DURANTE UN AÑO CON EL VISADO WORK & hOLIDAY

Victoria de los emigrantes españoles: vía libre a los jóvenes para trabajar en Australia

España y Australia ultiman los detalles para el visado Work and Holiday, que permitirá a los jóvenes españoles trabajar y viajar un año desde 2015

Foto: Un hombre iza la bandera australiana tras un accidente en la mina Beaconsfield, en una imagen de archivo. (Reuters)
Un hombre iza la bandera australiana tras un accidente en la mina Beaconsfield, en una imagen de archivo. (Reuters)

Los jóvenes españoles podrían tener acceso al visado de trabajo y vacaciones para Australia en 2015. Más conocido como Work and Holiday, este visado permitirá trabajar a tiempo completo y viajar por Australia durante un año. El embajador español en Australia, Enrique Viguera, confirmó a El Confidencial que las autoridades de ambos países ultiman los detalles del acuerdo bilateral, que podría estar firmado a finales de este año y que entrará en vigor tan pronto como lo apruebe el Congreso de los Diputados.

Este visado es una reivindicación histórica de los emigrantes españoles en Australia. Hoy, centenares de jóvenes ejecutan todo tipo de triquiñuelas para trabajar en las antípodas, mientras ciudadanos de otros países acceden al mercado laboral australiano sin problemas.

España y Australia ultiman los detalles para el visado Work and Holiday, que permitirá a los jóvenes españoles podrán trabajar un año en el país desde 2015El Work and Holiday permitirá a los mayores de 18 años y menores de 31 trabajar o viajar por Australia durante un año. En concreto, pueden estar contratados en una misma empresa durante seis meses. Luego deben buscar otro trabajo o viajar por el país.

Los requisitos: inglés, ahorros y dos años de carrera

La Embajada española, que ha facilitado las negociaciones entre el Departamento de Inmigración en Australia y el Ministerio de Empleo en España, aclara que el acuerdo tiene restricciones. Quienes quieran acceder al visado deberán acreditar un nivel mínimo de inglés, haber completado dos años de carrera universitaria y demostrar que tienen ahorros. Si bien los detalles todavía están por pulir, Viguera confirmó que inicialmente se expedirían 500 visados, un número que aumentará progresivamente.

Los españoles pueden acceder al programa en otros países, como Canadá y Nueva Zelanda. Australia, sin embargo, les ha sido vetada. Mientras, decenas de miles de jóvenes británicos, italianos, alemanes, argentinos o chilenos llegan cada año a las antípodas con este permiso.

Trabajar en la construcción “en negro y sin seguro”

Sergi Vázquez es uno de los pocos españoles que ha estado en Australia con este tipo de visado. Su maniobra para viajar y conocer el país fue un tanto complicada: echó mano de su ascendencia alemana para conseguir la nacionalidad germana y acceder así al codiciado Working Holiday. “No hablo ni una palabra de alemán”, aclara antes de contar su historia a este diario.

Quienes quieran acceder al visado deberán acreditar un nivel mínimo de inglés, haber completado dos años de carrera universitaria y demostrar que tienen ahorros. Inicialmente se expedirían 500 visados, un número que aumentará progresivamenteEste barcelonés licenciado en derecho y empresariales llegó a Sydney con la esperanza de encontrar trabajo en una empresa española. Tras unos días alojado en un hostal, “entra un tipo griego y nos dice que necesitaban gente para trabajar en la obra”. Al día siguiente, cruzaba la bahía de Sídney bajo la mirada atenta de su célebre ópera para trabajar en la construcción, “en negro y sin seguro”. “Tenía su peligro, nadie tenía ningún tipo de formación y utilizábamos perforadoras neumáticas como quien utiliza cubos en la playa”, recuerda.

Más tarde hizo de traductor, vendió cervezas en un puesto callejero en fin de año y partió de viaje al campo para recoger naranjas. De vuelta en Barcelona, ya con trabajo, asegura que está “contento y orgulloso de la experiencia, aunque no la repetiría en las mismas condiciones”.

Un granjero observa sus tierras cerca de Roma, a 430 kilómetros de Brisbane (Reuters).
Un granjero observa sus tierras cerca de Roma, a 430 kilómetros de Brisbane (Reuters).

Para algunos el visado llega tarde

Para algunos, el Work and Holiday llega tarde. Rodrigo de Sebastián ha cumplido los treinta y habla mientras empaqueta en la maleta un año y medio de vivencias en Australia. Este ingeniero de telecomunicaciones de Guadalajara decidió dar el salto a las antípodas en 2012 cuando, al terminar la carrera, comprendió que en España faltaban oportunidades.

De Sebastián, como centenares de jóvenes españoles, ha trabajado en Australia echando mano de la única opción para quienes llegan sin trabajo ni contactos: el visado de estudiante, que permite trabajar veinte horas a la semana y obliga a estudiar otras veinte. “Los cursos son caros, lo que ganas trabajando se te va en subsistir y en pagar las clases”, afirma.

Hoy, centenares de jóvenes españoles ejecutan todo tipo de triquiñuelas para trabajar en las antípodas, mientras ciudadanos de otros países acceden al mercado laboral australiano sin problemasLa situación atrapa a los jóvenes en una dinámica interminable que se retroalimenta sin cesar: estudiar para poder trabajar y trabajar para pagar los estudios. El ciclo sólo acaba cuando caduca el permiso o cuando excepcionalmente consiguen un trabajo estable en una empresa australiana se haga cargo del visado.

Este joven se considera afortunado por haber podido recorrer el país de playa en playa a bordo de una destartalada furgoneta roja. Admite que admira el estilo de vida australiano: “La gente va a surfear a la playa a las seis de la mañana y a las cinco, cuando salen del trabajo, vuelven a estar en el agua o se van con sus familias”.

“España no me ha dado un futuro digno”

De Sebastián explica que “hay gente que en dos años no ha salido de Sídney”. Pero ahora, a pocos días de coger el avión de vuelta a casa y ante la imposibilidad de quedarse más tiempo en las antípodas, su sonrisa franca oculta frustración. “Somos un país de emigrantes, pero nos hemos cerrado en Sudamérica”, dice, y añade: “mi país no me ha dado un futuro digno y no me da la posibilidad de trabajar dignamente en otros sitios”.

Para quienes tienen hambre de aventuras y nuevas experiencias, el visado es una forma de “reforzar los vínculos y el intercambio cultural entre Australia y países socios”, en palabras del Departamento de Inmigración australiano, el programa Work and Holiday. Para quienes huyen de la situación económica que asola España y buena parte de Europa, el programa podría ser una forma menos complicada de trabajar en un país que permanece ajeno a la crisis.

Consulte aquí la información sobre el programa Work and Holiday y las estadísticas del Gobierno australiano sobre el mismo.   

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