que, según Ball, “la existencia del euro es, en cierto nivel, lo que mantiene a los países periféricos sumidos en una depresión”. La unión monetaria también es puesta encima de la mesa por la profesora del ISCTE-IUL (Instituto Universitario de Lisboa) Alexandra Ferreira, que alerta de la “inconsistencia de una moneda única junto a 18 Estados soberanos que elaboran su propia política presupuestaria”.

No es, sin embargo, el único factor como corrobora el paradigma del Reino Unido que, agarrado a la libra esterlina, también ha sufrido severas consecuencias. En este sentido, Ball argumenta que la austeridad fiscal guarda una correlación directa con la agudización de una crisis que, al menos en esa Europa exterior, ha llegado para quedarse “una generación o más. Hubiera predicho que el nivel de sufrimiento económico iba a conducir a un cambio político hacia la ruptura con el euro. Quizá incluso todavía suceda, pero la gente parece dispuesta a aceptar grandes dosis de dolor con tal de permanecer en la moneda común”, indica Ball.

Su estudio ha sido respaldado por el nobel de economía Paul Krugman en un artículo de opinión para The New York Times: “La gran recesión y sus secuelas han provocado un daño increíble, no sólo para la producción y el empleo a corto plazo, sino para las perspectivas de largo alcance. Los números parecen dar a entender que la crisis ha provocado un golpe económico cercano al 8% en el mundo avanzado, lo que es enorme. Las políticas económicas han sido mucho más destructivas de lo que pensamos", escribe.

Trabajadores públicos griegos que han perdido su empleo frente al Parlamento en Atenas (Reuters).
Trabajadores públicos griegos que han perdido su empleo frente al Parlamento en Atenas (Reuters).

Alemania tampoco gana

Al contrario de lo que podría pensarse en un principio, con la crisis no salen bien parados ni los alemanes (-3,4%). Así lo entiende también Francisco Javier Braña, catedrático de Economía aplicada de la Universidad de Salamanca: “En Europa parecía que Alemania era la ganadora, pero ya no. Puede que vuelva a entrar en recesión, con un mercado de trabajo con empleos y salarios basura, junto a la sordidez y la avaricia de los grupos financieros y políticos que los apoyan”. Según este experto, más que hablar de países ganadores y perdedores habría que “fijarse en quiénes son los grupos o las clases sociales que están ganando y en los que están perdiendo”.

Según Ball, 'la existencia del euro es, en cierto nivel, lo que mantiene a los países periféricos sumidos en una depresión'Únicamente Suiza, de los 23 casos analizados por Ball, mejora las previsiones, aunque recurriendo a la foto finish (+0,9). Las pérdidas tampoco han sido elevadas en Australia (-1,8, gracias al “estímulo fiscal y a las fuertes exportaciones a Asia”, especifica el informe) ni en Estados Unidos (-5,3). El PIB de estos países se mantiene muy similar a lo que hubiera sucedido en un hipotético escenario sin crisis económica y financiera. Son, en definitiva, las economías menos afectadas en términos macroeconómicos. Quedan fuera del muestreo ejemplos como el de la República Popular China, a la que algunas voces apuntan como la auténtica beneficiada de la crisis. No lo entiende así Ball, quien recuerda que el gigante asiático “se beneficia de sus exportaciones, que caen cuando el reto del mundo está en recesión”.

La dialéctica de vencedores y vencidos ha dado en todo caso mucho que hablar, con posturas encontradas dependiendo de si el debate se encarta desde el Norte o desde el Sur. En Portugal, tres años de intervención de la troika después, el docente del ISEG (Instituto Superior de Economía y Gestión) João Duque sí considera que “algunas economías, en términos relativos, han ganado a costa de otras. Son las que más preparadas estaban, bien como productoras y exportadoras de materias primas y de productos energéticos, bien como productoras de bienes y servicios esenciales destinados a mercados en expansión”. Piensa en este sentido en las del centro de Europa e incluso en países emergentes como Rusia. Lo corrobora Ferreira: “Los vencedores de la crisis fueron las economías emergentes, mientras que las desarrolladas fueron las que más sufrieron. Aun así, la recesión ha sido casi global”.

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