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El avión malasio desaparecido pudo dar la vuelta cuando se dirigía a Pekín
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LA COMPAÑÍA, ACOSADA POR LAS 'LOW COST'

El avión malasio desaparecido pudo dar la vuelta cuando se dirigía a Pekín

Hasta que el vuelo 370 desapareció entre Kuala Lumpur y Pekín con 239 personas, Malaysia Airlines gozaba de una de los mejores registros de seguridad

Foto: Los familiares de un pasajero del vuelo desaparecido se lamentan en el aeropuerto de Pekín (Reuters).
Los familiares de un pasajero del vuelo desaparecido se lamentan en el aeropuerto de Pekín (Reuters).

Los radares que rastreaban la señal del Boeing del Malaysia Airlines desaparecido desde hace más de 24 horas señalan que podría haber tratado dar la vuelta cuando se dirigía, procedente de la capital de Malasia, Kuala Lumpur, hacia Pekín, la capital de China, según el Ejército.

"Lo que hemos hecho es mirar el registro del radar que ha tenido el vuelo y nos hemos dado cuenta de que existe la posibilidad de que el avión se diera la vuelta", ha explicado el comandante jefe de las Fuerzas Aéreas malasias, Rodzali Daud, en una rueda de prensa celebrada este domingo en Kuala Lumpur.

El aparato, con 227 pasajeros y doce tripulantes a bordo, desapareció hace más deun día cuando sobrevolaba las aguas del mar de China Meridional, entre los límites territoriales de Vietnam y Malasia. En las últimas horas, las autoridades malasias han ordenado ampliar la zona de búsqueda. El Gobierno, el Ejército y Vietnam han confirmado el hallazgo de manchas de combustible a unos 120 kilómetros de la isla vietnamita de Thou Che, en el sur del archipiélago.

Una compañía segura

Hasta que el vuelo 370 desapareció el sábado entre Kuala Lumpur y Pekín con 239 personas a bordo, Malaysia Airlines gozaba de una de los mejores registros de seguridad del planeta. Su único gran accidente, en 1977, fue producto de un misterioso secuestro, un caso irresuelto que costó la vida a cien personas. Por lo demás, era una de las aerolíneas de bandera más seguras y prestigiosas de Asia. Al menos en cuanto a seguridad se refiere, no juega en las ligas inferiores con Air India o Garuda (Indonesia), sino en la élite, junto a Singapore Airlines y Cathay Pacific. Y tampoco es una compañía pequeña: sus más de 250 vuelos mueven 37.000 pasajeros al día entre 80 ciudades distintas.

Malaysia Airlines es también una compañía asfixiada y arrinconada, que lleva desde finales de los 90 recibiendo dinero público para sobrevivir, haciendo recortes e intentando sacar la cabeza en un mercado convulsionado por el avance de las low-cost

Pero Malaysia Airlines es también una compañía asfixiada y arrinconada, que lleva desde finales de los 90 recibiendo dinero público para sobrevivir, haciendo recortes e intentando sacar la cabeza en un mercado convulsionado por el avance de las low-cost y por la competencia de Oriente Medio, cuyos aviones ofrecen una experiencia “premium” por un precio intermedio. En 2011 perdió, por ejemplo, 800 millones de dólares.

El avión desaparecido comparte nacionalidad, de hecho, con Air Asia, una empresa cuyos headquarters se encuentran en las afueras de Kuala Lumpur y que ha revolucionado el transporte aéreo en el Sudeste Asiático, protagonizando uno de los “milagros económicos” más alabados del continente. Es el diamante de un modelo, el de bajo coste, que impone sus ritmos, marca tarifas, presiona a legisladores y compra a autoridades locales y aeroportuarias en toda Asia. Frente a ello, las viejas compañías sufren para alcanzar los objetivos de rentabilidad que hoy les exigen gobiernos y consejos de administración y, al mismo tiempo, mantener sus estándares de seguridad, renovar las flotas y ofrecer los mismos descansos a las tripulaciones.

Los números de Malaysia Airlines ilustran bien el enloquecimiento que experimenta el mercado. La compañía transportó un 28% de pasajeros más en 2013. Sin embargo, su hoja de resultados seguía en números rojos. El espectacular crecimiento del transporte aéreo en el Sudeste Asiático y la competencia feroz por hacerse un hueco, generan preocupación en el gremio, que lleva tiempo denunciando que son necesarias más y mejores infraestructuras, capital humano y un incremento de la regulación para no poner en riesgo la vida de los viajeros. En un panorama en el que brotan como setas nuevas low cost, menos del 35 por ciento de las compañías están certificadas por la IATA. Y el continente capitaliza ya el 43 por ciento de los accidentes aéreos planetarios.

Uno de los más seguros del mundo

El avión desaparecido era uno de los quince Boeing 777 de la flota de Malaysia Airlines. Se trata de un aparato que, hasta hace poco, estaba considerado el más seguro del mundo. Tanto que los expertos del sector definían como “increíble” su registro. De hecho, el primer accidente fatal en sus 19 años de existencia ocurrió este verano, en julio, cuando la tripulación de un avión de Asiana Airlines aterrizó mucho antes del inicio de una pista en San Francisco. Tres de los 307 pasajeros murieron.

A las aerolíneas les gusta el avión porque es capaz de volar distancias extremadamente largas gracias a dos motores gigantes, los famosos Rolls-Royce Trent 875. Cada motor es tan grande que podría acomodarse en su interior al menos cinco filas de asientos. Al tener sólo dos motores, el jet consume menos combustible que un avión de cuatro motores, como el Boeing 747, al cual ha sido prácticamente reemplazado. El 777, además, está certificado para volar con un solo motor hasta 180 minutos, lo que le otorga un enorme margen de seguridad para aterrizajes de emergencia.

Los radares que rastreaban la señal del Boeing del Malaysia Airlines desaparecido desde hace más de 24 horas señalan que podría haber tratado dar la vuelta cuando se dirigía, procedente de la capital de Malasia, Kuala Lumpur, hacia Pekín, la capital de China, según el Ejército.

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