En torno a las 21:10 del pasado sábado, tras celebrarse la manifestación contra el terrorismo en Barcelona, una furgoneta negra con los cristales tintados aparcó junto a la casa del empresario Jaume Roures en esta misma ciudad. El primero en salir de la misma fue el secretario general de Catalunya En Comú, Xavier Domènech, y segundos después hizo lo propio el líder de Podemos, Pablo Iglesias. Ante las preguntas de El Confidencial sobre qué iba a tratarse en la reunión que iban a mantener con el líder de ERC, Oriol Junqueras, ambos se negaron a responder y entraron a toda prisa en la vivienda. 20 minutos después, el vicepresidente catalán se presentó en el mismo lugar y, una vez más, evitó responder a las cuestiones planteadas por este diario.

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios