Berlusconi dimite y se desangra como líder político y empresarial
  1. Mundo
SUS PROBLEMAS NO SE CENTRAN SÓLO EN EL PARLAMENTO

Berlusconi dimite y se desangra como líder político y empresarial

El Gobierno Berlusconi tiene fecha de caducidad. El primer ministro italiano acordó ayer con el presidente Giorgio Napolitano que pondrá fin a su mandato después de

placeholder Foto: Berlusconi dimite y se desangra como líder político y empresarial
Berlusconi dimite y se desangra como líder político y empresarial

El Gobierno Berlusconi tiene fecha de caducidad. El primer ministro italiano acordó ayer con el presidente Giorgio Napolitano que pondrá fin a su mandato después de la aprobación de las primeras medidas reclamadas por la UE. A partir de entonces habrá consultas, e incluso, si Napolitano lo cree conveniente, Il Cavaliere podría tener  una segunda oportunidad. Sin embargo, el premier indicó ayer que la única salida que ve posible son unas elecciones anticipadas.

La dimisión anunciada ayer supone la confirmación a una muerte anunciada. En esta caída se unen una “traición política” y un posible varapalo para su imperio, Fininvest, que durante 2011 está siguiendo un recorrido paralelo a la decadencia política del hombre más poderoso de Italia.

En 2011, el valor de las empresas que componen el holding presidencial ha bajado en 1.100 millones de euros, lo que supone un 47% menos con respecto al valor del año pasado. Y es que, más allá de la crisis, las empresas no atraviesan por su mejor momento, con problemas después del resultado del caso Mondadori -que se encuentra en proceso de apelación- y con una investigación fiscal pendiente sobre Mediolanum, banca del holding.

Este martes, el título de Mediaset cerraba con un -3%, mientras que se conocían los resultados de los primeros nueve meses, en descenso con respecto a ese periodo de tiempo en 2010. Los beneficios netos del grupo mediático han pasado de 192,6 millones de euros en ese periodo del año pasado, a los actuales 166,6.

En este sentido hay que tener en cuenta que una salida de Berlusconi del poder podría conllevar a un descenso de los anuncios institucionales en su red de emisoras. Al grupo del todavía primer ministro llegaron el año pasado más de un 20% de los anuncios de esta clase, lo que le supusieron unos ingresos de 4.659 millones de euros. Un jugoso premio en tiempos de crisis publicitaria.

Génesis de una “traición”

Por otro lado, el premier tiene que lidiar los malos datos de su faceta empresarial con lo que ha calificado como una “traición política” que le ha llevado a la dimisión. La caída se empezó a intuir al mediodía, cuando la Liga Norte pidió al primer ministro que “se echase a un lado” para dejar paso a un Gobierno dirigido por Angelino Alfano. A su llegada al Parlamento, con la sesión iniciada, Berlusconi ya intuía el resultado de la votación. Sin embargo, el aliento de los italianos se tuvo que contener más, debido a los homenajes a un diputado del PDL fallecido hoy, dos meses después de haber sufrido un grave accidente de tráfico. Después, se desató la tormenta.

Berlusconi ya había indicado el lunes, tras los rumores sobre su posible dimisión, que quería mirar a la cara “a los traidores”.  Aunque fueron once los que no votaron, seis de su propio partido y otros cinco del grupo mixto, Berlusconi señaló ocho nombres en el ya famoso folio que fotografíó la prensaEntre ellos se encuentra Genaro Malgeri, que se ausentó de la votación y que luego pidió disculpas alegando que hubiese votado “seguramente” por Berlusconi. Además de él, otros tres diputados que ya fallaron en la moción de confianza del mes pasado -que el premier salvó por los pelos- y otros cuatro nuevos rebeldes.

Desde 2008 el PDL se ha desangrado y ha pasado de 278 diputados a 215, en una pérdida continua que se ha agravado especialmente en los últimos tres meses desde que comenzó la crisis de la deuda italiana. A estos hay que restar también la pérdida de apoyo en otros grupos, pasando de 335 diputados el día de su investidura a los 308 de este martes.

Sin embargo, la traición que más le dolió ya era conocida de antemano. Gabriella Carlucci pasó a la UDC (centro derecha)  pese a haber acompañado a Berlusconi en su aventura política. Esta diputada, antes muy cercana a Il Cavaliere, admitió incluso que no había tenido el valor de confesarle su abandono.

Carlucci, conocida presentadora de televisión de Mediaset, es diputada desde 2001, aunque su inscripción a Forza Italia data de 1994, el año en que Berlusconi fue elegido por primera vez presidente del Consejo. La otrora defensora a ultranza de Il Cavaliere aseguró que su salida venida dada por motivos de Estado, ya que el país no podía cumplir con los mercados contando con este Gobierno.

¿Ruta hacia las urnas?

Por otro lado, Berlusconi se mostró partidario de unas elecciones anticipadas, una hipótesis había quedado en un segundo plano por dos motivos. En primer lugar porque los mercados -que ayer llevaron a Italia a la frontera de los 500 puntos en la prima de riesgo- podrían no mostrarse lo suficientemente tranquilizados. Además, diversos partidos italianos vienen reclamando desde hace un tiempo un cambio de la ley electoral, aspecto en el que podría trabajar un supuesto Gobierno de transición. En este sentido, además de Berlusconi, sólo la Italia de los Valores (IDV) se había mostrado favorable a unos comicios inmediatos. Sin embargo, la pelota queda en el tejado del jefe del Estado que podría optar por alguna de las otras opciones que han sonado en los últimos días.

Entre los nombres para liderar un hipotético Gobierno de transición destacan dos exponentes del partido de Berlusconi, Gianni Letta y Angelino Alfano. El nombre de este último, secretario general del PDL (Pueblo de la Libertad, partido de Berlusconi), fue invocado ayer antes de la votación parlamentaria por los hasta ahora socios de Gobierno de Il Cavaliere, la Liga Norte. Alfano ha venido escalando posiciones en los últimos tiempos en el partido después de las sucesivas marchas de posibles herederos de Berlusconi.

Por su parte, la hipótesis de Letta, mano derecha de Silvio Berlusconi, y señalado como artífice de los acuerdos para lograr la mayoría parlamentaria, también tiene partidarios. Miembros de la oposición se han mostrado abiertos a que el puesto de Berlusconi quede ocupado por este hombre de su confianza.

Dentro de este supuesto Gobierno hay un nombre que resuena con fuerza y es el de Mario Monti. El conocido excomisario de Competencia de la Unión Europea, responsable de la maximulta contra Microsoft, suena como un ministro de Economía. Monti tendría como misión ejercer de bombero ante los mercados, apagando el incendio de la deuda con su solvencia y seriedad.  Más allá de esta posición, el nombre del excomisario ha llegado a sonar como el de primer ministro en un Gobierno  técnico. Estos nombres habrían agradado a la oposición en los últimos días. Incluso el exrival de Berlusconi en las anteriores elecciones Walter Veltroni afirmó, en referencia a una posible dimisión de Il Cavaliere, que el modelo a seguir “es Papandreu y no Zapatero”. Justo los nombres de los otros presidentes salientes este mes que la crisis económica se ha llevado por delante.

Silvio Berlusconi