La crisis empuja a más españoles a Marruecos para traficar con hachís
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La crisis empuja a más españoles a Marruecos para traficar con hachís

Enrique Rubio Rabat, 20 may (EFE).- La crisis económica ha empujado en los últimos meses a un número cada vez mayor de españoles

Enrique Rubio Rabat, 20 may (EFE).- La crisis económica ha empujado en los últimos meses a un número cada vez mayor de españoles a cruzar la frontera con Marruecos para intentar introducir en España hachís y derivados del cannabis.

Según el Consulado de España en Tánger (norte de Marruecos), esta cifra se ha disparado recientemente, de forma que en un solo día pueden llegar hasta tres o cuatro los españoles detenidos por traficar con hachís.

Algunos, los menos, pagan una cuantiosa multa y pueden irse después de haber conocido por unos días los calabozos de una comisaría.

Sin embargo, la mayoría acaban con sus huesos en una cárcel marroquí, donde las condiciones son de una gran dureza.

Sólo en el último mes, desde el pasado 19 de abril, han ingresado en la prisión de Tánger 15 españoles, que forman la comunidad extranjera más numerosa en esa penitenciaría, con 147 reclusos.

El cónsul español en Tánger, José de Carvajal, alertó sobre las consecuencias del aumento de traficantes, provenientes principalmente de Andalucía y el País Vasco, y recordó que las penas en Marruecos se cumplen "estrictamente, desde el primer día hasta el último".

Asimismo, señaló que entre los reclusos hay muchos que pretendían sacar de Marruecos pequeñas cantidades de hachís, como 200 o 300 gramos, pero que, pese a ello, se han visto obligados a cumplir penas de cárcel.

Según un reciente estudio de la Universidad de Granada, Marruecos es el mayor productor y exportador mundial de hachís, de forma que proporciona la mitad del que se consume en el mundo, aunque sólo el diez por ciento de los beneficios que genera esta actividad se quedan en el país africano.

Pese a la campaña emprendida por el Ministerio español de Asuntos Exteriores a través de sus consulados y de su página web sobre los "enormes problemas prácticos y emotivos" de un detención en el extranjero, el aumento del paro y el azote de la crisis ha llevado a más gente a intentar pasar el Estrecho con droga.

V.M.V., un joven de Pamplona, decidió pasar hachís a España acuciado por las deudas y "por una inversión en Suiza que llevo más de dos años y medio esperando, y nunca llega".

Fue detenido hace dos meses en Tánger con más de dos kilos de hachís encima, por lo que un tribunal de Primera Instancia le condenó a un año de prisión.

Las duras condiciones en la cárcel, en la que se hacinan más de 40 reclusos en celdas de apenas 30 metros cuadrados, han llevado a varios presos extranjeros a declararse ocasionalmente en huelga de hambre para tratar de mejorar sus condiciones.

"Y eso que ésta es la Marbella de las cárceles marroquíes", dice a Efe con sorna el gallego J.J.P., quien ha sufrido en más de una ocasión la crudeza de la cárcel tangerina.

"Una vez se me metió una cucaracha pequeña en el oído. Me hacía un daño terrible, pero me llevaron al médico y me dijo que no me pasaba nada. Una semana después, cuando no podía más del dolor, me tuvieron que sacar el insecto con agua a presión", relata.

Los reclusos españoles de Tánger decidieron alzar su voz el pasado mes de marzo, cuando Francisco Chasco Cabezón, un preso de 47 años, murió tras sufrir una infección de oído que derivó en una meningitis bacteriana.

La familia y los compañeros de Chasco denunciaron entonces que éste había sido desatendido durante dos días en los que su estado empeoró, ya que era festivo en Marruecos.

La situación en las prisiones del país, que ya ha sido denunciada en varias ocasiones por las organizaciones de derechos humanos, convierte en una experiencia aún más dura la reclusión de los españoles que son capturados con alguna droga, casi siempre hachís.

Según datos de la Fundación Ramón Rubial-Españoles en el mundo, cuatro de cada cinco de los cerca de 2.000 presos españoles encarcelados en el extranjero cumplen penas por delitos relacionados con las drogas.

Esa elevada cifra corre el riesgo de dispararse si los rigores de la crisis continúan animando a decenas de españoles a cruzar el Estrecho y arriesgarse en una aventura de impredecible resultado.

EFE er/mr (audio)