Lucio Gutiérrez llegó como asilado político a Brasil. Como tal, se compromete a no inmiscuirse en la vida política ecuatoriana y deberá comunicar cualquier movimiento a las autoridades de Brasilia.
El depuesto presidente de Ecuador Lucio Gutiérrez llegó como asilado político a Brasil, país donde desde 1989 disfruta de ese estatus el ex dictador paraguayo Alfredo
El depuesto presidente de Ecuador Lucio Gutiérrez llegó como asilado político a Brasil, país donde desde 1989 disfruta de ese estatus el ex dictador paraguayo Alfredo Stroessner. Brasil, en donde el derecho al asilo es una tradición desde 1957, también recibió como asilado en 1999 al ex presidente de Paraguay Raúl Cubas, que tres años después prefirió regresar a su país para hacer frente a los procesos judiciales en su contra. Gutiérrez llegó a Brasilia a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Brasileña enviado especialmente a Ecuador para recogerlo e inmediatamente fue trasladado en un helicóptero de la Presidencia hasta una residencia del Ejército que le fue ofrecida como vivienda temporal.
El ex mandatario ecuatoriano, que tiene conocimientos de portugués, ya vivió en Río de Janeiro, en donde se formó en educación física en una escuela del Ejército brasileño. El presidente depuesto y ex golpista, que llegó a ascender al grado de coronel en su carrera militar en el Ejército ecuatoriano, desembarcó en Brasilia junto con su esposa, Ximena Bohórquez, y una de sus dos hijas, Viviana Estefanía, de 15 años. El asilo que le fue concedido tiene una vigencia de dos años, que pueden ser renovados sucesivamente en caso de que las condiciones política y jurídicas que lo llevaron a salir de Ecuador continúen inalterables, según la legislación brasileña.
En la propia base aérea, donde no era esperado por ninguna alta autoridad, Gutiérrez firmó una petición de visado territorial, que formaliza su ingreso al país como asilado. Al recibir el asilo, el ex gobernante, al que no tuvo acceso la prensa en la base aérea de Brasilia, se comprometió a no inmiscuirse en la vida política ecuatoriana y a abstenerse de cualquier declaración que pueda ser interpretada como política en su país. El ex mandatario tendrá que comunicar a las autoridades brasileñas cualquier viaje que quiera hacer fuera de Brasilia y justificar el motivo, así como cualquier cambio de residencia.
El ex coronel, que asumió la presidencia de su país en enero de 2003 tras haber sido elegido por el 54,33% de los votos de los ecuatorianos, fue destituido por el Congreso el miércoles tras varias protestas populares que exigían su renuncia. La destitución, aprobada por 60 de los 62 legisladores presentes en una sesión celebrada en un edificio alterno del Parlamento, fue justificada por el supuesto "abandono del cargo" de Gutiérrez, pese a que éste se encontraba en ese momento en el Palacio Presidencial de Carondelet en su calidad de jefe de Estado. El Parlamento ecuatoriano designó como jefe de Estado al entonces vicepresidente, Alfredo Palacio.
Asilado político
El mismo día de su deposición, Gutiérrez se refugió en la residencia del embajador de Brasil en Quito, Sergio Florencio Sobrinho, y le fue concedido por el Gobierno de Brasilia el estatus de asilado político. Además de Stroessner, Cubas y Gutiérrez, Brasil ha concedido asilo a figuras como el ex primer ministro Marcelo Caetano, último representante de la dictadura que cayó en 1974 en Portugal y quien murió en el país en 1980. Otras figuras de la dictadura "salazarista" en Portugal también recibieron asilo en Brasil. El país también sirvió de refugio temporal al ex general paraguayo Lino Oviedo, condenado en su país por una intentona golpista.
El depuesto presidente de Ecuador Lucio Gutiérrez llegó como asilado político a Brasil, país donde desde 1989 disfruta de ese estatus el ex dictador paraguayo Alfredo Stroessner. Brasil, en donde el derecho al asilo es una tradición desde 1957, también recibió como asilado en 1999 al ex presidente de Paraguay Raúl Cubas, que tres años después prefirió regresar a su país para hacer frente a los procesos judiciales en su contra. Gutiérrez llegó a Brasilia a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Brasileña enviado especialmente a Ecuador para recogerlo e inmediatamente fue trasladado en un helicóptero de la Presidencia hasta una residencia del Ejército que le fue ofrecida como vivienda temporal.