Carreras para reprimir a unos manifestantes que se defienden con paraguas de cañones de agua, de gases lacrimógenos y de espray pimienta. La tensión crece por momentos y vuelan los cócteles molotov en una ciudad que arde a pie de rascacielos. Las barricadas se multiplican, la confrontación llega hasta un centro comercial. Según medios locales, las fuerzas del orden recurren a fuego real para reprimir la protesta. Ante el acoso de miles de personas se ven obligados a retirarse del centro. La situación es caótica. Hay heridos y decenas de detenidos en uno de los días más violentos desde el inicio de la crisis el pasado junio.