‘Kony 2012’: millones de internautas cercan al criminal más buscado del mundo
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UN VÍDEO VIRAL VISITADO 53 MILLONES DE VECES EN 5 DÍAS

‘Kony 2012’: millones de internautas cercan al criminal más buscado del mundo

“¿Conoces a Joseph Kony?”. Es el criminal más buscado por el Tribunal de La Haya desde 2005, responsable de secuestros de niños, convertirlos en soldados, someterles

“¿Conoces a Joseph Kony?”. Es el criminal más buscado por el Tribunal de La Haya desde 2005, responsable de secuestros de niños, convertirlos en soldados, someterles a la esclavitud sexual… Campaba a sus anchas en Uganda y ahora siembra el terror en países vecinos. Sacarle a la luz y obligar a los Gobiernos a ponerle a buen recaudo es el objetivo de la campaña ‘Kony 2012’, un vídeo viral de 29 minutos rodado por un documentalista que se topó hace 9 años con el horror de cientos de niños huyendo abandonados y que ahora, a través de la ONG ‘Invisible Children’ ha revolucionado la red: 53 millones de visitas en cinco días que lleva el documento colgado en Youtube.

Kony, el líder del mesiánico Ejército de Resistencia del Señor ha secuestrado desde 1987 a más de 20.000 niños, principalmente en Uganda, a muchos de los cuales obligó a matar a sus propios padres antes de reclutarlos como soldados para su ‘ejército’. El responsable de la organización Invisible Children, un documentalista que conoció en África el drama de los niños soldado, prometió a uno de ellos hacer algo para acabar con su abandono.

El documental arranca con el nacimiento del hijo del documentalista, a quien narra la historia de Joseph Kony. Igual que el niño no sabe quién es ese asesino, el vídeo pretende ‘hacer famoso’ a este asesino para obligar al mundo a atraparlo. En las imágenes se narra la historia de uno de estos niños, que pide al ‘blanco’ que si no va a sacarle de allí, mejor le mate. Ha visto cómo los soldados de Kony cortaban el cuello a su hermano por intentar huir… El llanto no le deja concluir.

Los activistas de Invisible Children se movilizaron en Estados Unidos, se reunieron con políticos republicanos y demócratas, y todos les convencieron que si no hacían visible a Kony como un problema de opinión pública, la administración no movería un dedo. Manos a la obra: han reclutado a personalidades famosas (Angelina Jolie, George Clooney, Ronaldo, Oprah Winfrey) para que ellos usen su ‘visibilidad’ para dar a conocer a este ‘monstruo’. También a políticos para que pongan en su ‘agenda’ la prioridad de detenerlo. Consiguieron que Obama destinara a cien asesores militares a Uganda para atraparlo, pero el tiempo pasa y Kony se movió más allá de las fronteras ugandesas.

El tiempo corre, y si Kony vuelve a pasar al anonimato, a dejar de estar en las preocupaciones de la ‘agenda’, los cien asesores serán retirados y el Ejército de Resistencia del Señor habrá ganado. Por ello se hizo este video que arrasa en You Tube y que, desde el pasado lunes en que fue colgado, ya ha recibido más de 53 millones de visitas, fundamentalmente de jóvenes y adolescentes que, ahora sí, saben quién es Kony y se lo trasmiten a sus amigos por la red y lo comentan a sus padres.

La organización Invisible Children avisa que el vídeo desaparecerá el 31 de diciembre de 2012. Antes hay que atrapar a Kony gracias a la movilización y a la presión de la opinión pública movilizada en Internet. El 20 de abril piensan empapelar las ciudades de Estados Unidos con pegatinas y póster de Kony (elaborados por el mismo publicista que hizo el célebre pastiche en rojo y azul de Obama para su candidatura presencial): el objetivo, hacer visible a Joseph Kony y todo el mundo se pregunte cómo es posible que siga, 25 años después, libre y aterrorizando a los niños de Uganda.

Como un gran producto de marketing que es, el movimiento se financia a través de un ‘kit’ que incluye dos pulseras con el emblema ‘Kony 2012’, algo que ha provocado las críticas de otras ONGs. Sin embargo, el resultado final se verá cuando acabe el año: si Kony ha sido detenido por estar bajo los focos permanentes de este movimiento viral, habrá merecido la pena.