Maria Maciocia regresó a su casa en Escocia después de siete meses viviendo fuera. Su familia y sus amigos se alegraron de volver a verla, pero quizá no lo expresaron tanto como su perro. Sandy, como así se llama el animal, se muestra nervioso buscando a su dueña por toda la casa. Después de dar varias vueltas olfateando por cada puerta, el can localiza a Maria escondida detrás de una cama. En cuanto la ve, Sandy no puede reprimir su alegría: mueve el rabo sin parar de izquierda a derecha, lame la cara de su ama y da vueltas sobre sí mismo. Mientras tanto, Maciocia no para de acariciarle e incluso se le saltan las lágrimas de emoción. Ella compartió el vídeo en Facebook el pasado 24 de abril y, en cuanto lo vieron en la revista UNILAD, se hicieron eco de él. Desde entonces más de 13 millones de personas lo han visto.