EL AGOSTO DE los planes privados EN REINO UNIDO

Pensionista a los 55 y con ahorros propios

Cuando Londres anunció la reforma, todos miraron a los menores de 18 años, que tendrán que trabajar más de cinco décadas para recibir la retribución

Foto: Británicos caminan por el centro de Londres con la catedral de San Pablo al fondo. (Reuters).
Británicos caminan por el centro de Londres con la catedral de San Pablo al fondo. (Reuters).

1909. Reino Unido introduce la pensión estatal. Poco más de 500.000 personas hacen cola para cobrar la paga semanal, que equivaldría en la actualidad a 20 libras. Son mayores de 70 años y pobres.

2060. Reino Unido. ¿Se repite el mismo escenario? Todo apunta a que sí.

Cuando el Gobierno británico anunció a principios de diciembre la mayor reforma de la historia en este campo, todas las miradas se centraron en los menores de 18 años, los primeros que tendrán que trabajar más de cinco décadas antes de tener derecho a recibir la retribución. Pero lo cierto es que los expertos consultados por El Confidencial vaticinan que, para entonces, la paga estatal será ya prácticamente una “especie en extinción”.

Martin Bamford, de la firma de asesoramiento financiero independiente Informed Choice, asegura que, a corto plazo, será tan sólo un “bono extra”. A largo, se aventura incluso a decir que desaparecerá. “Estará sólo disponible para aquellos que no cuenten con fondos privados”, recalca. En definitiva, vuelta a los orígenes. En la cola, de nuevo, sólo habrá pobres de 70 años.  

Cuando Londres anunció la mayor reforma de la historia, todas las miradas se centraron en los menores de 18 años, que tendrán que trabajar más de cinco décadas para recibir la retribución. Pero los expertos vaticinan que, para entonces, la paga estatal será ya una especie en extinción

En las islas británicas, la edad de jubilación pasará de los 65 a los 66 años en 2020, a los 67 años en 2028 y a los 70 en 2060. Los cambios (que permitirán ahorrar alrededor de 600.000 millones de euros en los próximos 50 años) entran en vigor una década antes de lo previsto. El Ejecutivo no ha querido dar cifras, pero Tom McPhail, de Hargreaves Lansdown, estima que entre 8 y 10 millones de personas se verán afectadas. Actualmente hay alrededor de 800.000 personas al año que alcanzan la edad de jubilación, situada ahora en 65 años.

Antes de que el ministro del Tesoro, George Osborne, diera a conocer los planes, una encuesta realizada por Capita en julio destacaba que una cuarta parte de los entrevistados no había pensado en cómo iba a sobrevivir una vez finalizada su vida laboral.

“Abrir un fondo de pensiones es más importante que nunca”

Bien es cierto que en los últimos años, con los recortes más draconianos en tiempos de paz para hacer frente a la crisis, los británicos no han tenido esta cuestión entre sus prioridades. Pero el escenario ha cambiado por completo. Según Bamford, “abrir un fondo de pensiones es más importante ahora que nunca. Y la gente se está dando cuenta. O ahorran de alguna manera o no podrán hacer frente a los años futuros, que vienen con el aumento de esperanza de vida”.

Los proveedores de planes de pensiones privados se frotan las manos. Se augura un gran incremento para la próxima década. Muy pocos británicos están dispuestos a ampliar su vida laboral tanto como les exige el Gobierno y aún son menos los que confían en encontrarse luego una paga decente… o, al menos, asegurada.

“El futuro siempre es impredecible y sería absurdo depender del Estado o de otras personas para garantizarse la seguridad económica”, recalca Bamford. Aunque ya se ofertan hojas de ruta para poder retirarse a los 55 y sin problemas de última hora, el experto estima que le parece una opción complicada. “No creo que sea posible retirarse tan pronto, pero sí considero que el concepto ha cambiado y que cada vez se apostará más por el trabajo a tiempo parcial una vez cumplidos los 60”, añade.

Dos personas se protegen de la lluvia con paraguas con la bandera en Piccadilly Circus (Reuters).
Dos personas se protegen de la lluvia con paraguas con la bandera en Piccadilly Circus (Reuters).

¿Pensión o hipoteca? La pregunta del millón

La pregunta del millón entonces para los jóvenes es: ¿hipoteca o pensión? Teniendo en cuenta que, en plena crisis, los precios de vivienda han seguido subiendo una media del 3% en el último año (sin contar el 12% de Londres, que siempre va por libre) invertir en ladrillo se antoja valor seguro. Pero tal y como recalca Danny Cox, de Hargreaves Lansdown, “la diversificación es vital y no debe depender de un activo o de un producto en particular”. “Lo ideal sería tener divididos los ahorros en dinero efectivo, ISA (un producto financiero para los residentes en el Reino Unido, libre de impuestos) y alguna propiedad", añade.

El escenario quedaría entonces de la siguiente manera: jubilado antes de los 60 y con poder adquisitivo. Los titulares llaman la atención. Pero tal y como está planteado el sistema actual, la paga –como admite un portavoz del ministerio correspondiente– ya está diseñada “sólo para cubrir las necesidades básicas”. Y es que 110,15 libras a la semana (aproximadamente 132 euros) –la cantidad que recibe una persona soltera con el programa básico– no dan para muchos lujos. Así que prácticamente la totalidad de británicos ya cuenta con un plan privado.

Los proveedores de planes de pensiones privados se frotan las manos. Se augura un gran incremento para la próxima década. Muy pocos británicos están dispuestos a ampliar su vida laboral tanto como les exige el Gobierno y aún son menos los que confían en encontrarse luego una paga decente

En este sentido, por ley, los empresarios están obligados a abrir un plan de pensiones de empleo a los trabajadores que sean mayores de 22, ganen más de 9.440 libras al año y trabajen en el país. Según la cifras de la Oficina Nacional de Estadísticas, la proporción de empleados con planes sujetos a renta fija se redujo del 46% en 1997 a sólo 28% en 2012. La mayoría apuesta ahora por los de renta variable.

Pero ¿cómo llegar a la situación ideal? Aquí van los consejos de los expertos:

- A los 20: abre una cuenta ISA y establece un plan de ahorro mensual con ayuda de sitios web como Charles Stanley o Alliance Trust. Elimina la tentación de saquear el fondo con un nuevo ordenador portátil o un bolso.

- A los 30: son años difíciles. Los compromisos financieros podrían incluir una hipoteca, una boda, formar una familia. Sin embargo, según los expertos, también es el mejor momento para planificar el futuro. David Sheehan, de Opal Financial Management, dice: “No hay una solución mágica para una jubilación anticipada, pero la mejor estrategia es comenzar a planificar lo antes posible… de la manera que sea posible”. Por su parte, Patrick Connolly, de Chase de Vere, recomienda invertir de manera agresiva. "Hay un montón de tiempo para capear cualquier bache en el camino", dice.

- A los 40: la economía familiar está más afianzada. Abre un SIPP. Se trata de un plan de pensiones especial en el Reino Unido que permite a los clientes tomar sus propias decisiones de inversión sobre toda la gama de productos aprobada por HM Revenue and Customs, el organismo recaudador de impuestos. El objetivo en esta fase es conseguir un ingreso que suponga dos tercios de tu sueldo. Otros recomiendan invertir en viviendas para alquilarlas, ya que la legislación británica respalda por completo al propietario y no al inquilino. 
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