LA BATALLA CULTURAL CONTRA EL CRIMEN

Italia contra los restaurantes ‘La Mafia’: “Es como llamar ETA a una taberna vasca”

Italia se atraganta con los restaurantes 'La Mafia'. Como decía Peppino Impastato, ese nombre en un restaurante "da asco y resulta difícil de digerir"

Foto: El Cadillac V8 Town Sedan de 1928 que perteneció a Al Capone se exhibe en Phoenix. Ante el coche, un busto del mafioso (Reuters).
El Cadillac V8 Town Sedan de 1928 que perteneció a Al Capone se exhibe en Phoenix. Ante el coche, un busto del mafioso (Reuters).

“La Mafia no tiene nada de bueno. Como decía en su pueblo de Sicilia Peppino Impastato, al que mataron por oponerse a estos delincuentes, la Mafia es una montaña de mierda. Ponerle ese nombre a un restaurante da asco y resulta difícil de digerir”. Francesco Forgione, expresidente de la Comisión Parlamentaria Antimafia de Italia y autor de varios libros sobre la criminalidad organizada, dedica estas palabras a los impulsores de la cadena de restaurantes de franquicias “La Mafia se sienta a la mesa”, de gran éxito en España.

Cuenta con 35 establecimientos, en los que trabajan 500 personas y por los que pasaron durante el año 2013 más de un millón de clientes. La facturación fue de 22,5 millones de euros, un 25% más que el año anterior, fruto en parte de las ocho nuevas aperturas. Este año está previsto que inauguren 10 restaurantes más.

Como decía en su pueblo de Sicilia Peppino Impastato, al que mataron, la Mafia es una montaña de mierda. Ponerle ese nombre a un restaurante da asco y resulta difícil de digerirLa proliferación de estas franquicias de cocina “ítalo-mediterránea”, según su propia definición, causa indignación en Italia. Tras un reportaje de denuncia aparecido en el diario La Repubblica, Rosy Bindi, actual presidenta de la Comisión Parlamentaria Antimafia, anunció la apertura de una investigación junto al Ministerio de Asuntos Exteriores para impedir que “La Mafia se sienta a la mesa” difunda un “mensaje positivo y tranquilizador” de la criminalidad organizada. El gobernador regional de Sicilia, Rosario Crocetta, fue más lejos al pedir la intervención “inmediata” de Martin Schultz, presidente del Parlamento Europeo.

“Entiendo perfectamente que los italianos se queden alucinados cuando van a España y ven un restaurante llamado así. Es como si en Italia hubiera un bar donde ofrecieran comida vasca que se llamase ETA. Que hayan elegido ese nombre muestra un problema cultural. Se han quedado en los personajes de ficción del cine, pero la realidad que hay detrás es brutal”, dice Íñigo Domínguez, autor de Crónicas de la Mafia (Libros del K.O.) y corresponsal en Roma de El Correo.

Domínguez considera que la existencia de estas franquicias se explica por una frivolización del fenómeno mafioso o porque que se ha subestimado. “Entre muchas personas prevalece una gran ignorancia frente a lo que de verdad es la Mafia, se quedan en el estereotipo”, lamenta.

“No es una provocación. Nuestra referencia es el cine”

De esa falta de hacerse preguntas se aprovecha “La Mafia se sienta a la mesa”. Pablo Martínez, responsable de comunicación y marketing de la cadena, asegura que al 90% de la población española no le parece polémica la denominación. “Lo ven como un chascarillo”. Sólo el 10% restante tiene un “pensamiento más profundo”, por lo que le resulta inquietante. “El nombre nos funciona muy bien. Llevamos abiertos desde 2000 y nunca lo hemos visto como una provocación. No hacemos apología alguna del terrorismo ni de la violencia. Nuestro logotipo es una rosa. Es amor”, sostiene. Según cuenta, la pasión de los fundadores por la película El Padrino está detrás de la elección del nombre, que no tienen previsto cambiar pese a la polémica.

“Respetamos al pueblo siciliano y cada día entendemos mejor las connotaciones negativas que tiene el término allí. Pero en España tiene un sentido más universal. Nosotros no nos referimos directamente a la mafia siciliana, ni a la de Chicago ni a la de ningún otro lugar. Nuestra referencia es el cine. En España, además, es habitual decirle a un amigo que es un mafiosete”, se justifica el portavoz de la compañía.

Ya está bien de vender a los turistas que vienen a Sicilia las figurillas del mafioso y las camisetas de El Padrino. Para derrotar a la Mafia también hay que ganar la batalla culturalForgione considera “indecente” que las autoridades españolas hayan autorizado el uso comercial de la palabra mafia, pero advierte que antes de una acción legislativa, lo que hace falta es una mayor responsabilidad ética de los ciudadanos. La espera primero de sus propios compatriotas: “Ya está bien de vender a los turistas que vienen a Sicilia las figurillas del mafioso y las camisetas de El Padrino. Para derrotar a la Mafia también hay que ganar la batalla cultural”.

El nombre de estos restaurantes es aún más difícil de entender si se tiene en cuenta la fuerte presencia que tienen en España organizaciones criminales como la Cosa Nostra siciliana, la 'Ndrangheta calabresa o la Camorra napolitana. El propio Forgione lo desvela en su libro Mafia Export (Dalai), publicado en 2009.

“Desde entonces las cosas han empeorado. España es una de las puertas de entrada de la droga en Europa, que llega de América Latina y del norte de África. Los mafiosos están presentes allí e invierten sus ganancias en diversos sectores. Para entender la importancia de España para el crimen organizado basta recordar que es el país extranjero donde se producen más detenciones de delincuentes italianos en busca y captura”. 

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