¿Cómo se busca un avión a miles de metros bajo el agua?
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PLANTEAN QUE EL MH370 NUNCA SEA ENCONTRADO

¿Cómo se busca un avión a miles de metros bajo el agua?

Trece días después de su desaparición, la suerte que corrió el vuelo de la compañía Malaysia Airlines con 239 personas a bordo sigue siendo un misterio

Foto: Pintadas en homenaje a los desaparecidos en el vuelo MH370 (Reuters)
Pintadas en homenaje a los desaparecidos en el vuelo MH370 (Reuters)

Trece días después de su desaparición, la suerte que corrió el vuelo de la compañía Malaysia Airlines, que cubría la ruta Kuala Lumpur-Pekín con 239 personas a bordo y código MH370, sigue siendo un misterio. Australia aseguró el jueves que había detectado en dos imágenes satélite restos que podrían pertenecer al aparato, a unos 2.500 kilómetros al oeste de Perth (Australia), en lo que Malasia definió como una “pista creíble”. Barcos y aviones de diferentes países se están desplazando a la zona, pero podría llevar varios días localizar los restos detectados.

La pista australiana coincide con la teoría que había tomado más fuerza durante los últimos días: que el avión se estrelló en algún punto del Océano Índico. Esto abriría una nueva fase en las operaciones internacionales desplegadas para localizar el MH370: la búsqueda en el fondo del océano. “Nos estamos preparando para una posible operación internacional para recuperar las cajas [negras]”, aseguró ayer en rueda de prensa el ministro de Defensa, Hishammuddin Hussein

Encontrar esas cajas negras, sirviéndose de su sistema de localización, será el primer paso. Las cajas negras, que en realidad son de color naranja, registran la actividad de los instrumentos en la cabina de mando y las conversaciones en la cabina, por lo que son determinantes para saber qué ocurrió durante las últimas horas del vuelo MH370. Pero su sistema de localización es muy limitado y a pesar de que los dispositivos emiten señales de posición desde el momento en el que entran en contacto con el agua, sólo lo hacen durante 30 días y a un rango limitado. Las señales, de tipo ultrasonido, pueden ser detectadas con sistemas de localización sonora pero sólo por equipos que se encuentren a una distancia máxima de unos 25 kilómetros, en caso de que el suelo marino no sea demasiado abrupto.

Así, lo más importante ahora es limitar el área de búsqueda e intentar encontrar un punto posible de impacto con el mar. El caso del vuelo Air France 447, entre Río de Janeiro y París, que desapareció el 1 de junio de 2009 y que fue mencionado de forma repetida ayer por el ministro malasio, es una referencia en ese caso. “La diferencia es que muy poco después del accidente del Air France 447, supimos el área limitada en el que el avión estaba”, aseguró en rueda de prensa el pasado sábado Jean Paul Troadec, un especialista francés desplazado a la zona junto a un equipo de tres personas que participaron en la búsqueda del avión galo. En el accidente de 2009, los primeros restos fueron encontraron cinco días después del accidente, lo que limitó de forma importante el área de búsqueda.

placeholder Mapa de las operaciones de búsqueda de avión (Efe)

En el caso del MH370, el tiempo y las corrientes marinas juegan en contra de los equipos de investigación, ya que los restos se pueden esparcir varios kilómetros al día. “Han pasado muchos días. Aunque se hayan encontrado piezas del avión, eso no significa que ese sea el lugar de impacto. Puede haber decenas de kilómetros de distancia”, asegura a El Confidencial Alexander Babanin, director del Centro de Ingeniería Oceánica de la Universidad de Swinburne (Australia).

Babanin explica además que la zona está muy cerca de una franja de fuertes vientos conocida como los “Rugientes Cuarenta” - su nombre se debe a que tienen lugar entre las latitudes 40º y 50º S de los océanos del sur del globo. Por otra parte, aunque se consiga determinar una zona probable de impacto, el caso del Air France 447 puso de manifiesto que el alcance de la señal de las cajas negras y el tiempo limitado de funcionamiento no son suficientes a la hora de encontrar los dispositivos en alta mar, aún con coordenadas aproximadas. Así, en 2009, los equipos de investigación pasaron muy cerca de las cajas cuando aún estaban emitiendo señales, pero no pudieron detectarlas, y los dispositivos tardaron dos años en ser encontrados.

placeholder Familiares de los desaparecidos en el avión malasio (Efe)

Cuando las cajas negras dejen de emitir señales, en aproximadamente dos semanas, comenzará una segunda fase en la que serán necesarias tecnologías más avanzadas de búsqueda en fondos marinos. La primera posibilidad es utilizar tecnología sonar, algo que ya se está planteando el gobierno malasio. Este aparato se sirve del sonido para detectar objetos en las profundidades marinas, dibujando una especie de mapa con las señales que son devueltas tras impactar con elementos submarinos. “Todo dependerá del lugar de impacto pero, en ese caso, serán necesarios submarinos especiales, debido a la profundidad del Océano Índico”, explica Babarin. Malasia ha confirmado que “no muchos países tienen este tipo de equipo” y que la armada del país asiático no es uno de ellos, por lo que han requerido asistencia internacional, especialmente del grupo de franceses liderados por Troadec.

Si el fondo submarino es demasiado abrupto, los “vehículos autónomos submarinos” –la mayoría de ellos también equipados con dispositivos sonar– se convierten en la mejor apuesta. Esta tecnología fue determinante a la hora de encontrar el vuelo 447 de AirFrance, en una operación liderada por David Gallo, director de proyectos especiales del Woods Hole Oceanographic Institution (WHOI) de Massachusetts (EEUU). “Yo empezaría a buscar en cuanto podamos ponernos de acuerdo en la LKP (Last Known Position o Última Posición Conocida)”, asegura Gallo a El Confidencial, quien explica que primero se utilizarían robots con tecnología sonar para inspeccionar la zona y luego se mandarían otros con cámaras 3D en cuanto se encuentren los primeros restos “para inspeccionar el aparato y recuperar elementos”.

placeholder El consejero delegado de Malaysia Airlines, Ahmad Jauhari Yahya en rueda de prensa

Una búsqueda que podría durar años

Las condiciones meteorológicas serán determinantes en la operación de búsqueda. Aparte de los fuertes vientos de la zona, que pueden levantar olas de hasta seis metros, la época del año es poco propicia, ya que mientras el hemisferio norte entra hoy en la primavera, el sur lo hace en el otoño. Los expertos esperan así una larga búsqueda que podría ser incluso eterna. “La búsqueda podría ser igual de larga [que en el caso del AirFrance 447] o incluso más larga o, quizá, no se encuentre nunca. Estamos hablando de un océano muy profundo, de 3 a 5 kilómetros de profundidad”, asegura Babanin. Gallo es, sin embargo, más optimista y cree que, a largo plazo, el aparato puede ser encontrado. “Si está en el agua, lo encontraremos. No tengo ninguna duda. El tiempo que se tarde dependerá de las pistas que tengamos para limitar el área de búsqueda”, aseguró el oceanógrafo.

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