Una gabarra medio hundida en el muelle de Gran Tarajal, en Fuerteventura. Los operarios intentan sacarla a flote con un remolcador traído desde Gran Canaria. Dentro, 10 mil litros de gasoil. Las olas han alcanzado los cinco metros, aunque siempre hay imprudentes que no temen el peligro. Hay problemas en todos los muelles. Las Canarias, aisladas, no sólo por vía marítima. El viento ha obligado a cerrar el aeropuerto de Lanzarote y se han cancelado vuelos en todo el archipiélago. 

En Tenerife, rachas han alcanzado los 135 kilómetros por hora. Cortes de luz, carreteras cortadas por la crecida de los ríos y coches atrapados por la furia del agua. Es sólo una de las más de cien incidencias registradas. En este colegio de Tamaimo se ha caído una cúpula. Ha sido uno de los primeros en cerrar y de los pocos que han abierto. Educación ha suspendido las clases en todas las islas, menos en Lanzarote y Fuerteventura.

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios